La Policía Local de Albacete ha iniciado un proceso llamado a transformar definitivamente su estructura de mando. El Ayuntamiento ha convocado tres plazas de intendente, todas ellas por promoción interna, para una categoría situada inmediatamente por encima de los inspectores y que permitirá configurar una nueva cúpula después de dos años en los que la jefatura del cuerpo ha funcionado mediante un sistema compartido y rotatorio.
La convocatoria tiene además una particularidad que reduce extraordinariamente el número de posibles participantes. Las bases exigen haber permanecido al menos dos años como funcionario de carrera en la categoría de inspector de la Policía Local de Albacete y prohíben expresamente participar a quienes se encuentren en situación de segunda actividad.
Con la situación actual del escalafón, esos requisitos dejan tres posibles aspirantes para las tres plazas convocadas: Luciano Rosillo, Mario Adolfo Rubio y Diego López, precisamente los tres inspectores que vienen compartiendo y alternándose en la responsabilidad de la jefatura desde la jubilación del anterior intendente jefe.
Tres posibles candidatos para tres plazas
La plantilla cuenta actualmente con seis puestos de inspector, pero no todos sus titulares pueden concurrir a este proceso. María José Corredor y José Juan García accedieron a la categoría de inspector el pasado mes de julio, por lo que están muy lejos todavía de los dos años de permanencia exigidos por las bases para poder promocionar a intendente.
La propia convocatoria introduce además otra exclusión inequívoca: quienes estén en segunda actividad no pueden participar. De esta manera, una vez aplicados ambos requisitos a la estructura actual del cuerpo, el proceso queda en la práctica circunscrito a los tres inspectores que durante estos últimos años han venido asumiendo la dirección policial.
Rosillo y Rubio alcanzaron oficialmente la categoría de inspector en julio de 2024, mientras que Diego López ya la ostentaba con anterioridad. Los tres superan, por tanto, la antigüedad mínima requerida para optar ahora al ascenso, aunque lógicamente deberán presentar su solicitud y superar las pruebas establecidas para obtener alguna de las plazas.
La coincidencia resulta especialmente significativa: tres plazas de intendente y tres inspectores que, a priori, reúnen las condiciones para aspirar a ellas. Eso no significa que tengan garantizado el ascenso, ya que deberán superar el proceso selectivo, pero sí configura una convocatoria con un número potencial de aspirantes extraordinariamente reducido.
La normativa explica por qué Albacete llega a tres intendentes
La creación de estas plazas tampoco puede entenderse únicamente como el relevo de quien era intendente jefe. Detrás existe una reorganización de la escala técnica del cuerpo que guarda relación directa con los criterios de estructura establecidos para las Policías Locales de Castilla-La Mancha.
La Ley 8/2002, de Coordinación de Policías Locales de Castilla-La Mancha, establece el marco general que regula estos cuerpos, mientras que su Reglamento, aprobado mediante el Decreto 110/2006, concreta cómo debe organizarse la cadena de mando. Su artículo 9 señala que debe existir un intendente por cada dos o tres inspectores, siempre que se cumplan los requisitos previstos para contar con esa categoría.
La Policía Local de Albacete tiene estructuradas seis plazas de inspector. Con las tres plazas de intendente que ahora salen a promoción interna, la estructura se sitúa en la proporción de un intendente por cada dos inspectores, encajando así en uno de los supuestos contemplados expresamente por la normativa autonómica.
El Ayuntamiento ha ido preparando esa estructura durante los últimos años. La Relación de Puestos de Trabajo llegó a distinguir los puestos de Intendente Jefe, Intendente Adjunto e Intendente, de manera que la convocatoria de las tres plazas de la categoría permitirá disponer de funcionarios que puedan ocupar posteriormente esos puestos diferenciados dentro de la escala superior del cuerpo.
No debe confundirse, por tanto, la plaza con el puesto concreto. Los tres funcionarios que eventualmente superen el proceso adquirirán la categoría de intendente, mientras que la asignación de las responsabilidades de Intendente Jefe, Intendente Adjunto e Intendente responde posteriormente a la estructura de puestos establecida por el Ayuntamiento.
Una jefatura compartida desde agosto de 2024
La convocatoria abre además el camino para cerrar una etapa singular en la Policía Local de Albacete. Pascual Martínez dejó la jefatura tras su jubilación en agosto de 2024 y el Ayuntamiento optó entonces por que la dirección fuese asumida de manera rotatoria por Luciano Rosillo, Mario Adolfo Rubio y Diego López, los tres inspectores que ahora pueden reunir las condiciones para concurrir al ascenso.
