El futuro Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera saldrá del proceso de participación pública con cambios relevantes respecto al borrador inicial. Las alegaciones presentadas han llevado a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a modificar aspectos relacionados con el buceo recreativo, los hidropedales y embarcaciones particulares, la vigilancia de espacios públicos y el aparcamiento de Laguna Blanca, mientras que otras peticiones, como restringir la llegada de autobuses turísticos, permitir un mayor uso de drones o crear un consorcio con tasas para financiar el parque, han sido rechazadas.
Así se desprende del informe final del proceso participativo y, especialmente, del anexo en el que la Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad responde individualmente a las aportaciones formuladas. La consulta estuvo abierta entre el 28 de febrero y el 27 de marzo de 2026 y registró 45 comentarios y 1.080 visitas.
El procedimiento, sin embargo, no supone todavía la aprobación definitiva del nuevo PRUG. El propio informe deja claro que esta fase se desarrolla antes de que se adopte la decisión final sobre el plan y que el anexo identifica las aportaciones tomadas en consideración, total o parcialmente, y los motivos por los que se descartan las restantes.
Cambio importante en el buceo recreativo
Una de las modificaciones más significativas afecta al buceo recreativo y deportivo. El borrador había generado críticas porque planteaba su incompatibilidad general con la conservación del parque mientras contemplaba otras modalidades sometidas a regulación.
La Junta acepta dos aportaciones que cuestionaban esta fórmula y modifica la redacción del apartado 6.15.1. El nuevo planteamiento mantiene que el espeleobuceo deportivo, el buceo recreativo y el deportivo necesitan una regulación estricta debido a la fragilidad de los ecosistemas acuáticos y las formaciones geológicas, pero introduce una excepción decisiva: podrán realizarse cuando exista supervisión de personal acreditado.
Además, la respuesta de Medio Natural aclara que esa posibilidad no queda reservada únicamente a empresas. Una asociación o club de buceo, una empresa de actividades deportivas o un buceador particular podrá acreditarse ante el órgano gestor para desarrollar la actividad de manera controlada.
La Junta considera imprescindible que durante las inmersiones exista personal cualificado acreditado por el órgano gestor, pero abandona así la idea de una incompatibilidad absoluta del buceo recreativo en cualquier circunstancia.
El cambio irá acompañado de otra medida. La Administración anuncia que reformará la Orden de 21 de julio de 2025 que regula las actividades recreativas y deportivas en el parque para adaptarla al nuevo PRUG y prevé crear un grupo de trabajo específico con representantes de los sectores afectados.
No todas las alegaciones sobre el buceo han sido aceptadas. Una aportación presentada por la Asociación Independiente de Buceadores de España figura como no estimada, aunque las reclamaciones de otros participantes sí han provocado finalmente la modificación de la regulación.
Los hidropedales particulares seguirán teniendo espacio
También cambia el régimen previsto para determinadas embarcaciones. Una de las aportaciones reclamaba que los hidropedales privados utilizados tradicionalmente en las lagunas del Rey y Colgada pudieran seguir funcionando, además de pedir que pudieran permanecer amarrados y utilizarse durante todo el año. La Junta califica esta aportación como aceptada y modifica el apartado 6.13.1.f del futuro PRUG.
En las lagunas donde esté permitida la navegación se podrán utilizar kayaks y tablas de paddle surf de un máximo de dos plazas, a las que podrá añadirse un menor de edad. También se admitirán embarcaciones particulares de remo e hidropedales particulares de hasta cuatro plazas, al considerar estos últimos un medio tradicional y de escasa afección ambiental.
El texto contempla además una excepción para los hidropedales de alquiler de hasta cuatro plazas correspondientes a licencias unitarias expedidas por los ayuntamientos de Ossa de Montiel y Ruidera, siempre bajo la regulación del órgano ambiental.
La respuesta, sin embargo, no acepta expresamente todas las pretensiones formuladas por el participante. En concreto, no garantiza en su contestación que los hidropedales puedan permanecer amarrados en la orilla ni establece que el uso particular vaya a permitirse durante todo el año.
