Albacete volvía a mirar en la noche de este 6 de septiembre hacia uno de sus lugares más emblemáticos para dar la bienvenida a sus días grandes. La Plaza del Altozano se llenaba de vecinos que no querían perderse una de esas citas que quedan vinculadas para siempre a la memoria de la ciudad, con las risas, el orgullo de ser albaceteño y las referencias a los rincones más reconocibles de la capital como protagonistas. Desde el balcón del Museo Municipal, la voz del actor y humorista Raúl Cimas tomaba la palabra y convertía el pregón de la Feria de Albacete 2026 en un recorrido por la ciudad, sus costumbres y sus particulares señas de identidad.

La Feria de Albacete «empieza con buen humor»
“Hoy vamos a pregonar la Feria de Albacete y somos afortunados de tener grandes personas profesionales en la ciudad de Albacete que hacen patria allá por donde van y, en este caso, Raúl Cimas, que por primera vez se va a dirigir al público desde el balcón del Museo Municipal”, trasladaba el alcalde de Albacete, Manuel Serrano, minutos antes de este esperado momento. Sobre la figura del pregonero de la Feria de Albacete 2026 reconocía que “aquí todos somos contingentes, pero él es necesario para empezar la Feria de Albacete con buen humor”, haciendo alusión a una conocida frase de José Luis Cuerda.
Ponía de relieve sobre Raúl Cimas que “es un intelectual del humor, es un presentador, es un actor y además es un albaceteño de pro”, agradeciendo su disposición para “aceptar el reto” de ser el pregonero de la Feria 2026. En este punto, adelantaba Serrano que “aunque no lo parece así, me lo confesaba anoche y anda como un flan y bastante nervioso”. Así, esperaba el alcalde que los nervios dejaran paso “a una especial conversación de Cimas con su ciudad que le ha visto nacer, donde ha crecido, donde se ha desarrollado y donde también ha cogido grandes dosis de humor con las que hace reír a todos los albaceteños”.

“Creo que empezar la Feria con buen humor es algo importantísimo y transmitir buen rollo para celebrar como celebramos los albaceteños, con intensidad y con emoción, la mejor Feria de España, declarada Interés Turístico Internacional en honor a la Virgen de Los Llanos” apuntaba el alcalde de Albacete.
Raúl Cimas: “¡Albacete, hagamos la Feria!”
“¡Albacete, hagamos la Feria! ¡Que si no la hacemos nosotros no la hace nadie!”. Con estas palabras, Raúl Cimas abría su pregón de la Feria de Albacete 2026 ante una abarrotada Plaza del Altozano, en una intervención en la que el actor y humorista albaceteño no dudaba en combinar el humor con el orgullo que siente por su tierra.
Cimas comenzaba agradeciendo al alcalde, Manuel Serrano, a todos los grupos políticos y a quienes habían hecho posible el reconocimiento que le había llevado hasta el balcón del Museo Municipal. Pero también tenía un especial recuerdo para su familia, a la que atribuía buena parte de su profundo vínculo con Albacete: “También agradecer a toda mi familia, porque sin ellos no sería de Albacete, que es lo máximo a lo que puede aspirar una persona mínimamente racional”.

La madre del humorista y actor también se colaba en el pregón, una figura sobre la que Cimas recordaba tirando de humor los nervios que había pasado durante su Primera Comunión y que ahora revivía. En concreto, confesaba Cimas que “si se puso nerviosa cuando me tocó leer en la Comunión, imagínense cómo está hoy. Aquel día se salió de la iglesia, ahora mismo andará ya por el Puente de Madera”.
El pregonero de la Feria de Albacete 2026 agradecía igualmente a los compañeros que habían contribuido a que su trayectoria profesional fuera consideraba merecedora de este reconocimiento. Y tenía un recuerdo especialmente significativo para sus compañeros de los comienzos en Albacete. En concreto, expresaba que “empezando, por cronología y por justicia, por los de aquí: ¡La Hora Chanante!”.

Pero buena parte de sus palabras, como no podía ser de otra manera, estuvieron dirigidas al pueblo de Albacete, al que presentaba como el responsable del ambiente que siempre le ha acompañado su relación con la ciudad. En este punto, no dudaba en mostrar su agradecimiento “a todos los que creáis este ambiente, esta ciudad en la que no he pasado ni un solo día de mi vida sin reírme. Por malo que fuera”, añadiendo un enérgico “¡Viva la madre que nos parió! ¡Viva nuestros padres! ¡Viva nuestros abuelos!.. Y hasta ahí, que el resto ya es Murcia».
El particular homenaje de Raúl Cimas a la forma de ser de los albaceteños
El pregón de Raúl Cimas se convertía rápidamente en una radiografía de Albacete y de algunas de sus costumbres y expresiones más reconocibles, símbolo de sus raíces y ADN. El humorista albaceteño definía Albacete como “una ciudad amable, que tiende puentes” y ponía el tardeo como ejemplo de esa particular forma de relacionarse. “¿Qué mejor puente se ha hecho en el mundo que juntar las cañas con la cena?”, reflexionaba.

