La derrota frente a la Real Sociedad B dejó pocas alegrías en el Carlos Belmonte, pero también una actuación que invita al optimismo mirando más allá del resultado. Dani Bernabéu volvió a demostrar que es una de las grandes promesas que tiene actualmente el Albacete Balompié, firmó su primer gol como futbolista profesional y necesitó únicamente 45 minutos para convertirse en uno de los jugadores más peligrosos del conjunto de Alberto González.
El joven futbolista entró al terreno de juego tras el descanso, cuando el Alba perdía por 0-2 y necesitaba cambiar por completo la cara ofrecida durante buena parte del primer tiempo. Su irrupción ayudó a conseguirlo, no solamente por el tanto que permitió al Albacete creer en el empate hasta el final, sino por la profundidad que dio a la banda izquierda y por la cantidad de problemas que generaron sus continuas incorporaciones.

Un quebradero de cabeza por la izquierda
Alberto González recurrió a Bernabéu en el descanso junto a Miguel Soberón, retirando a Rober y Vallejo después de una primera mitad que había dejado al conjunto blanco en una situación muy complicada. El canterano interpretó desde el primer momento lo que necesitaba el encuentro y comenzó a aparecer una y otra vez en campo contrario.
Sus incursiones por el costado izquierdo fueron uno de los principales argumentos ofensivos del Albacete durante la segunda mitad. Bernabéu atacó con decisión, ganó metros y puso balones al área que obligaron a la defensa donostiarra a trabajar mucho más de lo que había tenido que hacerlo antes del descanso, convirtiéndose en un auténtico quebradero de cabeza para el Sanse.
Una de las acciones más claras llegó en el minuto 69, cuando puso un balón raso desde la banda que atravesó toda el área pequeña. Soberón estuvo a centímetros de llegar para empujarlo a la red y una acción que parecía destinada a convertirse en el 1-2 acabó marchándose sin encontrar rematador.
Bernabéu volvería a aparecer más adelante con otro envío largo hacia el segundo palo buscando a Agus Medina. El empate tampoco llegó entonces, pero para ese momento ya había quedado claro que el joven jugador había dado al Alba una profundidad y un descaro que estaban haciendo sufrir seriamente al filial de la Real Sociedad.
El primer gol como profesional
Su gran momento llegó en el minuto 79. Pacheco recibió una falta cerca del lateral del área y el Albacete preparó una acción de estrategia en la que prácticamente todos esperaban un envío directo hacia el corazón del área.
Agus Medina se colocó junto al balón, pero en lugar de centrar lo dejó hacia atrás para la llegada de Dani Bernabéu, que apareció completamente liberado en la frontal. La Real Sociedad B no reparó en el joven albacetista y este aprovechó el espacio para sacar a relucir otra de sus cualidades: su golpeo de balón.
Bernabéu armó la pierna y mandó el balón al fondo de la portería de Fraga para colocar el 1-2 y devolver la esperanza al Carlos Belmonte. No era un gol cualquiera, ya que suponía el primero de Dani Bernabéu en el fútbol profesional, una nueva fecha que añadir a la todavía corta pero prometedora trayectoria del canterano.
Agus Medina explicó posteriormente que la decisión de buscar a Bernabéu en aquella acción tenía poco de casualidad. «Dani Bernabéu sabemos que tiene buen golpeo, entrenando se le ve», manifestó el centrocampista, que también destacó la alegría de que su compañero pudiera celebrar su primer tanto como profesional.
Mucho más que el gol
Quedarse únicamente con el tanto sería, sin embargo, hacer una lectura demasiado corta de su partido. Bernabéu fue uno de los jugadores que más contribuyeron a cambiar el encuentro después del descanso, dando amplitud al juego del Albacete, apareciendo constantemente desde atrás y obligando a los futbolistas del Sanse a vigilar su banda hasta el último minuto.
Todo ello lo consiguió jugando solamente 45 minutos. Su presencia coincidió con la mejor versión del Alba de la tarde y, aunque el equipo no consiguió culminar la remontada, el joven futbolista volvió a dejar una de esas actuaciones que sirven para entender las enormes expectativas que existen alrededor de su figura.
El contexto tampoco era sencillo. El Albacete necesitaba atacar prácticamente a la desesperada, el rival podía aprovechar cualquier pérdida para salir a la contra y Bernabéu debía tener personalidad para asumir riesgos sin olvidar sus obligaciones defensivas, pero no se escondió y pidió protagonismo hasta el final.
El Real Madrid ya comprobó de lo que es capaz
No es la primera vez que Bernabéu responde cuando aparece una oportunidad importante. La pasada temporada ya dejó actuaciones que dispararon las expectativas sobre su futuro, con especial protagonismo en la eliminatoria de Copa del Rey frente al Real Madrid, una de esas noches en las que un joven puede acusar el escenario o utilizarlo para demostrar que está preparado para retos mayores.
Bernabéu eligió lo segundo. Su actuación ante el conjunto madridista sirvió para que muchos aficionados que todavía no conocían en profundidad sus posibilidades comenzaran a comprender por qué desde dentro del Albacete se habla de él como uno de los futbolistas con mayor proyección.
Lo sucedido este sábado ante la Real Sociedad B fue distinto por escenario y circunstancias, pero volvió a mostrar varias de aquellas cualidades. Personalidad para aparecer cuando el equipo está en problemas, capacidad para recorrer la banda, buenos balones al área y un golpeo que ya ha empezado a traducirse también en goles forman parte de un repertorio que todavía tiene mucho margen para crecer.
Una oferta importante este verano
Su progresión tampoco está pasando inadvertida fuera de Albacete. El club ha recibido este verano una oferta importante por Dani Bernabéu, una muestra del interés que empieza a despertar un jugador que todavía tiene gran parte de su carrera por delante y cuyo potencial comienza a ser observado más allá del Carlos Belmonte.
En el Albacete, sin embargo, las esperanzas depositadas en el canterano son máximas. La entidad sabe que tiene entre manos un futbolista que todavía necesita minutos, aprendizaje y continuidad, pero también un diamante al que merece la pena seguir puliendo antes de conocer hasta dónde puede llegar.
El mercado puede poner cifras sobre la mesa y otros clubes pueden detectar su proyección, pero actuaciones como la de este sábado también refuerzan la idea de que Bernabéu puede tener cada vez más peso en el primer equipo. Su evolución ya no pasa únicamente por ser una promesa que aparece de manera puntual, sino por comenzar a demostrar que puede ofrecer soluciones reales a Alberto González.
Una luz dentro de una tarde amarga
La derrota continuará pesando más que cualquier actuación individual y el Albacete terminó la segunda jornada sin haber estrenado todavía su casillero de puntos. Dentro de una tarde complicada, sin embargo, Dani Bernabéu ofreció uno de los principales motivos para mirar al futuro con optimismo, porque no solo marcó sino que consiguió cambiar el ritmo del ataque albacetista durante buena parte del segundo tiempo.
El año pasado ya enseñó que no le asustan los grandes escenarios y este sábado añadió un nuevo paso a su crecimiento con su primer gol en el fútbol profesional. El diamante del Albacete sigue en proceso de pulido, pero cada vez ofrece más destellos de que puede convertirse en una pieza importante del futuro blanco.


