El Albacete Balompié se reencontrará este sábado con el Carlos Belmonte después de comenzar la temporada con una dolorosa derrota en el último suspiro frente a la UD Las Palmas. Alberto González, sin embargo, afronta el primer partido como local con buenas sensaciones por el trabajo que está realizando su plantilla.
«Me encanta lo que veo en el día a día, las sensaciones que tenemos, cómo está el equipo y el ambiente que hay dentro», aseguró el técnico albacetista. El siguiente paso será trasladar todo eso a la competición y conseguir una primera victoria que permita reforzar la conexión con la grada.
«Me encanta que las cosas salgan bien, que podamos ganarlo y que podamos conectar con nuestra gente, porque el grupo va, el equipo está trabajando bien y las sensaciones internas están», insistió Alberto. «Ahora falta transmitirlo en la competición y que nos sirva para conectar con nuestra gente».
Un Albacete que «sepa lo que hace»
El entrenador tiene claro qué espera del Alba desde estas primeras jornadas. Más allá del sistema o de que el juego pueda ser más o menos vistoso, Alberto quiere un equipo reconocible, sólido y capaz de competir en cualquier escenario.
«Se puede esperar un equipo que desde ya transmita que sabe lo que hace, que sabe estar y que sabe competir», señaló. El objetivo pasa por mantener la identidad ofrecida durante la segunda vuelta de la pasada campaña, pese a las dificultades que han marcado la preparación del nuevo curso.
Alberto recordó que el Albacete ha tenido que convivir con numerosas ausencias y, además, con lesiones concentradas en posiciones muy concretas. «Hay veces que se juega un poquito más feo y otras un poquito más bonito a nivel estético, pero el equipo intenta aprovechar al máximo los recursos y las capacidades que tengamos en cada momento».
El preparador malagueño quiere que esa capacidad competitiva vaya acompañada de una sensación colectiva que enganche al público. «Que el equipo sea competitivo, muestre y transmita una buena sensación, y que sea capaz de ganar partidos y sumar victorias, que al final es lo que más nos ilusiona a todos para poder pelear por cosas importantes».
La defensa de cinco seguirá apareciendo
La línea de cinco utilizada en Gran Canaria y en numerosos encuentros de la temporada anterior continuará formando parte de los recursos del Albacete. Alberto explicó que el sistema apareció inicialmente como una solución provocada por las bajas, pero terminó aportando seguridad y confianza al equipo.
«La línea de cinco fue un poco un descubrimiento de la temporada pasada, fruto de la necesidad, y creo que nos ha dado muchas cosas buenas», indicó. No será un dibujo inamovible, aunque sí una alternativa que podrá aparecer dependiendo del rival, los futbolistas disponibles y el momento concreto de cada partido.
«Seguirá estando muy presente porque es algo que nos ha ido bien», añadió. Alberto dejó claro que su utilización dependerá de «los jugadores disponibles, los momentos y el partido concreto que se presente».
El llamamiento de Alberto a la afición
El regreso al Carlos Belmonte también llevó al entrenador a dirigirse directamente a los seguidores. Alberto considera fundamental recuperar desde el primer partido la sintonía entre el equipo y una grada que tuvo un papel destacado durante la pasada temporada.
«Juntos somos más fuertes y se ha demostrado que podemos hacer grandes cosas», manifestó. «Juntos vivimos momentos espectaculares el año pasado aquí y estamos convencidos de que podemos rememorarlos».
El técnico incluso propuso un último movimiento antes del cierre del mercado. «El mejor fichaje que se puede hacer es que cada abonado consiga convencer a uno más, que consiga enganchar a un amigo o a un familiar».
«En la medida en que la ciudad se ilusione, se una al proyecto y todos vayamos de la mano, podemos ilusionarnos con grandes cosas», recalcó. Alberto confía en que el apoyo de la afición permita al Alba encontrar ese impulso adicional para conseguir la primera victoria del campeonato.
Mucho respeto a la Real Sociedad B
Enfrente estará una Real Sociedad B a la que Alberto concede un enorme valor competitivo. El entrenador destacó la continuidad de un conjunto que conserva a la gran mayoría de sus futbolistas y que ha recuperado a jugadores cedidos que ya conocen perfectamente la estructura donostiarra.
«Es un equipo con las ideas muy claras y muy competitivo, que ya mostró el año pasado la categoría de lo que está hecho», advirtió. Alberto rechazó que la juventud convierta al filial en un conjunto ingenuo y destacó especialmente su capacidad para interpretar cada momento del partido.
«Son jugadores jóvenes, pero no por esa falta de experiencia van a competir menos, sino todo lo contrario», explicó. «Si destaca este filial por algo es por su saber estar, por su capacidad competitiva y por saber hacer lo que toca en cada momento».