De este modo, también reivindicaba, con evidente ironía, la supuesta superioridad de los albaceteños frente al resto de los habitantes del planeta y, especialmente, frente al resto de Castilla-La Mancha. En concreto, aseguraba que “por este tipo de cosas, se dice que el pueblo albaceteño está mejor dotado física e intelectualmente que el resto de seres humanos del planeta. No te digo ya de la región”. A pesar de ello, destacaba el carácter hospitalario de la ciudad y daba la bienvenida a quienes se acercaban desde otras provincias.
Un instante que también aprovechaba para dar una serie de recordatorios a quienes vienen a visitar la ciudad, especialmente durante los días de Feria. Al respecto, comentaba que “al albaceteño le puedes pedir explicaciones siempre que quieras”, pero alertaba de que “te puede responder con un ea”, incidiendo en que “¡con eso, vale! No lo vamos a volver a repetir”. Del mismo modo, pedía a quienes tengan la oportunidad de recalar en estas tierras que, “no llaméis a un niño de Albacete por su nombre de pila, podría asustarse”, recordando que “aquí se les dice ‘nene’ o ‘nena’”.

Albacete “una cuidad puntera en lo que se conoce como ‘urbanismo descriptivo”
Uno de los momentos más celebrados del pregón llegaba con el particular análisis que Cimas realizaba de la manera en la que los albaceteños habían bautizado algunos de los lugares más reconocibles de la ciudad. Una particular característica que el humorista definía como “urbanismo descriptivo”.
Al respecto, ponía como ejemplo que en Albacete “si vas por el parque y llegas a la punta, eso se llama la Punta del Parque. Y si tiras para el sur, Parque Sur. En la punta hay una farola, que se llama ‘la Farola’”. Un recorrido urbanístico que continuaba por otros lugares y elementos reconocibles de la ciudad: “si vas por la Calle del Rosario y ves una posada, esa es la Posada del Rosario”.

También hacía referencia al polígono industrial Campollano: “Para hacer el polígono buscamos un campo que estuviera llano. Así nació el Polígono de Campollano”. Pero además, monumentos como El Sembrador y El Cuchillero tampoco se escaparon de esta particular revisión: “si veis una escultura de un señor sembrando, eso es ‘El Sembrador’. No confundir con otro monumento en el que sale un cuchillero, que ese es ‘El monumento al Cuchillero’”.
Y para cerrar su particular catálogo, recordaba que a la principal zona de ocio nocturno los albaceteños la conocen como “la Zona”. La Avenida de la Estación, el Parque Lineal y la Fuente de las Ranas completaban el especial recorrido de Raúl Cimas por la ciudad de Albacete.

Además, lanzaba una clara advertencia: “Si te pierdes por Albacete, bajo ningún concepto debes viajar a Bangkok”. Eso sí, durante los días de Feria pedía tener compasión de quienes puedan perderse, reconociendo que “estos días podremos ver a alguno por la mañana desorientado, un pelín afectado…os pido que no le juzguéis porque bien podría ser el pregonero”.
La Feria de Albacete vista por Raúl Cimas
La Feria de Albacete también ocupaba un lugar central en el pregón de Cimas, presentándola como un reflejo de la propia ciudad. “A un lado hay unos molinos, llamados “‘Los Molinos de la Feria’. Desde ahí sale un paseo que recorre la Feria, a ese paseo se le llamó ‘el Paseo de la Feria’”.
Se trata de un emblemático espacio por el que transitan miles de albaceteños y visitantes a diario y en el que se colocan las atracciones, a las que en Albacete “llamamos, no sin cierta soberbia, ‘los cacharros”, puntualizaba Raúl Cimas. Así, pedía a los feriantes que “no se enfaden, valoramos vuestro trabajo”, añadiendo que “les llamamos así porque nos resultan divertidos. Llamamos igual al barco pirata que a un cubata”.