San Pedra y Tinaja mantendrán restricciones durante el verano
Donde la Junta no da marcha atrás es en la regulación especial prevista para las lagunas San Pedra y Tinaja durante los meses de mayor presión turística.
Varios participantes criticaron que el borrador estableciese limitaciones para las embarcaciones particulares mientras las empresas acreditadas podían continuar operando. Una de las aportaciones proponía sustituir esa diferenciación por un sistema general de cupos o reservas previas aplicable en igualdad de condiciones a particulares y empresas.
La Junta rechaza la petición. Su argumento es que en San Pedra y Tinaja existe una proliferación de embarcaciones especialmente durante el verano que puede comprometer los valores naturales y que las empresas acreditadas permiten un mayor control sobre la actividad.
El futuro PRUG mantendrá así la posibilidad de restringir a particulares entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, aunque la Administración insiste en que no se trata de una prohibición total: los usuarios particulares podrán seguir navegando dentro de determinadas franjas horarias.
La prohibición de la navegación nocturna tampoco se modifica. Medio Natural considera que las molestias durante la noche pueden afectar a las numerosas especies de comportamiento crepuscular y nocturno existentes en las lagunas, aunque se reserva la posibilidad de autorizar excepcionalmente determinadas actividades de forma controlada.
Habrá un sistema oficial para desinfectar embarcaciones
Otra reclamación cuestionaba algunos requisitos de desinfección impuestos a embarcaciones y medios de flotación. La Junta los mantiene y explica que proceden de las medidas de la Confederación Hidrográfica del Guadiana destinadas a impedir la propagación de especies exóticas invasoras.
El anexo aporta aquí una novedad: está previsto habilitar un sistema oficial de desinfección dentro del Parque Natural. Esto no eliminará la responsabilidad individual de los usuarios de limpiar previamente sus embarcaciones cuando procedan de otras masas de agua.
La Administración recuerda específicamente el riesgo del mejillón cebra y señala que desde 2009 se exige la limpieza de los equipos utilizados anteriormente fuera del ámbito gestionado por la Confederación del Guadiana.
La Junta rechaza limitar ahora los autobuses turísticos
Una de las propuestas con mayor carga polémica pedía controlar la llegada durante el verano de autobuses fletados con grupos de visitantes.
La aportación criticaba lo que denominaba turismo de «parque acuático» o «turismo de nevera», al entender que genera acumulación de residuos, ruido y saturación sin que necesariamente produzca un retorno económico significativo para Ossa de Montiel o Ruidera.
Se proponía que las empresas tuvieran que solicitar autorización, establecer cupos diarios para los autobuses e incluso responsabilizar a los organizadores del comportamiento de los grupos.
La Junta no acepta estas medidas. Explica que actualmente no puede regular libremente el acceso al Parque Natural porque varias carreteras lo atraviesan y el órgano gestor no es titular de ninguna de ellas.
La puerta, no obstante, no queda completamente cerrada. El apartado 6.3.a del PRUG contempla la posibilidad de desarrollar en el futuro algún sistema de regulación de accesos basado tanto en la conservación del medio natural como en la seguridad de los visitantes.
Más de medio millón de visitantes y más esfuerzo en limpieza
La gestión de los residuos y el mantenimiento fue otro de los asuntos cuestionados durante la participación. Uno de los comentarios acusaba directamente al parque de falta de limpieza, vigilancia y servicios.
Aunque la alegación figura formalmente como no aceptada, la respuesta de la Junta contiene dos datos significativos.
El primero es la dimensión de la presión turística: Medio Natural habla de más de 500.000 visitantes al año en las Lagunas de Ruidera.
El segundo es un compromiso concreto. La Administración reconoce la dificultad de mantener permanentemente limpio de residuos un espacio natural con ese volumen de usuarios y señala que, atendiendo a la aportación realizada, incrementará el esfuerzo de mantenimiento.
Otra de las respuestas añade que más de la mitad de los visitantes llegan fuera de julio y agosto, lo que supone que más de 250.000 personas visitan el Parque Natural fuera de los dos meses centrales del verano.
