El Centro de Tratamiento de Residuos Urbanos (CTRU) de Albacete ha alcanzado un nuevo máximo en sus emisiones de metano a la atmósfera. Los últimos datos incorporados al Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes (PRTR-España) sitúan la cifra correspondiente a 2024 en 803.383,73 kilos, algo más de 803 toneladas, un nivel que no se había alcanzado anteriormente en la serie disponible.
La cifra supone un incremento del 3,4% respecto a 2023, cuando el registro contabilizó 776.691,8 kilos. En términos absolutos son cerca de 26.700 kilos de metano más en un solo año.
Sin embargo, la evolución resulta todavía más significativa al ampliar la comparación. Las emisiones de metano del CTRU de Albacete han aumentado todos los años desde 2016, sin ningún descenso durante este periodo.
En aquel ejercicio se contabilizaron 532.951,97 kilos. Ocho años después son 803.383,73. El aumento acumulado alcanza así los 270.432 kilos, más de 270 toneladas adicionales, lo que representa un crecimiento del 50,7%.
¿Qué suponen 803 toneladas de metano?
El volumen adquiere otra dimensión al tener en cuenta que el metano es uno de los principales gases responsables del calentamiento global y tiene un efecto climático muy superior al del dióxido de carbono.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) establece para el metano de origen no fósil un potencial de calentamiento global a cien años aproximadamente 27 veces superior al del CO₂.
Si se aplica ese factor únicamente como equivalencia climática a las 803,38 toneladas de metano declaradas por el CTRU, su impacto se situaría en el entorno de las 21.700 toneladas de CO₂ equivalente.
Esto no quiere decir que el centro haya emitido físicamente esas 21.700 toneladas adicionales de dióxido de carbono. El CO₂ equivalente es una unidad que permite comparar cuánto contribuyen diferentes gases al calentamiento del planeta. En otras palabras, aunque la cantidad de metano expresada en toneladas pueda parecer relativamente pequeña frente a otros gases, su capacidad de calentamiento multiplica notablemente su importancia ambiental.
El metano, además, tiene una especial relevancia en la gestión de residuos. La materia orgánica enterrada se descompone en ausencia de oxígeno y durante ese proceso genera este gas.
El Ministerio para la Transición Ecológica explica que los residuos orgánicos depositados en vertederos pueden continuar generando metano durante periodos superiores a los 20 años. Esto implica que las emisiones de un ejercicio determinado no tienen por qué proceder exclusivamente de los residuos recibidos durante ese año, sino que pueden estar vinculadas también a basura depositada muchos años antes.
Por tanto, el récord de 2024 no permite concluir por sí solo que el incremento se deba a una mayor entrada reciente de residuos. En las emisiones de un vertedero influyen, entre otros factores, la cantidad y composición de los residuos acumulados, su antigüedad y los sistemas utilizados para captar el biogás generado.
Ocho años consecutivos aumentando
La evolución refleja una subida continuada. En 2016 se contabilizaron 532.951,97 kilos de metano y en 2017 fueron 559.791,51. En 2018 se superaron ya las 600 toneladas, con 601.076,08 kilos.
En 2019 se alcanzaron 640.499,33 kilos; en 2020 fueron 678.187,14 y en 2021 el CTRU llegó a 712.216,73 kilos. La cifra continuó aumentando en 2022 hasta los 735.223,28 kilos y en 2023 ascendió a 776.691,8.
El último dato, correspondiente a 2024, establece ahora un nuevo techo con 803.383,73 kilos.
De esta manera, no se trata únicamente de que se haya rebasado por primera vez la barrera de las 800 toneladas. El registro muestra una trayectoria de ocho incrementos anuales consecutivos y más de un 50% de crecimiento respecto a 2016.
También marca un máximo el dióxido de carbono
El metano no es el único gas cuya cifra aumenta. Las emisiones calculadas de dióxido de carbono del CTRU también alcanzan en 2024 su mayor valor de la serie disponible.
El centro pasa de 13.792.727,96 kilos de CO₂ en 2023 a 14.266.731,37 kilos en 2024, alrededor de 14.267 toneladas. El incremento es nuevamente de aproximadamente un 3,4%.
Si se amplía la comparación hasta 2017, cuando aparecían 9,94 millones de kilos, el crecimiento acumulado ronda el 43,5%.
No todos los contaminantes evolucionan, sin embargo, en la misma dirección. El óxido nitroso pasa de 5,553 kilos en 2023 a 5,519 en 2024, mientras que los compuestos orgánicos volátiles distintos del metano también registran un ligero descenso.
Casi 40.000 toneladas de residuos no peligrosos
Los últimos datos oficiales aportan otro indicador sobre la actividad del CTRU. Las transferencias de residuos no peligrosos registradas pasan de 30.759 toneladas durante 2023 a 39.615 toneladas en 2024.
La diferencia asciende a alrededor de 8.856 toneladas, lo que representa un incremento aproximado del 28,8% en un solo ejercicio.
Entre las cantidades declaradas en 2024 sobresale una partida de 29.129,62 toneladas correspondiente a residuos no especificados en otra categoría destinados a una operación de valorización R10.
Lo que confirma la nueva actualización oficial es que el CTRU de Albacete es que se ha alcanzado en 2024 el mayor volumen de emisiones de metano de toda su serie, superando por primera vez las 800 toneladas después de ocho años consecutivos de crecimiento.


