FOTOS | Así está ahora el edificio Belda de Albacete: solo queda en pie su fachada

Las obras permitirán devolver la actividad a uno de los principales inmuebles del centro de la ciudad

Las obras del histórico edificio Belda de Albacete avanzan y dejan ya una imagen muy diferente a la que presentaba hace apenas unas semanas. El interior del inmueble ha sido prácticamente vaciado y solo permanece en pie su fachada histórica, el elemento que deberá conservarse en la nueva intervención.

El edificio, situado en la calle Marqués de Molins, junto al también emblemático Legorburo, está siendo sometido a una profunda transformación que permitirá recuperar su actividad después de años sin uso y de progresivo deterioro.

Una transformación integral

La intervención contempla una renovación completa del interior para adaptarlo a su nuevo uso. El futuro inmueble será, por tanto, completamente renovado por dentro, mientras que exteriormente mantendrá la fachada que durante más de un siglo ha formado parte del paisaje del centro de Albacete.

La conservación de este elemento responde además a su valor cultural y arquitectónico. El Servicio de Patrimonio de la Delegación Provincial de Educación, Cultura y Deporte determinó que la fachada constituye el principal elemento representativo del valor cultural del edificio y estableció su conservación como requisito fundamental para cualquier actuación.

Construido en 1903 con proyecto del arquitecto Ramón Casas Massó, el Belda es uno de los ejemplos de la arquitectura de principios del siglo XX que forman parte del patrimonio urbano de Albacete.

De años de deterioro a un edificio renovado

La situación del inmueble había generado preocupación durante años debido a su progresivo deterioro. El pasado mes de febrero, la propiedad procedió al vallado exterior como medida preventiva ante el posible desprendimiento de materiales de una cubierta que había resultado seriamente dañada tras las nevadas asociadas a la borrasca Filomena.

Posteriormente, el Ayuntamiento de Albacete aprobó una modificación urbanística que permitió cambiar el uso previsto del inmueble de residencial a comercial, ampliando las posibilidades para su recuperación y la llegada de una nueva actividad. Además, el edificio fue incorporado al Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del PGOU, reforzando la protección de su fachada.

Ahora, el Belda afronta una transformación que cambiará por completo su interior, mientras la fachada histórica permanece en pie como principal vínculo con el edificio original. La actuación permitirá recuperar un inmueble que llevaba años cerrado y devolverle actividad en uno de los principales ejes históricos y comerciales de Albacete, manteniendo la imagen exterior que ha acompañado a varias generaciones de albaceteños.

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María López

Nacida en Albacete (1996). Graduada en Periodismo por la Universidad de Castilla-La Mancha. He pasado por Cadena SER, Castilla-La Mancha Media y El Español.
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