La Roda despide con profundo pesar a Lorenzo Ruiz Pérez, miembro de una de las familias más conocidas y queridas de la localidad y una de las personas cuyos nombres permanecen unidos a la historia de Miguelitos Ruiz. Su fallecimiento ha provocado numerosas muestras de cariño en un municipio en el que su figura trascendía el ámbito estrictamente familiar y empresarial.
Lorenzo Ruiz perteneció a una generación que, mediante años de trabajo y esfuerzo, ayudó a levantar uno de los proyectos empresariales más representativos de La Roda. Su nombre aparece junto a los de Juan Ángel, Eloy y Pepe entre quienes fueron construyendo paso a paso una empresa familiar que actualmente se encuentra en manos de su tercera generación.
Su nombre fue dado a una de las variedades comercializadas por Ruiz, «Lorencitos», que permanecerán por siempre ligados al recuerdo a Lorenzo.
En el recuerdo de quienes tuvieron la suerte de conocerlo siempre permanecerá su gran personalidad y sus convicciones, a las que se mantuvo fiel hasta el final de sus días. Así como su gran sensibilidad y su humor muy irónico.
Una vida unida a Miguelitos Ruiz
La historia empresarial de la familia Ruiz comenzó en 1951, en un pequeño obrador situado en la calle El Cid de La Roda. Desde aquel establecimiento inicial, el negocio fue creciendo hasta convertirse en una compañía con unas instalaciones de más de 2.000 metros cuadrados, decenas de trabajadores y distribución por toda España.
El primer miguelito había nacido durante los años sesenta de las manos del confitero rodense Manuel Blanco. La familia Ruiz recogió posteriormente aquel legado y contribuyó de manera decisiva a extender su elaboración y popularidad, además de incorporar nuevas variedades como los miguelitos de chocolate, los de chocolate blanco, los miniguelitos bombón y los conocidos Lorencitos.
Lorenzo Ruiz formó parte de aquellos años en los que el proyecto fue dejando atrás las dimensiones de un pequeño negocio familiar para convertirse en una firma estrechamente vinculada al nombre de La Roda. Fue una época marcada por el trabajo constante, las largas jornadas y el esfuerzo compartido de una familia que logró llevar uno de los productos más reconocibles de la gastronomía albacetense a numerosos puntos de España.
La expansión de Miguelitos Ruiz convirtió también a la empresa en una fuente de empleo y actividad económica para el municipio. El crecimiento de la fábrica, su presencia en gasolineras y establecimientos de distintos lugares del país y su estrecha relación con la Feria de Albacete permitieron que el apellido Ruiz quedara unido para siempre a uno de los grandes símbolos de La Roda.
Presidente de La Roda CF
La vinculación de Lorenzo Ruiz con su pueblo no se limitó a la actividad empresarial. También estuvo estrechamente ligado al deporte local y llegó a ocupar la presidencia de La Roda CF durante la temporada 1994/1995.
El club rodense ha lamentado públicamente su fallecimiento y ha trasladado sus condolencias a familiares y allegados. Su etapa al frente de la entidad constituye otra muestra de la implicación que mantuvo con la vida de La Roda y con algunas de sus instituciones más representativas.
Una pérdida profundamente sentida en La Roda
Miguelitos Ruiz ha despedido a Lorenzo subrayando que fue uno de los pilares fundamentales de lo que la empresa representa en la actualidad. Una consideración que resume la importancia de su aportación a un proyecto construido entre varias generaciones y sostenido sobre el trabajo de toda una familia.
Con su muerte desaparece uno de los integrantes de aquella generación que hizo crecer el negocio desde sus raíces, pero queda una huella visible en la empresa, en sus trabajadores, en el deporte rodense y en las muchas personas que lo conocieron a lo largo de su vida.
La Roda dice adiós a un hombre cuyo apellido forma parte de la historia reciente del municipio. Lorenzo Ruiz deja tras de sí el recuerdo de toda una vida ligada a su familia, a los Miguelitos y a un pueblo que este fin de semana ha llorado su pérdida. Su funeral se celebró este sábado, 12 de septiembre, en la iglesia de El Salvador de La Roda.

