Hay veranos que se recuerdan para siempre. Y Marina Zamorano, una joven bailarina de Albacete, no olvidará el de 2026. La joven alumna del Conservatorio Profesional de Danza José Antonio Ruiz de Albacete, con tan solo 14 años, ha tenido la oportunidad de cumplir uno de esos sueños que parecen reservados para las grandes historias: bailar en Londres y hacerlo en The Royal Ballet School, una de las escuelas de danza más prestigiosas del mundo.
Durante este verano ha formado parte de un curso intensivo de verano en The Royal Ballet School, una experiencia que le ha permitido ponerse las puntas, entrar en unas aulas de ensueño y compartir días de formación con jóvenes bailarines llegados desde todos los rincones del planeta.

Y si hay una frase que resume cómo ha vivido esta aventura, es la que pronuncia la propia Marina: “Ha sido la mejor semana de mi vida, no quería que acabara”, asegura Zamorano a El Digital de Albacete.

Marina Zamorano se ha formado en una de las escuelas más prestigiosas del mundo
La experiencia ha sido mucho más que bailar. Marina ha regresado a Albacete con nuevos conocimientos, nuevas amistades y, sobre todo, recuerdos que difícilmente olvidará. “Estoy muy feliz, muy contenta, porque he hecho amigos de todas partes del mundo”, explica. Durante su estancia compartió experiencias con jóvenes procedentes de «Australia, China, Finlandia, Islandia, Rusia, Letonia, Francia, Bélgica, Italia o Estados Unidos», entre muchos otros países.

Para una joven de 14 años que lleva buena parte de su vida dedicada a la danza, encontrarse de repente en Londres rodeada de bailarines con su misma pasión fue una experiencia difícil de explicar. Pero también hubo un momento inicial de respeto porque entrar en las instalaciones de The Royal Ballet School e imaginar a algunas de las grandes figuras de la danza pasando por allí no es cualquier cosa. “Imponen mucho las clases, son muy grandes, tienen esos ventanales con esas vistas a los jardines que imponen bastante”, asegura. “Ha sido un sueño, como en una película”, sostiene.

Además de la experiencia, Marina se ha traído de Londres algo muy importante. “He aprendido mucha técnica, combinaciones, nuevos ejercicios y variaciones muy difíciles que hacen las bailarinas de The Royal”.
14 años, unas puntas y un sueño cumplido: Marina lleva el nombre de Albacete hasta The Royal Ballet
El día a día en Londres no ha dejado espacio para el aburrimiento. Su rutina estaba repleta de ensayos y clases. “Nos levantábamos a las siete, íbamos a desayunar y a las nueve teníamos una asamblea y luego clases”. La jornada comenzaba con ballet clásico y después continuaba con diferentes disciplinas. Dependiendo del día, Marina tenía clases de “carácter, repertorio, solos, acondicionamiento físico o contemporáneo”, indica, tanto por la mañana como por la tarde.
Además, durante su estancia pudo convivir y compartir algunos momentos con bailarines de The Royal Ballet. “Pasábamos tiempo con los bailarines, sobre todo a la hora de comer”.

Detrás de esta aventura también está su familia. Sus padres han acompañado a Marina durante este camino y han hecho posible que pueda disfrutar de una experiencia tan especial. De hecho, este año han decidido trasladar parte de sus vacaciones familiares a Londres, convirtiendo el viaje de Marina en una aventura compartida.
Ahora, de vuelta en Albacete, Marina guarda en la memoria una semana que difícilmente olvidará. Nuevos pasos, nuevas técnicas, variaciones complicadas, clases en unas instalaciones que impresionan, amistades llegadas desde medio mundo y la sensación de haber bailado, aunque solo fuera durante unos días, en uno de esos lugares que cualquier bailarín sueña con conocer. Y quizá lo más bonito sea que, con solo 14 años, Marina ya sabe que este verano no ha sido el final de un sueño, sino otro paso más para seguir persiguiéndolo.