La normalización definitiva de la cúpula no será inmediata: todavía tienen que abrirse las solicitudes, celebrarse el concurso-oposición, resolverse el procedimiento y completarse posteriormente el curso selectivo obligatorio.
Por ello, la Policía Local puede terminar acercándose a tres años de jefatura compartida antes de que la nueva estructura de intendentes quede definitivamente consolidada. La nueva regulación autonómica dispone, además, que los cursos selectivos se inicien con carácter general a partir de enero y fija condiciones temporales para que los aspirantes aprobados puedan incorporarse a ellos.
Una reforma autonómica de hace apenas unas semanas afecta directamente al examen
El proceso tiene otra circunstancia especialmente llamativa. Castilla-La Mancha acaba de modificar el Reglamento de la Ley de Coordinación mediante el Decreto 37/2026, de 7 de julio, publicado en julio y en vigor desde el día 28 de ese mismo mes, es decir, apenas unas semanas antes de esta convocatoria.
La reforma introduce cambios específicos para los procesos de promoción interna de los mandos policiales. En el caso de las categorías de intendente y superintendente, permite que los ayuntamientos eliminen la prueba de desarrollo de temas que forma parte del sistema general de acceso a estas categorías.
Albacete ha utilizado esa posibilidad en las bases que acaba de aprobar. Aunque el Reglamento establece con carácter general para intendentes una prueba de conocimientos formada por desarrollo de temas y supuestos prácticos, la convocatoria municipal prescinde del desarrollo y establece directamente como primera prueba la resolución de uno o varios supuestos prácticos.
Los aspirantes dispondrán de 90 minutos para resolverlos y deberán conseguir al menos cinco puntos sobre diez. Posteriormente tendrán que leer el ejercicio en sesión pública y responder a las cuestiones que formule el tribunal para aclarar, ampliar o valorar el contenido de su exposición.
Liderazgo, estrés y toma de decisiones en los psicotécnicos
Superada esa parte llegará una prueba psicotécnica dividida en dos test. Uno de ellos medirá inteligencia general y aptitudes como capacidad verbal, numérica y espacial, atención, comprensión de órdenes, razonamiento, resistencia a la fatiga intelectual y memoria visual, mientras que el segundo se centrará especialmente en las características necesarias para ejercer labores de mando.
En este último se analizarán la estabilidad emocional, la autoconfianza, las habilidades interpersonales, la adaptación a las normas, la capacidad para afrontar situaciones de estrés y la motivación por el trabajo policial. También se evaluarán expresamente el liderazgo, la organización, la planificación y la toma de decisiones, aspectos directamente vinculados a las responsabilidades que asumirán los futuros intendentes.
Quienes superen la oposición pasarán después al concurso de méritos. Se tendrán en cuenta la antigüedad, la experiencia acumulada en las distintas categorías de la Policía Local, titulaciones académicas adicionales y cursos de formación relacionados con el puesto.
Un móvil encendido supone la expulsión inmediata
Las bases incorporan también una advertencia especialmente tajante. Desde el momento en el que comience un ejercicio estará prohibido tener encendidos teléfonos móviles, relojes inteligentes, tabletas, auriculares inalámbricos o cualquier aparato capaz de transmitir o recibir señales.
Ni siquiera será necesario que el aspirante esté utilizando el dispositivo. Su mera detección en funcionamiento, aunque se encuentre guardado entre sus pertenencias, provocará la exclusión automática e inmediata del proceso, la anulación de la prueba y la pérdida de todos los derechos derivados de su participación.
La única excepción afecta a dispositivos médicos o necesarios por razones de salud que hayan sido previamente justificados y autorizados. Después de las pruebas y del concurso tampoco estará todo terminado, ya que quienes obtengan las tres plazas deberán superar el correspondiente curso selectivo antes de recibir el nombramiento definitivo.
El plazo para presentarse todavía no ha comenzado. Las solicitudes podrán registrarse durante 20 días hábiles a partir del día siguiente a la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial del Estado, momento en el que comenzará formalmente un proceso que puede poner punto final a la larga etapa de dirección compartida y configurar una cúpula policial formada por tres intendentes para los seis puestos de inspector existentes en la estructura del cuerpo.


