El proyecto para transformar por completo el Consultorio Local de Lezuza se ha encontrado con un obstáculo inesperado. El Ayuntamiento ha declarado desierta la licitación de las obras después de que no se presentara ni una sola empresa al procedimiento abierto para ejecutar una actuación presupuestada en 181.333,04 euros, IVA incluido.
El plazo para presentar ofertas terminó el pasado 19 de agosto y el resultado ha sido de cero propuestas, tanto de grandes compañías como de pymes. El Ayuntamiento adoptó el acuerdo de declarar desierto el procedimiento este jueves, 27 de agosto.
No se trataba de una pequeña reparación. El proyecto diseñado para el edificio de la Avenida del Rey, número 3, planteaba una rehabilitación integral con redistribución completa del interior, mejora de la accesibilidad, sustitución de instalaciones y acabados, renovación energética y una pequeña ampliación de la superficie construida.
Un consultorio considerado obsoleto para las necesidades actuales
La memoria técnica describe un edificio con una distribución y unas instalaciones que ya no responden adecuadamente al funcionamiento sanitario actual. Los técnicos señalan carencias de accesibilidad, una organización interior poco eficiente para la atención asistencial y una dotación insuficiente de aseos, además de instalaciones que requieren una renovación integral por su antigüedad y eficiencia.
La intención era aprovechar la obra para rehacer prácticamente todo el interior. Se contemplaba retirar tabiquerías, revestimientos, pavimentos, falsos techos, sanitarios, carpinterías e instalaciones existentes para levantar después una nueva distribución adaptada al funcionamiento actual del consultorio.
Medicina general, enfermería y una nueva sala de extracciones y curas
El nuevo consultorio habría organizado sus espacios alrededor de una sala de espera y un vestíbulo, incorporando una consulta de Medicina General de 20,27 metros cuadrados, una zona de Enfermería de 17,33 metros y una sala específica de extracciones y curas de 14,77 metros cuadrados.
El programa incluía además un aula de formación de 17,55 metros cuadrados, dos aseos accesibles para los usuarios, un aseo independiente para el personal, un cuarto de limpieza y un patio posterior destinado a aportar luz y ventilación natural a las dependencias.
La reforma habría aumentado ligeramente el tamaño del propio inmueble. El consultorio tiene actualmente 133,90 metros cuadrados construidos y el proyecto pretendía llevarlo hasta 144,61, ganando 10,71 metros cuadrados mediante una ampliación puntual.
Dos aseos accesibles y recorridos sin barreras
Uno de los objetivos principales era solucionar los problemas de accesibilidad del edificio. Todo el consultorio está en planta baja, pero el proyecto pretendía crear un itinerario accesible desde la calle y comunicar mediante recorridos adaptados la entrada, sala de espera, consulta médica, Enfermería, sala de curas, aula de formación y aseos.
Los actuales servicios se reorganizarían para disponer de dos aseos accesibles para los pacientes, uno femenino y otro masculino, con espacio suficiente para silla de ruedas, barras de apoyo, lavabo adaptado, puertas adecuadas y pavimento antideslizante.
El proyecto contemplaba igualmente eliminar escalones y resaltos incompatibles con la accesibilidad, ensanchar recorridos cuando resultara necesario y colocar nuevas puertas interiores con dimensiones adecuadas para personas con movilidad reducida.
Adiós a la antigua caldera: aerotermia y recuperación de calor
La actuación también suponía una renovación energética importante. La climatización se iba a resolver mediante aerotermia, sustituyendo el sistema térmico existente y eliminando funcionalmente la antigua sala de calderas.
A ello se habría añadido un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor, encargado de introducir aire exterior filtrado y expulsar el aire viciado intentando recuperar parte de la energía antes de enviarlo al exterior. El sistema habría dado servicio a Medicina General, Enfermería, extracciones y curas, aula de formación y sala de espera, mientras los aseos y el cuarto de limpieza tendrían extracción específica.
La instalación eléctrica también iba a renovarse por completo, con un nuevo cuadro, iluminación LED, enchufes y tomas de datos para ordenadores y equipamiento sanitario, además de alumbrado de emergencia.
Ventanas nuevas y una mejora completa del aislamiento
La rehabilitación habría sustituido las actuales ventanas por carpinterías de PVC de 70 milímetros, con doble acristalamiento y mejores prestaciones térmicas. También se contemplaban mejoras en fachadas, cubierta y aislamiento para reducir las pérdidas de energía y mejorar el confort interior.
En el interior se instalarían nuevos pavimentos de gres porcelánico, falsos techos, revestimientos y acabados especialmente pensados para un edificio sanitario, con materiales resistentes al uso y fáciles de limpiar.
Cinco meses para hacer toda la obra
La licitación partía de 149.862,02 euros antes de impuestos y 181.333,04 euros con IVA, y establecía un plazo máximo de ejecución de cinco meses. La empresa ganadora se habría decidido únicamente por el precio, ya que la oferta económica representaba el 100% de la puntuación.
El Ayuntamiento tendrá ahora que decidir cómo vuelve a intentar sacar adelante una actuación concebida para modernizar de arriba abajo el consultorio de Lezuza.