No habrá por ahora cupos para drones recreativos
El uso de drones tampoco logra una flexibilización. Una de las alegaciones defendía que el PRUG no debía establecer una prohibición genérica para vuelos recreativos y reclamaba que las restricciones se limitasen a zonas y periodos especialmente sensibles para la fauna.
La Junta rechaza la propuesta porque considera que los drones pueden provocar una afección importante sobre los valores naturales. El plan seguirá permitiendo un uso controlado para actuaciones de interés público, entre ellas vigilancia, servicios oficiales o investigación, pero no contempla abrir de manera general el parque al vuelo recreativo.
Tampoco cambia la regulación de perros
Otra propuesta solicitaba endurecer las condiciones para entrar con perros y otras mascotas, imponiendo expresamente una correa fija y no extensible de un máximo de 1,20 metros.
La aportación tampoco es aceptada. La Junta considera suficiente que el PRUG exija que los animales se mantengan bajo control y señala que determinadas cuestiones relativas a la convivencia con otros visitantes pueden regularse mediante las ordenanzas de los respectivos ayuntamientos.
Más vigilancia ante las quejas por espacios públicos cerrados
Sí prospera una queja muy distinta. Un participante solicitó a la Administración que actuase ante el supuesto cierre de lugares de dominio público dentro del parque.
La Dirección General de Medio Natural y Biodiversidad considera necesario ampliar las labores de vigilancia de los lugares públicos.
La respuesta matiza, no obstante, que buena parte de estos espacios dependen de otras administraciones. Por ello, la aceptación de la aportación no equivale a ordenar de forma inmediata la apertura de zonas concretas, sino al compromiso de reforzar la supervisión dentro del ámbito de competencias autonómico.
El aparcamiento de Laguna Blanca: suelo privado cedido
Otra modificación afecta directamente al aparcamiento de Laguna Blanca. La propiedad había reclamado que el nuevo PRUG reconociese que esta infraestructura utilizada para ordenar el acceso de visitantes está asentada sobre terrenos privados cuya utilización fue cedida voluntariamente a la Administración.
La Junta acepta introducir expresamente esa circunstancia en el apartado 11.6 del plan. El nuevo texto reconocerá la colaboración en la gestión del aparcamiento mediante la cesión de uso de una parcela de propiedad privada a través de un convenio de colaboración y dejará constancia de que la instalación se encuentra efectivamente sobre suelo privado.
La alegación pedía además ayudas, compensaciones o garantías ante futuras cargas sobre los propietarios que colaboran con la Administración. La respuesta oficial, sin embargo, no asume expresamente esas compensaciones económicas.
Un proyecto para devolver naturalidad al sistema de lagunas
Una de las aportaciones más ambiciosas planteaba una restauración geomorfológica e hidráulica de diferentes sectores de Ruidera.
Entre las actuaciones reclamadas figuraban recuperar el cauce natural entre Coladilla y Cenagosa, eliminar determinadas canalizaciones artificiales, regenerar vegetación de ribera, instalar pasarelas de bajo impacto, estudiar un sistema de compuertas en el Chorro de las Minas, recuperar en el futuro el flujo sobre determinadas barreras travertínicas y actuar sobre las antiguas infraestructuras hidroeléctricas.
También se proponía el desmantelamiento de las ruinas de la antigua central hidroeléctrica de Ruipérez y una reforestación específica entre las lagunas Tomilla y Tinaja.
La alegación aparece como aceptada, pero la respuesta de la Junta no significa que todas estas obras concretas hayan recibido luz verde.
Lo que sí confirma Medio Natural es que la restauración de los elementos geomorfológicos constituye uno de los objetivos importantes del PRUG y que ya está en marcha el diseño de un proyecto encargado a especialistas para comenzar los trabajos.
Respecto a las antiguas centrales hidroeléctricas, la Junta recuerda que las actuaciones corresponden a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, al encontrarse las instalaciones en dominio público hidráulico y estar extinguidas sus concesiones. El órgano gestor asegura que trabaja para compatibilizar la conservación del patrimonio histórico con la restauración de los valores naturales.
