LA REVOLERA | Albacete, entre la solidaridad con Ceuta y una noche de torería

Artículo de opinión de Ángel Calamardo

El contraste del comienzo de la Feria y todo lo que está sucediendo en Ceuta – declaraciones, sesiones plenarias, concentraciones– tiene su aquel. Claro que, en Albacete, hemos vivido y sentido el gran pregón taurino del torero Enrique Ponce. A todo ello quiero referirme para poner en este artículo algunas reflexiones que quizá vengan a cuento, o no, pero creo que sí, sinceramente.

El otro día le preguntaban en una radio a un jefe del PSOE de Ceuta por qué estarían presentes en la concentración convocada por la FEMP, sobre Ceuta, cuyos habitantes están pasando por momentos tan malos. La respuesta es tan obvia que, a lo mejor, hasta sobra la pregunta. Pero bueno, ya que se hace, un “porque me da la gana” hubiese sido lo más correcto.

Me rondaba algo más soez, pero dejémoslo así.

Aquí nadie obliga a nadie a ir a una concentración. Van los que quieren y cuando quieren. Las 28.000 almas, según las autoridades policiales –no los convocantes, no; el cálculo lo hicieron quienes no tienen ningún interés en engordar una cifra–, fueron voluntariamente. Hasta ese punto de transparencia y escrupulosidad llegó el alcalde de Albacete a la hora de trasladar un dato. ¡Qué más da! 32.000 o 20.000. Vi mucha gente, porque dentro de esa libertad de cada cual, quise acudir, como esos miles de ciudadanos que, con sus banderas o sin ellas, quisieron trasladar su solidaridad con el pueblo ceutí y con el cúmulo de circunstancias que están viviendo en ese lugar del territorio que también es España.

Esa concentración en Albacete lleva implícita otras cuestiones que conviene tener en cuenta. Desconozco si existen datos demoscópicos sobre perspectivas electorales en las próximas elecciones nacionales, regionales y locales. La percepción es que Albacete es, dentro de Castilla-La Mancha, donde mejor está el Partido Popular, con un PSOE en su peor momento y un VOX que quizá mantenga el tipo dependiendo del tipo de elección. 

La concentración, convocada por la Federación de Municipios y Provincias, contó con la invitación del PP, también VOX y el PSOE en cada lugar hizo una cosa. Desde mi punto de vista, el PSOE cometió el primer error al argumentar: “Sí estamos con Ceuta, pero no con el PP”. Es verdad que la gente se volcó fundamentalmente con el PP, pero aquello no iba de elegir un partido, sino de solidarizarse con el caos que están viviendo nuestros compatriotas ceutíes y de reclamar al Gobierno de España que frene tanto desbarajuste. 

Page hizo un esfuerzo por aclarar su posición y, como otras veces, se le nota la discrepancia con Pedro Sánchez a mil leguas. Aquí, en Albacete, o no supieron cómo actuar o se vieron envueltos en una serie de acontecimientos que no supieron gestionar. Decidieron acudir con una representación, digamos, a medias: fueron tres concejales, discretamente. En estos casos, es mejor ir con todas las consecuencias o no ir.

De todas formas, del presidente Page se espera algo más. Es el único que se pronuncia y se permite discrepar, y eso ya es mucho. Pero en esta ocasión, en alguna concentración podría haber estado él y, en cada provincia sus delegados o secretarios provinciales del partido que estén en su línea. 

Se echa en falta algún paso al frente que escenifique una postura que, por su parte, es inequívoca. La guerra ya la tiene; pues que empiecen a caer “bombas”. 

Desde algunos medios de la izquierda se decía que la FEMP la controla el PP. Bueno, la federación no es que la “controlen”:  la dirigen y la preside quienes ganan las elecciones. El término “controlar” suena a manejar, y no es eso. También hay ayuntamientos gobernados por socialistas.

Era un dilema para el PSOE de Albacete. Acudir a un lugar donde 28.000 personas manifestaban su enfado con la política del Gobierno, es posible que se le haga bola a cualquiera. Se produjeron gritos que no reproduciré porque no me gustan y creo que sería bueno evitarlos, pero, en definitiva, allí se evidenció una discrepancia total con la forma de gestionar este problema.  

Los tres concejales, con el portavoz socialista a la cabeza, al comienzo de los himnos de Ceuta y España se marcharon. Otros dirigentes, como el secretario general del partido, diputados nacionales y regionales, debieron tomar la decisión de no acudir. Incluso el propio delegado de la Junta, que tampoco estuvo, ni en la concentración ni en el pregón taurino, como otros. En ambos escenarios, de alguna manera, el PSOE no tenía el mejor marco. A lo mejor no fueron por otro motivo; tampoco lo sé.

Lo vengo diciendo: si consideran que el gobierno actual con Pedro Sánchez al frente, les hace un roto en sus perspectivas electorales, levanten la voz, como hizo el alcalde de León o hace el propio Page constantemente. Esa ambigüedad, de “sí al Gobierno cuando interesa, hoy somos sanchistas, mañana no” no puede ser. Es tan legitimo ser sanchista como no serlo. Aquí hay sanchistas a los que se les ve de lejos y no pasa nada. Asumirlo y evidenciarlo es propio de personas sensatas y con personalidad. Sobran arribistas en todos los sitios.

Hoy con Page, mañana no, otro día de perfil. Cualquiera sabe que ya existe un movimiento, creo que débil todavía, de quienes, desde la militancia socialista, sobre todo, antiguos cargos socialistas, quizá con alguna complicidad significativa, sueñan con ir por libre en las próximas elecciones, alejados de los que gobiernan el partido en estos momentos. Por todo ello, quienes están en el Ayuntamiento ahora mismo y los que vayan a ir en las listas, deben mantener una línea y una coherencia si se quiere ser fiable. Dicho claramente: van a tener que decir a los electores si están más cerca de las tesis de Page o de Sánchez. Esto no es secundario, es principal. 

