Un intento de robo de unos galgos en una finca de San Clemente (Cuenca) ha terminado con una situación judicial especialmente llamativa. Dos hombres que se desplazaron de madrugada desde Albacete fueron condenados después de entrar en la propiedad para intentar apoderarse de los perros, pero el dueño de la finca también ha sido condenado por disparar contra ellos y tendrá que indemnizar con 2.400 euros a uno de los ladrones, que recibió 36 perdigones.
La Audiencia Provincial de Cuenca acaba de revisar el caso y ha rebajado de cinco meses a un mes de prisión la pena impuesta al propietario por un delito de lesiones imprudentes. Sin embargo, mantiene el resto de pronunciamientos de la sentencia de primera instancia, entre ellos la indemnización de 2.400 euros, más intereses, que deberá abonar al hombre al que alcanzó con la escopeta.
La sentencia, dictada el 30 de junio por la Audiencia Provincial de Cuenca, tiene como ponente a la magistrada María Sonsoles Jimeno Gutiérrez y reconstruye con detalle lo sucedido durante aquella madrugada de agosto de 2020.
Viajaron desde Albacete para intentar llevarse los galgos
Los hechos ocurrieron alrededor de las 00:30 horas del 1 de agosto de 2020. Los dos hombres, que tenían sus domicilios en Albacete, se desplazaron en un Opel Zafira hasta una finca situada en un paraje de San Clemente con la intención de apoderarse de varios perros galgos que el propietario guardaba en un patio.
Para acceder a la propiedad tuvieron que superar dos obstáculos. Primero saltaron la valla que rodeaba la finca, que llegaron a doblar en su parte superior, y una vez en el interior saltaron también el muro que delimitaba el patio de los perros, ayudándose de un saliente existente en el cerramiento.
El intento de robo quedó frustrado porque el propietario y su esposa se encontraban durmiendo en la vivienda existente dentro de la finca. Los ladridos de los perros los despertaron y, cuando la mujer alertó a su marido de que había personas dentro de la propiedad, éste regresó a la vivienda para coger una escopeta de caza.
El disparo alcanzó a uno de ellos con 36 perdigones
El dueño salió nuevamente al exterior armado con una escopeta Lanber del calibre 12/70, que era de su propiedad, se encontraba en perfecto estado y para la que disponía de la correspondiente licencia. Según declara probado la sentencia, efectuó un disparo apuntando hacia la zona de la valla próxima al patio por la que habían accedido los dos hombres.
La Audiencia recoge expresamente que el propietario no tenía intención de herirlos, sino de ahuyentarlos, pero uno de los intrusos terminó alcanzado por parte de la carga del cartucho. En total recibió 36 perdigones, equivalentes aproximadamente al 11% de la carga: 22 impactaron en su brazo derecho, 11 en la zona superior derecha de la espalda y otros tres en la cara.
Las heridas afectaron además a diferentes zonas del cuerpo y provocaron lesiones oculares. El hombre necesitó tratamiento médico con antitetánica, antibióticos, analgésicos y láser en el ojo izquierdo, entre otras actuaciones, y tardó 15 días en curar, quedándole secuelas.
Del intento de robo en Cuenca al Centro de Salud de La Roda
Después de recibir el disparo, los dos hombres consiguieron abandonar la finca. Para volver a superar el muro del patio utilizaron un andamio que encontraron dentro y que colocaron contra el cerramiento, regresando después al vehículo en el que habían viajado desde Albacete.
El coche terminó siendo abandonado en el kilómetro 200,200 de la N-301, en Casas de Haro, donde posteriormente lo recogió una grúa. Los dos hombres continuaron su recorrido y, aproximadamente a la 1:02 horas, llegaron al Centro de Salud de La Roda.
La sentencia describe que el herido entró en el centro sanitario apoyado sobre los hombros de su compañero. Este último se hizo cargo de sus efectos personales y abandonó inmediatamente el lugar, mientras que el hombre alcanzado por los perdigones terminó siendo evacuado en ambulancia al Hospital General de Albacete.
Prisión para quienes intentaron llevarse los perros
El Juzgado de lo Penal número 1 de Cuenca condenó a los dos hombres como coautores de un delito de robo con fuerza en las cosas en casa habitada en grado de tentativa. Uno recibió una pena de dos años de prisión, mientras que al otro se le impusieron un año y seis meses de cárcel.
En uno de los condenados se apreció además la agravante de multirreincidencia, ya que acumulaba varias condenas anteriores por delitos de robo con fuerza. En ambos casos concurrió también la atenuante de dilaciones indebidas debido al tiempo transcurrido durante la tramitación del procedimiento.
Uno de ellos recurrió su condena alegando que no existía prueba suficiente para situarlo en la finca. La Audiencia rechaza ese argumento y destaca que en las imágenes grabadas en la propiedad aparecían dos personas y que, además, fue precisamente el recurrente quien acompañó al herido hasta el Centro de Salud de La Roda poco después de los hechos.
El propietario también fue condenado
La Justicia consideró, sin embargo, que la entrada de los dos hombres en la finca para intentar robar los galgos no justificaba completamente la forma en la que actuó su propietario. El Juzgado de lo Penal lo condenó inicialmente como autor de un delito de lesiones imprudentes a cinco meses de prisión y a indemnizar al herido con 2.400 euros, más los intereses correspondientes.
El hombre recurrió solicitando su absolución al entender que había actuado bajo una situación de legítima defensa y miedo insuperable. La Audiencia admite parcialmente sus argumentos, aunque considera que no concurren los requisitos necesarios para eximirlo completamente de responsabilidad penal.
La Sala razona que el dueño disponía de alternativas menos lesivas ante la presencia de los intrusos. Entre ellas menciona expresamente la posibilidad de disparar al aire para ahuyentarlos, encerrarse en su domicilio y llamar a la Guardia Civil, destacando además que los dos hombres habían entrado en la finca y en el patio de los perros, pero no habían accedido a la vivienda del matrimonio.
Un mes de prisión y 2.400 euros para el hombre al que disparó
La Audiencia Provincial sí concluye que deben aplicarse al propietario las eximentes incompletas de legítima defensa y miedo insuperable, fundamentalmente porque el propio Ministerio Fiscal las había solicitado en sus conclusiones definitivas y esa petición vinculaba al tribunal al tratarse de la única acusación por las lesiones.
La consecuencia es una importante rebaja de la pena: los cinco meses de cárcel inicialmente impuestos quedan reducidos a un mes de prisión, al que se añaden tres meses de privación del derecho a la tenencia y porte de armas. La Audiencia confirma, no obstante, los restantes extremos de la primera sentencia, por lo que se mantiene la obligación de indemnizar con 2.400 euros al hombre que recibió los 36 perdigones cuando participaba en el intento de robo de los galgos.
La resolución de la Audiencia Provincial no era firme cuando fue dictada. Contra ella cabía recurso de casación ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo por infracción de ley.


