La Plaza de Toros de Albacete volvió a presentar un magnífico ambiente para una de las citas más esperadas de la Feria Taurina, con numerosos aficionados llenando los tendidos desde antes del comienzo del festejo.
El público vivió con intensidad una tarde de rejones que tuvo momentos de triunfo, emoción y también polémica. Las ovaciones, los pañuelos y las reacciones desde las gradas fueron parte importante del espectáculo.
Entre aficionados habituales y numerosos rostros conocidos, el coso albaceteño volvió a ofrecer estampas muy propias de los grandes días de Feria.
El objetivo de Néstor Robayna recorrió los tendidos para captar el ambiente y a los protagonistas que también forman parte esencial de cada tarde de toros en Albacete.







































































































































































