La portería del Albacete, a debate: Fraga sostuvo al Sanse y los errores de Mariño condenaron al Alba

El guardameta de la Real Sociedad B evitó una y otra vez el gol blanco mientras dos acciones con protagonismo de Mariño terminaron en los tantos visitantes; Carlos Marín, fichado este verano para competir por la titularidad, espera su oportunidad

La derrota del Albacete Balompié ante la Real Sociedad B dejó muchos asuntos sobre la mesa, pero uno sobresalió especialmente en el Carlos Belmonte: la enorme diferencia en el rendimiento de los dos porteros. Mientras Aitor Fraga sostuvo al filial donostiarra con una colección de intervenciones decisivas, Diego Mariño vivió una tarde complicada y tuvo protagonismo directo en las acciones que terminaron originando los dos goles visitantes.

Una diferencia bajo palos que acabó teniendo una incidencia enorme en el 1-2 y que, después de solo dos jornadas, obliga al menos a abrir el debate en la portería del Albacete. Más todavía porque el club acudió expresamente al mercado este verano para incorporar a Carlos Marín, procedente del Córdoba, después de la marcha de Raúl Lizoain.

Mariño ha comenzado la temporada como titular, tanto en Las Palmas como este sábado ante la Real Sociedad B, pero la actuación del Carlos Belmonte introduce inevitablemente una pregunta que hasta ahora podía quedar en segundo plano: ¿debe seguir siendo indiscutible o ha llegado el momento de que Carlos Marín tenga su oportunidad?

Fraga empezó a ganar su partido en el minuto 3

La diferencia entre ambos guardametas comenzó a dibujarse prácticamente desde el pitido inicial.

El Albacete salió lanzado y en el minuto 3 Víctor San Bartolomé filtró un pase al hueco para Corpas, que consiguió plantarse dentro del área y sacar el disparo. Fraga respondió y evitó el primer gol del partido.

No tuvo prácticamente tiempo para recuperarse. Apenas un minuto después, Álex Rubio prolongó un balón para que nuevamente Corpas encontrara portería y el meta del Sanse volvió a aparecer cuando el Carlos Belmonte ya se disponía a celebrar. Dos llegadas peligrosas del Albacete. Dos paradas de Fraga. El contraste comenzó inmediatamente después.

De una acción sin peligro nació el 0-1

En el minuto 5 se produjo una jugada que resume buena parte de la derrota albacetista. Fran Gámez y Diego Mariño no se entendieron en una acción defensiva que no entrañaba especial peligro y el Alba terminó concediendo un córner completamente evitable.

Mariño tuvo una responsabilidad importante en aquella falta de entendimiento. Y el regalo terminó siendo carísimo.

Mariezkurrena remató de cabeza el saque de esquina y puso el 0-1. La Real Sociedad B había necesitado muy poco para ponerse por delante después de que, solo unos segundos antes, su portero hubiese salvado al equipo en dos ocasiones.

No puede cargarse todo el peso del primer gol exclusivamente sobre el guardameta, porque después hubo un córner que el Albacete también tuvo que defender mucho mejor, pero la acción que lo originó fue uno de esos errores que un equipo de Segunda División no debería conceder.

Fraga siguió parándolo todo

El Albacete no dejó de generar ocasiones pese al golpe y ahí volvió a encontrarse con el mismo problema.

En el minuto 16, Corpas volvió a recibir dentro del área y golpeó con la izquierda, pero Fraga estuvo otra vez bien colocado y se quedó con el balón. Era ya la tercera intervención importante del guardameta realista en poco más de un cuarto de hora.

El Sanse no estaba imponiendo una superioridad aplastante sobre el Albacete. De hecho, durante numerosos tramos sucedía exactamente lo contrario: los blancos llegaban, disparaban y generaban situaciones para marcar. La diferencia era que cada vez que el Alba encontraba portería aparecía Fraga. En la otra, el Albacete empezaba a transmitir una sensación mucho menos sólida.

Mariño sí realizó una gran intervención en el minuto 45, cuando evitó el gol de Mariezkurrena después de que la Real Sociedad B volviera a atacar la espalda de la defensa blanca. Fue una parada de mérito que parecía permitir al Alba alcanzar el descanso con un solo gol de desventaja. Duró apenas unos segundos.