Veo a alcaldes socialistas sufrir con la situación, con todo lo que está pasando y cómo pueden verse arrastrados a posibles pérdidas electorales. 

Vaya por delante, un ejemplo: el alcalde de Tarazona de la Mancha, Miguel Zamora, socialista y también diputado provincial, combina ambas funciones, creo que con normalidad. Trabaja integrado en su pueblo, acude al Palacio Provincial para atender sus otras responsabilidades.  Es taurino, como tantos otros socialistas y en esta Región más. 

Pero, claro, llega el pregonero taurino de este año y, con mucho tacto, prudencia, y claridad, les dice a todos los que quisieron escuchar, que Ernest Urtasun, ministro del Gobierno de España es un tontaina –esto lo digo yo– que quiere acabar con la fiesta y que desde el Gobierno nadie le pone freno porque hay que llevarse bien con la extrema izquierda. 

Acuden al pregón y se llevas un nuevo sofocón porque alguien señala, con razón, a un partido y a un ministro contrario a la fiesta y dispuesto a cargársela.

Sin embargo, los representantes del grupo municipal socialista, que deben tener un talante democrático y una tolerancia por encima de lo normal, del resto de los mortales, acudieron a hacerse una fotografía con quien era el protagonista de la noche, Enrique Ponce, quien dejó claro que los toros no tienen color político, aunque el Gobierno de España sí esté metido en ese laberinto.

Digo esto porque, a lo mejor, tenían que haber pedido la palabra al alcalde para intervenir, explicar qué piensan sobre la política taurina del Gobierno de España y decir también que posición mantienen sobre Ceuta. Navegar entre dos aguas, andar disimulando, con una prudencia mal entendida, te deja a la deriva.

Hasta el alcalde, Manuel Serrano, tuvo un detalle que seguramente pasó inadvertido para muchos. En su intervención, en la puerta del Ayuntamiento, la tarde de la concentración, fue tan institucional, sin aprovechar el momento ni abusar de nada ni de nadie, que, si hubiera dicho que allí estaban tres concejales del PSOE, no sé cómo habría reaccionado la gente.

En materia taurina, cuando el grupo municipal socialista critica algo, suele recurrir a los mismos asuntos, sin poner el acento en lo verdaderamente importante, si es que lo hay, que nunca se sabe. 

Enrique Ponce fue el autor de uno de los mejores pregones que yo he escuchado y creo que no me he perdido ninguno en los últimos 40 años. El torero de Chiva agradeció al alcalde su elección y Manuel Serrano hizo antes una interesante semblanza de su figura. Por momentos me pareció estar escuchando o leyendo a Zabala o a Amorós por el tino con el que describió su trayectoria.

Fue un pregón completo y ameno, que no se hizo largo y en el que recordó con acierto a personas, lugares y ganaderías. Si no recuerdo mal, dijeron que había toreado en Albacete en 57 ocasiones. Habló de Dámaso González con pasión y emoción, como sucede cuando se habla de un amigo; de Mariano de La Viña en la misma línea, afirmando que era el mejor torero de plata que había visto; de su amigo Juan Pedro Guillén, hasta hace unos años fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, y de los ganaderos Samuel Flores, Daniel Ruiz y Daniel Martínez. Con todos ellos ha vivido momentos inolvidables. 

Recordó también su participación, siempre generosa, en el festival del Cotolengo y en las corridas de ASPRONA durante años.

Subieron al escenario cinco toreros de Albacete de los que fue padrino de alternativa. Otro de los momentos destacado de la noche.

Ponce alabó el buen momento de asistencia de gente joven a las plazas de toros y no pasó por alto el daño que, a su juicio, intentan hacer algunos miembros del Gobierno de España, como el ministro de Cultura.  No es un cualquiera: es un ministro de la extrema izquierda que toma decisiones y que se sienta en el Consejo de ministros. Ya hay tantos ministros que quizá podrían reducir la lista y, desde luego, poner en cultura a alguien más presentable. Enrique supo repasar este aspecto negativo con mucha clase y, diría, con torería, pero sin eludirlo.

Y desde luego el pregón taurino no sería lo mismo sin la participación de la Unión Musical Ciudad de Albacete, dirigida magistralmente por el profesor Nevado.

Una noche de las que perdurarán en el recuerdo porque un grandioso torero no vino a cumplir: entusiasmó, se entregó y, en términos taurinos, se ganó la puerta grande.

“Las personas más felices son las que nunca dejan de aprender” (Arthur Brooks)

Ángel Calamardo

X: @AFCalamardo

Mapfre

Ángel Calamardo

Ángel Calamardo Zapata, periodista, natural de Albacete. Comenzó su actividad periodística en Radio Albacete-SER como redactor. Posteriormente fue nombrado Jefe de Informativos. En Radio Extremadura de la cadena SER fue subdirector regional y jefe de programas durante un año. En 1989 fue nombrado director del Centro Territorial de TVE en Castilla-La Mancha. En 1991 y durante dos años se ocupó de la dirección de Radio Nacional de España en Albacete. En 1993 fue nombrado director de Antena 3 de radio, pasando posteriormente a desempeñar la dirección de Radio Albacete-SER y Localia Televisión. En febrero de 2010 fue nombrado Director Regional de la Cadena SER en Murcia. En mayo de 2012 se hizo cargo de la Dirección Regional de la SER en Castilla-La Mancha.
Botón volver arriba