Lo que comenzó como una intervención aparentemente rutinaria terminó destapando una situación mucho más grave para los agentes de la Policía Local de Albacete. El comportamiento del conductor había llamado la atención de los policías, que decidieron comprobar qué estaba ocurriendo y acabaron descubriendo varias irregularidades que desembocaron en su detención.
Los hechos tuvieron lugar este jueves alrededor de las 16:05 horas en la calle Joaquín Quijada, cuando una dotación de la Policía Local observó a un turismo realizando una maniobra irregular y aparcando sobre la acera. Los agentes se acercaron al vehículo y comprobaron que su conductor, un varón de 43 años, presentaba signos compatibles con haber ingerido alcohol.
Tras someterlo a las correspondientes pruebas, el resultado fue positivo, por lo que fue denunciado administrativamente. Según la información facilitada por la Policía Local, la tasa obtenida se situó en el entorno del límite que determina la vía penal, aunque finalmente la actuación se tramitó administrativamente.
La infracción por alcoholemia supone una multa de 1.000 euros y la pérdida de seis puntos del permiso de conducir.
Nunca había obtenido el permiso
Pero la comprobación de la documentación permitió a los agentes descubrir algo todavía más relevante, es que el hombre nunca había obtenido el permiso de conducir.
Ante esta circunstancia, la Policía Local procedió a su detención como presunto autor de un delito contra la Seguridad Vial. El turismo en el que circulaba fue retirado de la vía pública mediante una grúa.
La intervención se produjo mientras los agentes se encontraban realizando labores policiales en la zona y detectaron la infracción de tráfico que terminó dando lugar a la posterior comprobación del conductor.
Así, lo que inicialmente era una actuación por aparcar sobre la acera terminó con un conductor detenido, denunciado por alcoholemia y con su vehículo retirado.