El error que hizo todavía más grande la comparación

Ya en el tiempo añadido de la primera mitad, Gorka Gorosabel disparó desde fuera del área. Era un lanzamiento que Mariño parecía tener controlado y se dispuso a blocar. Pero el balón se le escapó entre las manos. 0-2.

Esta vez no había una cadena posterior de acontecimientos sobre la que repartir responsabilidades. El segundo gol fue un error claro del portero del Albacete, que fue perfectamente consciente de ello y pidió perdón a los aficionados inmediatamente después.

El fallo fue especialmente doloroso por el momento. El Alba estaba a segundos de llegar al vestuario, seguía vivo pese a sus problemas y se encontró con dos goles de desventaja en una acción que, como reconocería después Alberto González, «a priori no conllevaba tanto peligro».

Y Fraga volvió del descanso igual

Si la primera parte ya había dejado clara la diferencia entre ambas porterías, el comienzo de la segunda terminó de agrandarla.

Alberto González agitó su equipo con las entradas de Dani Bernabéu y Soberón y el Albacete volvió a lanzarse hacia la meta visitante.

En el minuto 48, San Bartolomé sacó un disparo con dirección a portería y Fraga volvió a intervenir providencialmente. Cuatro minutos después llegó probablemente su momento más determinante.

Soberón encontró espacio dentro del área y cruzó el disparo buscando el gol que metiera al Alba definitivamente en el partido. Fraga lo sacó. El rechace quedó en una posición magnífica para Álex Rubio, que volvió a probar suerte.

Y Fraga volvió a pararlo.

Dos intervenciones prácticamente consecutivas que impidieron el 1-2 y permitieron al Sanse mantener una ventaja que terminaría resultando definitiva.

El Albacete consiguió finalmente batir al guardameta mediante la jugada de estrategia culminada por Dani Bernabéu en el minuto 79. Para entonces, Fraga ya había evitado varias veces que el partido cambiara de rumbo.

Una portería que este verano fue reforzada expresamente

Y ahí aparece un elemento que hace inevitable el debate. El Albacete decidió este verano incorporar a Carlos Marín, de 29 años y procedente del Córdoba CF, con contrato hasta junio de 2028. No se trata de un portero incorporado simplemente para completar una convocatoria: llegó después de cinco temporadas en Córdoba, donde fue capitán, protagonista de ascensos y llegó a disputar 40 partidos completos en Segunda División durante la temporada 2024/2025.

Su llegada se produjo después de la salida de Raúl Lizoain, que abandonó el Albacete este verano tras haber defendido la portería blanca en 62 encuentros y haber ejercido como capitán durante su última campaña en el Carlos Belmonte.

La intención era generar competencia real bajo palos. De hecho, Marín recibió el dorsal 1, mientras que Mariño comenzó la temporada con el 13, y ambos se habían repartido minutos durante la preparación veraniega. Mariño terminó ganando inicialmente la carrera por la titularidad y ha comenzado las dos primeras jornadas de Liga por delante de su compañero.

Eso no significa que un mal partido deba provocar automáticamente un cambio de portero. Mariño cuenta con una dilatada experiencia en el fútbol profesional y también ha dejado buenas actuaciones desde su llegada al Albacete. Este mismo sábado evitó una ocasión muy clara de Mariezkurrena antes del descanso.

Pero tener competencia significa precisamente que el puesto no puede darse por adjudicado al margen del rendimiento.

El debate ya está encima de la mesa

Ante la Real Sociedad B, la comparación fue demasiado evidente como para ignorarla. En una portería, Aitor Fraga apareció cada vez que su equipo lo necesitó: Corpas se encontró con él repetidamente, San Bartolomé tampoco pudo superarlo y en la segunda mitad Soberón y Álex Rubio comprobaron en una misma jugada cómo el guardameta donostiarra protegía un resultado que se tambaleaba.

En la otra, el primer gol nació de una incomprensión defensiva en la que Mariño estuvo implicado y el segundo llegó después de que se le escapara entre las manos un disparo exterior.

El fútbol no permite saber qué habría sucedido intercambiando las actuaciones de ambos porteros, pero sí permite una conclusión mucho más sencilla: la Real Sociedad B tuvo en Fraga a uno de los motivos de su victoria y el Albacete sufrió en una posición que precisamente este verano decidió reforzar. Carlos Marín permanece esperando en el banquillo.

Después de lo ocurrido este sábado en el Carlos Belmonte, el debate sobre la portería del Albacete ya no parece una cuestión teórica.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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