Por tanto, el documento no confirma todavía el derribo de la central de Ruipérez, aunque sí evidencia que la recuperación de la conectividad y los elementos naturales del sistema lagunar está ya entrando en una fase de diseño técnico.
Sin consorcio ni tasa de acceso dentro del PRUG
También se ha rechazado una propuesta que pretendía cambiar de forma profunda el modelo económico del parque.
Las alegaciones reclamaban un presupuesto anual específico, la creación de un Consorcio de Servicios en el que participasen distintas administraciones y ayuntamientos, un sistema de tasas o cobros a determinados visitantes y la reinversión de esos ingresos en conservación, mantenimiento e infraestructuras.
Se proponía igualmente priorizar la contratación de empresas y trabajadores de los municipios del entorno.
La Junta responde que el Parque Natural ya dispone anualmente de presupuesto específico para limpieza, mantenimiento y ejecución de programas, condicionado por las disponibilidades presupuestarias.
También establece que ni la creación de un consorcio ni la implantación de nuevas tasas son materias que pueda resolver el PRUG. La colaboración con los ayuntamientos continuará articulándose a través de la Junta Rectora y de grupos de trabajo específicos.
En materia de contratación, la Administración descarta privilegiar a empresas locales porque está obligada a cumplir la legislación de contratación pública y no puede favorecer a unas compañías frente a otras.
El baño seguirá dependiendo también de ayuntamientos y Sanidad
Durante la participación también se reclamó garantizar determinadas actividades como el baño de larga distancia para residentes y usuarios habituales.
La Junta recuerda que el PRUG no regula las condiciones del baño en aquellas lagunas donde esta actividad resulta compatible con la conservación. La determinación de las zonas oficiales y sus condiciones corresponde fundamentalmente a los ayuntamientos y a la Consejería de Sanidad.
El Plan Rector sí podrá establecer en qué lagunas no se permite el baño cuando existan razones ligadas directamente a la protección de sus valores naturales.
Sin liberalización de las telecomunicaciones
También se presentaron objeciones a las condiciones previstas para instalar nuevas infraestructuras de telecomunicaciones.
La Junta mantiene el planteamiento. El PRUG no establece una prohibición absoluta: podrán instalarse infraestructuras cuando sean necesarias para la gestión, conservación o seguridad y, en zonas sin cobertura móvil, podrán autorizarse nuevas instalaciones procurando que queden lo más integradas posible en el paisaje, incluso aprovechando tejados de construcciones ya existentes cuando la tecnología lo permita.
Un proceso que todavía no ha terminado
El informe final pone fin a la fase de participación ciudadana, pero el nuevo PRUG de las Lagunas de Ruidera todavía debe completar su tramitación antes de quedar definitivamente aprobado. El documento se elabora precisamente con carácter previo a la decisión final y el anexo recoge cómo ha valorado la Administración cada propuesta recibida.
El resultado deja ya, no obstante, cambios concretos respecto al borrador sometido a participación: el buceo recreativo podrá articularse mediante supervisión acreditada, se admiten hidropedales y determinadas embarcaciones particulares, se reconocerá expresamente el carácter privado del terreno del aparcamiento de Laguna Blanca y aumentará la vigilancia sobre los espacios públicos.
Al mismo tiempo, la Junta mantiene buena parte de las restricciones diseñadas para controlar la presión sobre las lagunas: seguirán las limitaciones estivales de navegación en San Pedra y Tinaja, no se liberalizarán los drones recreativos, no se limitarán por ahora mediante cupos los autobuses que llegan al parque y el PRUG no incorporará un consorcio ni una tasa de acceso.
Todo ello después de un proceso que ha contabilizado 45 comentarios y 1.080 visitas y que obliga ahora a incorporar las modificaciones aceptadas al texto que deberá recorrer los últimos pasos antes de convertirse en el nuevo marco de uso y gestión de uno de los espacios naturales más visitados de Castilla-La Mancha.

