Villarrobledo (Albacete) ha perdido este martes a uno de los hombres que más huella han dejado en su vida política reciente. Bernardo Cabañero González, alcalde de la localidad entre 1987 y 1991, ha fallecido dejando el recuerdo de una personalidad fuerte, comprometida y muy vinculada a la vida de su pueblo.
Bernardo Cabañero llegó a la Alcaldía tras las elecciones municipales de 1987, en las que consiguió la mayoría absoluta. Su llegada supuso el final de una etapa de gobiernos socialistas en el Ayuntamiento y abrió un nuevo periodo en la política municipal.
Profesional liberal, decidió renunciar al sueldo de alcalde y asumió el cargo con la intención de modernizar el funcionamiento del Consistorio y afrontar uno de los principales problemas de la ciudad: el desempleo.
Una intensa actividad política
Su etapa al frente del Ayuntamiento estuvo marcada por una intensa actividad política y por distintos acontecimientos que tuvieron especial relevancia en la historia reciente de Villarrobledo. Entre ellos se encuentra la construcción del aparcamiento subterráneo de la plaza Ramón y Cajal. Durante aquellos años también tuvo lugar la Coronación Canónica de la Virgen de la Caridad, patrona de la localidad.
Su trayectoria política continuó después de abandonar la Alcaldía. Las discrepancias mantenidas con el Partido Popular en la provincia de Albacete terminaron provocando su salida de la formación y la posterior creación de la Agrupación Independiente de Villarrobledo (AIV), una formación de carácter local encabezada por el propio Cabañero.
Bernardo Cabañero destacó también por su permanente labor de fiscalización de la actividad municipal. El urbanismo fue una de sus principales preocupaciones y mantuvo una posición especialmente crítica en torno al Plan General de Ordenación Urbana, defendiendo que el planeamiento debía estar al servicio de las necesidades de la sociedad y siempre dentro de la legalidad.
Reconocido por varias generaciones
Con el paso de los años, su figura quedó estrechamente ligada a la historia política de Villarrobledo. Su carácter, sus convicciones y su constante participación en los asuntos públicos hicieron de él un personaje conocido y reconocido por varias generaciones de vecinos.
El fallecimiento de Bernardo Cabañero pone fin a una larga trayectoria vinculada a Villarrobledo y deja atrás el recuerdo de quien dedicó buena parte de su vida a la política y a la defensa de aquello que consideraba mejor para su ciudad.

