El Ayuntamiento de Albacete ha dado luz verde a la contratación de 18.000 pares de calcetines técnicos de running destinados a las bolsas del corredor de las principales pruebas organizadas por el Instituto Municipal de Deportes (IMD). La previsión distribuye la mayor parte del suministro entre dos de las grandes citas del calendario deportivo de la ciudad: 9.000 pares para la 10K Nocturna Internacional y 6.000 para la Media Maratón Internacional, mientras que otros 3.000 quedarán destinados a diferentes eventos que se celebren a lo largo del año.
La documentación permite además precisar las cifras económicas de esta contratación. El presupuesto inicial máximo es de 54.450 euros con IVA, correspondientes a 45.000 euros antes de impuestos, tomando como referencia un precio máximo de 2,50 euros por par sin IVA. El valor estimado asciende a 54.000 euros antes de impuestos porque el contrato contempla la posibilidad de incrementar hasta un 20% la cantidad inicialmente prevista si las necesidades reales resultan superiores. En ese supuesto máximo, el gasto podría alcanzar los 65.340 euros con IVA.
9.000 para la 10K y 6.000 para la Media Maratón
El reparto previsto ofrece una imagen bastante clara de para qué quiere el IMD todos esos calcetines. La 10K Nocturna Internacional, que se celebra en mayo, concentra la mayor estimación, con 9.000 pares, mientras que para la Media Maratón Internacional de octubre se reservan aproximadamente 6.000. Los 3.000 restantes se utilizarán en otras actividades y pruebas deportivas organizadas durante el año.
Las cantidades no son cerradas. El IMD podrá variar el número de pares destinado a cada prueba dependiendo de la programación definitiva y de la cifra de inscritos. También podrán cambiar los colores, las tallas y la distribución entre unas carreras y otras, siempre respetando el presupuesto disponible.
El IMD lo deja claro: no quiere un simple regalo
Uno de los aspectos más curiosos aparece en la justificación técnica del contrato. El IMD recalca expresamente que estos calcetines no están concebidos como un mero artículo promocional para incluir en una bolsa del corredor, sino como una prenda que realmente pueda utilizarse durante carreras de larga distancia como una Media Maratón o una 10K.
El pliego llega a señalar que la finalidad “no es la entrega de un obsequio genérico”, por lo que exige un producto específicamente diseñado para correr. Se tendrán en cuenta el confort, la transpirabilidad, la evacuación del sudor y la adaptación al pie, y se rechazarán productos con demasiado algodón, grosor excesivo o características que favorezcan la acumulación de humedad y aumenten el riesgo de ampollas e incomodidad.
Antiampollas, acolchados y al menos un 80% de fibras sintéticas
Las condiciones que deberán cumplir los 18.000 pares son bastante concretas. Los calcetines serán de media caña, con compresión ligera ergonómica y ventilación en el empeine, y tendrán que incorporar refuerzos acolchados en el propio empeine, los metatarsianos y el talón.
Su composición deberá contener un mínimo del 80% de fibras sintéticas transpirables, pudiendo utilizar materiales como Coolmax, Vaporfeel, DryFit, poliéster, nylon o equivalentes, además de hilos antihumedad y antibacterianos. Para minimizar las rozaduras deberán contar también con un diseño antiampollas mediante doble capa o costuras planas o ultrafinas.
El IMD exige igualmente sujeción en el arco plantar, bandas antideslizantes y puños de canalé, de manera que la prenda permanezca correctamente colocada durante la carrera.
Un calcetín diferente para cada pie
Hay otro requisito especialmente llamativo: los calcetines deberán tener diseño anatómico y ser asimétricos. Eso significa que habrá un calcetín específico para el pie izquierdo y otro para el derecho, diferenciados obligatoriamente mediante las letras L y R en la puntera o el tobillo.
La talla tendrá que aparecer grabada en los dos calcetines y cada par deberá entregarse etiquetado con su talla y la marca correspondiente. El proveedor tendrá que disponer de números para adultos desde la talla 35 hasta la 46 y ofrecer una gama suficientemente amplia de colores para que sea el IMD quien elija los utilizados en cada evento.
Las empresas tendrán que llevar muestras al IMD
El Ayuntamiento no se limitará a comprobar una ficha técnica antes de adjudicar el contrato. Las empresas interesadas deberán presentar muestras físicas de los calcetines antes de que termine el plazo para concurrir a la licitación y depositarlas en las instalaciones del Instituto Municipal de Deportes.
El pliego técnico exige muestras de las diferentes tallas y colores ofertados y establece al menos dos pares de cada talla y de los distintos colores para comprobar que realmente cumplen todas las características exigidas. La empresa que no presente las muestras a tiempo o cuyo producto incumpla alguna de las condiciones técnicas podrá quedar excluida del concurso.
Personalizados con el logo de cada carrera
El precio no será el único elemento que determine qué empresa suministrará los calcetines. La oferta económica representa 40 de los 100 puntos, mientras que los otros 60 dependerán de diferentes mejoras relacionadas con la calidad y la presentación del producto.
Entre ellas destaca la posibilidad de personalizar los calcetines con el logotipo, texto o elementos identificativos de cada prueba, una característica valorada con 15 puntos. Otros 15 se concederán en función del porcentaje de fibras sintéticas transpirables: superar el mínimo exigido y llegar al 100% permitirá alcanzar la puntuación máxima en este apartado.
También se premiará que cada par llegue en un embalaje individual con la talla perfectamente identificada, que la etiqueta pueda personalizarse con el nombre o logotipo de la carrera o de un patrocinador y que la empresa mantenga stock para responder a pedidos que no estuvieran inicialmente programados.
Un contrato para un año y sin prórroga
El contrato tendrá una duración de un año desde su formalización y no contempla prórrogas. El suministro se irá realizando conforme a las necesidades del Instituto Municipal de Deportes y las facturas se abonarán mensualmente según los pares que efectivamente hayan sido entregados y recibidos de conformidad.
De esta forma, los 54.450 euros con IVA constituyen el presupuesto máximo inicial, pero el Ayuntamiento no está obligado a agotarlo. Si las inscripciones o la programación deportiva finalmente requieren menos calcetines, se suministrarán menos unidades; y si ocurre lo contrario, el contrato permite tramitar una modificación de hasta el 20%, lo que llevaría el techo potencial de la contratación hasta los citados 65.340 euros con impuestos.

