La Batalla de Flores de Albacete deja cada año imágenes para el recuerdo, pero algunas no necesitan carrozas espectaculares ni grandes despliegues para convertirse en protagonistas. Basta con dos espectadoras, muchas ganas de disfrutar y una estrategia infalible para intentar salir indemnes de la tradicional lluvia de confeti.
Durante el desfile de este 8 de septiembre, dos señoras situadas en primera fila han llamado especialmente la atención al prepararse para contemplar la Batalla de Flores con una peculiar protección: dos chubasqueros de plástico con capucha para evitar que el confeti terminara en su pelo.
Lejos de esconderse o perderse un solo detalle del desfile, ambas han disfrutado de la celebración, aplaudiendo con entusiasmo mientras las carrozas y los participantes avanzaban por las calles de Albacete.
Un chubasquero y lluvia de confeti
Pero la estrategia no ha pasado desapercibida para quienes han participado en el desfile. En un momento de la celebración, se escucha a alguien decir entre risas: «A por ellas, que no quieren», en referencia a las dos espectadoras que trataban de protegerse de la lluvia de papel. Y dicho y hecho.
Las niñas que participaban en el desfile han comenzado a lanzarles confeti, convirtiendo la peculiar protección en una batalla perdida de antemano. Una de las mujeres ha terminado finalmente completamente cubierta de confeti, para diversión de quienes se encontraban alrededor y, aparentemente, también de las propias protagonistas.
La escena resume a la perfección el espíritu de esta tradición: intentar protegerse del confeti puede ser complicado cuando la Batalla de Flores se vive desde primera fila. Porque en Albacete, el 8 de septiembre, el confeti acaba llegando a todos.


