El Ayuntamiento de Albacete toma una decisión tras las quejas por malos olores en una vivienda llena de gatos

Tras detectar un problema de insalubridad con ocho gatos

Una situación que comenzó generando molestias entre los vecinos y que llegó a ser objeto de varias inspecciones municipales ha terminado derivando en una decisión que podría permitir al Ayuntamiento de Albacete entrar en una vivienda y actuar directamente si sus requerimientos no son atendidos. 

Los inspectores municipales han realizado varias visitas a este domicilio durante los últimos meses y han constatado una evolución del problema, pero también un riesgo de que vuelva a producirse. Por ello, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Albacete ha acordado finalmente activar el procedimiento para una posible ejecución subsidiaria de limpieza y desinfección de esta vivienda situada en el barrio Santa Teresa, además de adoptar medidas respecto al número de animales que permanecen en ella.

Malos olores en este edificio de Albacete

El expediente municipal se inició a raíz del escrito presentado por la representación de una comunidad de propietarios del barrio Santa Teresa. En él se trasladaban quejas vecinales por fuertes malos olores procedentes de una vivienda, que, según la denuncia, estaban relacionados con orines y suciedad de mascotas y alcanzaban tanto el portal como zonas comunes e incluso los pisos superiores.

El Servicio de Vigilantes-Inspectores de Medio Ambiente realizó varias visitas al inmueble para comprobar la situación. En la primera de ellas, en junio de 2026, los inspectores ya detectaron desde la vía pública, junto a las ventanas abiertas de la vivienda, fuertes olores desagradables que identificaron como propios de orines de animales.

Al día siguiente, durante una nueva inspección en el interior del domicilio, los técnicos municipales constataron que los olores también estaban presentes en el portal y el rellano. Además, comprobaron que en la vivienda residían la propietaria con su hija y ocho gatos.

Ocho gatos en la vivienda y un problema de olores persistente

Tal y como se desprende del Acta de la Junta de Gobierno Local, los inspectores comprobaron que los animales estaban debidamente identificados mediante microchip y disponían de documentación veterinaria. Además, según recoge el informe municipal, presentaban un adecuado estado sanitario.

Sin embargo, pese a que en la vivienda había varias bandejas o areneros, los malos olores “eran muy evidentes”. La propietaria manifestó “no percibir” el olor, por lo que los inspectores municipales le requirieron que intensificara las labores de limpieza, la evacuación de los areneros y todas aquellas medidas necesarias para eliminar los olores.

La situación fue revisada en el mes de julio. La vivienda se encontraba en un correcto estado de limpieza, pero el problema persistía en su interior y seguía relacionado, según las conclusiones de los inspectores, con el elevado número de felinos que residían en el domicilio. En el exterior y en las zonas comunes el olor se había atenuado, aunque continuaba siendo intenso en el interior de la vivienda, puntualiza el informe.

Riesgo en que el problema se repita

Una de las inspecciones más relevantes tuvo lugar también en el mes de julio, cuando los técnicos municipales acudieron a la vivienda afectada por una trabajadora social, después de realizar gestiones con los Servicios Sociales para valorar la situación familiar y social de los residentes.

Una visita en la que se constató una mejora de la situación. La propietaria había incrementado las labores de limpieza y había adoptado medidas para combatir los olores. Estos ya no se percibían en el exterior de la vivienda no en las zonas comunes del edificio y eran menos intensos en el interior. Los inspectores comprobaron que la arena de las bandejas estaba limpia y había sido cambiada recientemente.

Además, la persona encargada de la limpieza del portal manifestó que no había percibido malos olores en el rellano ni en el resto del edificio, aunque llevaba poco tiempo desempeñando ese trabajo. En la última visita realizada a finales de julio, los inspectores no pudieron acceder al interior ni contactar con la propietaria. No obstante, tampoco detectaron malos olores en el exterior.

Medidas para evitar que la situación se repita

Pese a la mejoría observada, el Ayuntamiento de Albacete considera que el problema no puede darse por resuelto. El informe municipal concluye que el elevado número de gatos que reside en la vivienda constituye la causa del problema y advierte del riesgo de que las dificultades para mantener unas condiciones higiénico-sanitarias adecuadas provoquen de nuevo malos olores, tanto dentro del inmueble como en las zonas comunes y en la vía pública.

Por ello, la Junta de Gobierno Local ha acordado requerir a la propietaria para que realice una limpieza exhaustiva de la vivienda, mantenga unas condiciones adecuadas de higiene y salubridad y evite la generación de malos olores.

La mediada más llamativa afecta a los animales, ya que según el acta de la Junta de Gobierno Local la propietaria de la vivienda afectada deberá “desalojar al menos a cuatro gatos”, de modo que permanezcan como máximo otros cuatro en la vivienda. El Ayuntamiento advierte de que, si las condiciones higiénico-sanitarias y los malos olores no se solucionan, podrían llegar a exigir el desalojo de un número mayor de animales o incluso de todos ellos.

El Ayuntamiento podría entrar en la vivienda

El acuerdo municipal contempla además un paso especialmente relevante. El Ayuntamiento solicitará autorización judicial al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo que corresponda para poder entrar en la vivienda si se incumplen las medidas requeridas y fuera necesario ejecutar de forma subsidiaria la retirada de los animales, así como las actuaciones de limpieza y desinfección.

Es decir, si la propietaria de la vivienda no cumple voluntariamente las obligaciones establecidas, el Consistorio albaceteño se prepara para poder intervenir directamente, con cargo a la persona obligada, en los términos previstos legalmente.

El requerimiento incorpora también el trámite de audiencia y la advertencia de que podría abrirse un expediente sancionador si el problema de malos olores se repite. Asimismo, se contempla la ejecución subsidiaria del desalojo de los animales en caso de incumplimiento.

La decisión se apoya, entre otras normas, en las disposiciones del Plan General de Ordenación Urbana de Albacete y en la Ordenanza reguladora de los espacios públicos para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana y el civismo. Esta normativa establece que los titulares deben conservar sus inmuebles en adecuadas condiciones de limpieza, salubridad y ornato. 

En relación con los animales de compañía, la ordenanza también establece que su tenencia no puede generar situaciones de peligro o incomodidad para los vecinos. La propia norma contempla expresamente que no está permitida la tenencia de animales en una vivienda en un número que, atendiendo a las condiciones y circunstancias del alojamiento, provoque molestias por olores, ruidos, suciedad y otras incomodidades. 

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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