El gasto en prestaciones por desempleo ha superado la barrera de los 18 millones de euros mensuales en la provincia de Albacete. Los últimos datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sitúan en 18,120 millones de euros el desembolso correspondiente a las prestaciones devengadas durante el pasado mes de julio, una cantidad que incluye también las cotizaciones a la Seguridad Social.
La cifra supone un incremento apreciable respecto al mismo periodo del año anterior. En julio de 2025, el gasto ascendió a 17,134 millones de euros, de manera que en doce meses ha aumentado en 986.000 euros, lo que representa una subida del 5,75%.
Más de 17.600 beneficiarios en Albacete
El crecimiento del desembolso coincide también con un aumento del número de personas protegidas por el sistema. Al finalizar julio de 2026 había en la provincia 17.636 beneficiarios de prestaciones por desempleo, frente a los 17.143 contabilizados un año antes. Son 493 personas más, aproximadamente un 2,9% de incremento interanual.
De los beneficiarios actuales, 7.916 reciben una prestación contributiva, mientras que otros 9.715 perciben un subsidio por desempleo. A ellos se suman únicamente cinco personas que todavía figuran como beneficiarias de la Renta Activa de Inserción en la estadística del SEPE.
El peso de los subsidios es, por tanto, especialmente significativo en Albacete. Representan algo más del 55% de todos los beneficiarios, mientras que las prestaciones contributivas reúnen aproximadamente al 45% restante.
Crece especialmente el gasto en prestaciones contributivas
La mayor partida corresponde a las prestaciones contributivas. El SEPE destinó en julio 11,066 millones de euros a este concepto en Albacete, mientras que los subsidios supusieron otros 7,052 millones. El gasto restante correspondiente a la Renta Activa de Inserción fue testimonial, con unos 1.000 euros según la estadística expresada en miles de euros.
La comparación con julio de 2025 muestra que el desembolso en prestaciones contributivas ha pasado de 10,206 a 11,066 millones, un incremento de 860.000 euros y del 8,4%. Los subsidios también crecen, desde los 6,764 millones del año pasado hasta los 7,052 millones actuales, alrededor de 288.000 euros más.
También ha aumentado la cuantía media de la prestación contributiva percibida por beneficiario. En Albacete se sitúa ahora en 985,70 euros mensuales, frente a los 966 euros de julio de 2025, cerca de 20 euros más. La cifra provincial continúa, no obstante, ligeramente por debajo de la media nacional, situada actualmente en 999,90 euros al mes.
Albacete, tercera provincia de Castilla-La Mancha por gasto
Dentro de Castilla-La Mancha, Albacete ocupa el tercer lugar por volumen de gasto en prestaciones por desempleo. Toledo encabeza la comunidad con 32,635 millones de euros mensuales, seguida de Ciudad Real, con 20,489 millones; después aparece Albacete con sus 18,120 millones, por delante de Guadalajara, con 13,611 millones, y Cuenca, con 8,321 millones.
Los datos corresponden a prestaciones devengadas durante julio y contabilizadas por el SEPE en agosto, por lo que este apartado estadístico se publica con un mes de desfase respecto a las cifras de paro registrado conocidas esta semana.
¿Qué diferencia hay entre la prestación contributiva y el subsidio por desempleo?
La prestación contributiva, conocida habitualmente como el paro, es aquella que el trabajador ha generado mediante sus cotizaciones. Con carácter general, para acceder a ella es necesario haber cotizado por desempleo al menos 360 días durante los seis años anteriores, encontrarse en situación legal de desempleo, estar inscrito como demandante de empleo y mantener esa inscripción, además de suscribir el acuerdo de actividad. Tampoco se puede haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación ni encontrarse en determinadas situaciones incompatibles con su percepción.
La cantidad que recibe cada desempleado no es igual, sino que depende de sus bases de cotización. El SEPE calcula la base reguladora tomando como referencia los últimos 180 días cotizados y abona el 70% durante los primeros 180 días de prestación y el 60% a partir del día 181, siempre dentro de los límites mínimos y máximos establecidos legalmente.
Distinto es el subsidio por desempleo, que constituye el nivel asistencial de la protección. Está destinado, entre otros supuestos, a personas que han agotado la prestación contributiva o que han trabajado pero no han acumulado los 360 días necesarios para generar derecho al paro. En este último caso se puede acceder al subsidio por cotización insuficiente desde 90 días cotizados, siempre que se cumplan el resto de requisitos, entre ellos encontrarse en desempleo total o trabajando a tiempo parcial en determinadas condiciones, estar en situación legal de desempleo, suscribir el acuerdo de actividad y no tener derecho a una prestación contributiva.
En los subsidios adquiere especial importancia la situación económica del beneficiario. En 2026, el límite de rentas utilizado por el SEPE está situado en el 75% del Salario Mínimo Interprofesional, es decir, 915,75 euros mensuales, excluida la parte proporcional de las dos pagas extraordinarias. Cuando se exige acreditar responsabilidades familiares, se tienen en cuenta las rentas del conjunto de la unidad familiar y se dividen entre el número de miembros; el resultado tampoco puede superar ese límite de 915,75 euros por persona.
La cuantía de los nuevos subsidios tampoco permanece necesariamente fija durante todo el periodo. Para los regulados por el sistema vigente desde noviembre de 2024, alcanza el 95% del IPREM durante los primeros 180 días, el 90% entre los días 181 y 360 y el 80% desde el día 361. Con el IPREM actualmente establecido en 600 euros mensuales, esto equivale a 570 euros, 540 euros y 480 euros al mes, respectivamente. El subsidio para mayores de 52 años constituye una excepción: su cuantía se mantiene en el 80% del IPREM, 480 euros mensuales, y cuenta con requisitos específicos, entre ellos haber cotizado al menos seis años por desempleo y reunir, salvo la edad, las condiciones necesarias para acceder a una pensión contributiva de jubilación.


