El Cristo del Sahúco pareció ‘echarle un capote’ a Molina en uno de los momentos de mayor tensión de la tarde. Y nunca mejor dicho, ya que el torero llevaba precisamente la imagen del Cristo del Sahúco en su corbatín cuando sufrió un serio percance con el primero de los toros de su lote.

Molina se encontraba realizando un quite por Tafalleras cuando el animal hizo por él y le propinó un golpe seco que hizo temer lo peor durante unos segundos. El impacto derribó al diestro, que cayó sobre el albero en una posición comprometida y muy cerca de los pitones.

Un golpe que hizo presagiar una cornada
La violencia de la acción hizo pensar inmediatamente en una posible cornada. Molina quedó tendido en el suelo ante el toro, pero la fortuna quiso que el animal no volviera a hacer por él una vez derribado.
Fueron apenas unos segundos, pero suficientes para provocar una importante sensación de angustia entre quienes presenciaban la escena.

El episodio acabó quedando en un tremendo susto y dejó además una imagen cargada de simbolismo: Molina llevaba consigo en el corbatín al Cristo del Sahúco en el momento en el que una acción que parecía encaminada a terminar en cornada finalmente no tuvo consecuencias mayores.
Una circunstancia que permitió jugar, más que nunca, con la expresión taurina: esta vez, el Cristo del Sahúco sí pareció echarle un capote a Molina.
/Fotos: Nestor Robayna/