Siguiendo este recorrido por la Feria, apuntaba Cimas que al lado del Paseo hay un pincho, “a eso le pusimos el Pincho de la Feria”, subrayando que “es el lugar para quedar, un auténtico símbolo y envidia de la nación”. En este punto, ponía de relieve que “en otras ciudades tan importantes como ésta la gente queda en la Puerta del Sol, un lugar en el que no hay puerta ni sol”, por lo que aseguraba que “el Pincho de la Feria es sencillo y práctico. Además, explicaba que “a diferencia de la Sagrada Familia, ya está terminado. Lo único malo es que todavía no se puede visitar por dentro”.
El consejo por si te pierdes en los Redondeles
“Detrás hay unos edificios redondos, llamados ‘Redondeles’”, manifestaba Cimas, bromeando con que “los hicimos redondos para diferenciarnos del Pentágono y nos salió mejor, ¡va a ser lo mismo barrer cinco esquinas que ninguna!”. Además, sostenía que son redondos “porque en Albacete nos gusta así”, añadiendo que “sólo hace falta que veáis la cantidad de rotondas que tenemos”.
“A Albacete llegó el compás y dos siglos después, la escuadra”, bromeaba Raúl Cimas. De este modo, trasladaba el pregonero de la Feria de Albacete 2026 que los Redondeles “son como una gran paella, y dentro unos se cuecen y otros se enriquecen”.

Pero además, concretaba que “como son redondos y hay mucha gente, si pierdes a tus amigos no los busques, porque podéis hacer la del hámster y la rueda”. Por tanto, aconsejaba como buen albaceteño y mejor feriante “fijar un lugar de encuentro”, añadiendo que “mis amigos y yo quedamos en la tienda de ropa de camuflaje que, curiosamente, es la que más se ve”.
Sin embargo, para quien no tenga aún clara la estructura del Recinto Ferial de Albacete, “podéis disfrutar de una magnífica panorámica de la Feria desde el Depósito de la Fiesta del Árbol”, espacio que actualmente alberga el Centro de Interpretación del Agua y que, por su altura, “es el museo más seguro del mundo”, apuntaba Raúl Cimas. Al respecto, recordaba que “robaron en el Louvre entrando por las ventanas. ¡Que lo intenten en este!”.
Disfrutar de la Feria “con cabeza”
“Con todo esto, lo único que quiero deciros es que estéis tranquilos. Como veis aquí está todo pensado al detalle y la Feria no tiene fisuras”, trasladaba. De este modo, lanzaba Raúl Cimas un especial mensaje a los albaceteños: “vosotros solo tenéis una misión que es pasarlo de puta madre. Que en eso nadie nos va dar lecciones y sé que más de uno lleváis entrenando todo el año”.
De este modo, y tirando nuevamente del sentido del humor que le caracteriza, incluso se aventuraba a adelantar los versos de un tema del nuevo disco de Rozalén: “Te vi el 7 de septiembre, rebosante de alegría, luego te vi el 17, y en la UCI te atendían”. Al respecto puntualizaba que estas palabras “son para que tengamos cabeza y hagamos que policía, bomberos, sanitarios, camareros, profesionales de la limpieza…en fin, todos los que nos cuidan, que tengan una buena Feria”.

Profeta en su tierra
Raúl Cimas encaraba el final de su pregón recuperando el honor que ha supuesto convertirse en pregonero de la Feria de Albacete 2026. “Dicen que nadie es profeta en su tierra. ¿Quién quiere ser profeta pudiendo ser pregonero?”, afirmaba. Y es que subrayaba que «el profeta anuncia un poco de todo, el pregonero anuncia la Feria de Albacete ¡Que es lo mejor que hay en la galaxia!».
El humorista también quiso acordarse de quienes habían atravesado un año complicado, apuntando que “a los que hayáis tenido un mal año, ¡os vamos a cuidar!. Para quienes han tenido un buen año, reservaba una dosis de ironía: “a los que lo hayáis tenido bueno: disfrutad, que ya vendrán las curvas”.
Un pregón de la Feria de Albacete 2026 que finalizaba con un especial brindis por quienes estaban allí presentes, por quienes faltaban y por quienes están por venir. “¡Viva Albacete! ¡Viva la Feria! ¡Viva la Virgen de Los Llanos!”, finalizaba Raúl Cimas acompañado por los numerosos albaceteños que se acercaban hasta este céntrico punto en la noche del 6 de septiembre.

No faltó en el pregón una sorpresa al final, que fue la aparición del mítico Parrita con su bombo al grito de ¡Alba, Alba!, buena falta le hacen los ánimos al club blanco que acababa de caer en Castellón en lo que es la cuarta derrota en cuatro partidos de liga.
Un pregón en el que Raúl Cimas convertía la Plaza del Altozano en un gran escenario para reivindicar, desde el humor, la manera de hablar, vivir y entender Albacete. Un discurso que recorría algunos de los enclaves más reconocibles de la ciudad y que dejaba claro, entre bromas y mensajes de responsabilidad, que para el actor y humorista hay pocas cosas comparables a una Feria hecha por los propios albaceteños.
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/Fotos y Vídeo: Pilar Felipe/

