El centro de menores Albaidel renovará por completo sus accesos: 80 lectores, puertas monitorizadas y alarmas ante intentos de fuga

Bienestar Social saca a concurso por 73.500 euros, antes de impuestos, un nuevo sistema de seguridad para controlar los movimientos dentro de las instalaciones y sustituir una tecnología que ya no ofrece las prestaciones necesarias

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha va a renovar por completo el sistema de control de accesos del Centro de Menores Albaidel de Albacete. La Consejería de Bienestar Social ha sacado a licitación el suministro, instalación y puesta en funcionamiento de una nueva infraestructura que permitirá controlar quién puede entrar en cada zona, conocer el estado de las puertas en tiempo real, registrar los movimientos realizados dentro del recinto y generar alarmas ante aperturas forzadas o intentos de evasión.

El contrato parte de un presupuesto de 73.500 euros antes de impuestos, que ascendería a 88.935 euros con el IVA del 21%, y las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta las 23:59 horas del próximo 7 de septiembre. La contratación se tramita mediante procedimiento abierto simplificado.

La actuación coincide con las obras de reforma que actualmente se están llevando a cabo en Albaidel. Estos trabajos han provocado la sustitución del antiguo sistema, aunque el centro ya dispone de parte de la preinstalación y el cableado que necesitará la nueva tecnología.

El actual sistema ya no garantiza el control que necesita el centro

La propia Consejería justifica la inversión por las limitaciones de la instalación existente. Las comprobaciones realizadas han determinado que el sistema actual “no dispone de las prestaciones necesarias” para garantizar un control eficaz de los accesos, mantener una supervisión permanente de puertas y zonas sensibles o conocer con suficiente trazabilidad los movimientos que se producen dentro del centro.

Los técnicos han descartado además limitarse a actualizar o reutilizar los dispositivos actuales. El pliego señala que esa alternativa no resulta recomendable ni técnica ni económicamente, porque no permitiría garantizar los niveles de fiabilidad, seguridad y continuidad que se exigen actualmente a una instalación de estas características.

El nuevo sistema deberá proteger tanto a los menores residentes como al personal, controlar los desplazamientos entre dependencias, restringir determinadas zonas, responder correctamente ante emergencias y mantener un registro de los accesos y del estado de cada puerta.

80 lectores de tarjetas repartidos por Albaidel

La magnitud de la renovación queda clara en el listado de equipos. Bienestar Social exige instalar como mínimo 80 lectores de proximidad RFID de alta seguridad, capaces de trabajar con comunicaciones cifradas mediante AES y protegidos frente a posibles intentos de clonación o manipulación.

A ellos se sumarán diez controladoras multipuerta, diez tarjetas expansoras, 70 fuentes de alimentación y otras 70 baterías de respaldo, seis switches Ethernet PoE, cinco armarios técnicos y diferentes dispositivos auxiliares.

También se suministrarán 100 tarjetas de proximidad para usuarios, distribuidas en diez lotes de diez unidades. El pliego especifica expresamente que deberán ser tarjetas y no llaveros de proximidad, utilizando credenciales cifradas sobre las que se podrán establecer altas, bajas, suspensiones temporales y restricciones dependiendo de horarios o zonas concretas.

Saber si una puerta está abierta, forzada o manipulada

Una de las novedades será la monitorización permanente de las puertas. Los contactos magnéticos permitirán conocer si cada acceso se encuentra abierto o cerrado y advertir de aperturas forzadas o posibles manipulaciones.

El sistema funcionará de forma centralizada desde una única plataforma informática, desde la que se podrán gestionar usuarios y perfiles, establecer horarios y calendarios, restringir zonas concretas y realizar aperturas remotas de puertas autorizadas. También almacenará un histórico de eventos y permitirá saber qué actuaciones han realizado los operadores encargados de manejarlo.

La nueva instalación contará además con baterías de respaldo, de manera que pueda continuar funcionando ante fallos en el suministro eléctrico.

Alarmas ante intentos de evasión

El pliego define Albaidel como un “entorno de alta seguridad” y exige que la solución esté específicamente preparada para controlar movimientos y sectorizar el edificio. Entre las prestaciones requeridas aparecen las restricciones de acceso por zonas y horarios, la supervisión permanente y las alarmas cuando una puerta permanezca abierta o se produzca una apertura forzada.

La documentación va un paso más allá y establece expresamente que el sistema deberá disponer de “alarmas por intento de evasión”. También tendrá que conservar un registro completo de los movimientos realizados y permitir auditar posteriormente las operaciones ejecutadas desde la plataforma de seguridad.

El sistema deberá desbloquear puertas si hay un incendio

El control de accesos deberá coordinarse además con la seguridad contra incendios. La instalación se integrará con la central existente en Albaidel y tendrá que recibir automáticamente las señales de emergencia.

Cuando el plan de evacuación lo requiera, el sistema deberá liberar los dispositivos que mantienen bloqueadas determinadas puertas, garantizando que las medidas destinadas a impedir accesos no dificulten una evacuación de emergencia. Todo el funcionamiento deberá adaptarse al Plan de Autoprotección del centro.

La actuación aprovechará además una infraestructura ya colocada durante las obras. Actualmente existen 1.770 metros de cable eléctrico, 1.600 metros de cable de comunicaciones, 950 metros de tubo corrugado, 60 contactos magnéticos, ocho electropistones y otros 1.770 metros de cableado de control que formarán parte del nuevo sistema.

Seis semanas para dejarlo funcionando

La empresa adjudicataria dispondrá de un plazo máximo de seis semanas para completar todo el trabajo. No bastará con suministrar los equipos: tendrá que instalarlos, programarlos, configurar los diferentes perfiles de acceso, conectarlos con los sistemas auxiliares, realizar las pruebas correspondientes y dejar la plataforma completamente operativa.

Los trabajos deberán compatibilizarse con el funcionamiento diario de Albaidel, por lo que la dirección podrá imponer restricciones horarias o limitar temporalmente el acceso de los instaladores a determinadas zonas. Una vez terminado el montaje habrá pruebas específicas de lectores, cerraduras, comunicaciones y sistemas contra incendios, además de formación para el personal que utilizará la nueva herramienta.

La garantía mínima será de dos años, aunque el adjudicatario deberá garantizar las actualizaciones necesarias de firmware y software para el correcto funcionamiento del sistema durante al menos diez años.

Visitar Albaidel será obligatorio para poder presentar una oferta

Las empresas interesadas tampoco podrán concurrir al procedimiento sin conocer previamente las instalaciones. El pliego establece como obligatoria la visita al Centro de Menores Albaidel para comprobar sobre el terreno la ubicación, accesos, dimensiones y características de los equipos existentes.

La compañía que no pueda acreditar esa visita mediante el correspondiente certificado será directamente excluida de la licitación.

Con este contrato, Bienestar Social pretende aprovechar la reforma en marcha para sustituir un sistema que considera técnicamente superado por una instalación capaz de controlar de forma individualizada y en tiempo real buena parte de los movimientos y accesos que se producen dentro de Albaidel.

Mapfre

Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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