El juez de paz de Pétrola ha decidido dirigirse públicamente a los vecinos ante una serie de episodios ocurridos recientemente en el municipio albaceteño y que, a su juicio, requieren una llamada al “sentido común”. El Ayuntamiento de Pétrola hizo público este miércoles, 19 de agosto, el escrito, fechado el pasado 12 de agosto y dirigido “a la villa de Pétrola”.
En la carta, López Albujer habla de los “desajustes sociales de los últimos tiempos” y pone especial énfasis en varios hechos ocurridos durante los días anteriores. El juez de paz asegura sentirse “en la obligación” de intervenir mediante este escrito con el objetivo de que las personas que puedan estar implicadas “recapaciten y actúen en consecuencia”.
Tornillos y clavos que habrían provocado pinchazos y una herida
Uno de los hechos que más preocupa al juez de paz es, según expone en su escrito, la aparición reiterada de tornillos y clavos de gran tamaño. López Albujer asegura que estos objetos habrían provocado ya pinchazos en vehículos y que incluso una persona sufrió una herida en un pie después de clavarse uno de ellos.
Según relata, la persona afectada le habría comunicado personalmente lo sucedido y, por el momento, no tendría intención de emprender acciones legales. Pese a ello, el juez de paz dirige una petición directa a quienes pudieran estar detrás de estos hechos para que abandonen esta conducta, al considerar que está perjudicando tanto a los habitantes del municipio como a quienes visitan Pétrola.
Timbres y golpes en las puertas a horas intempestivas
El escrito también describe varios episodios de gamberrismo ocurridos durante la semana anterior. Según López Albujer, un grupo de personas habría estado llamando a los timbres y golpeando las puertas de diferentes viviendas “a horas intempestivas”, causando molestias a numerosos vecinos mientras descansaban.
El juez de paz asegura desconocer si quienes protagonizaron estos hechos son vecinos habituales de Pétrola o personas que se encontraban temporalmente en el municipio, pero reclama respeto para todos. “La convivencia trata de no molestar a nadie, o sea vive y deja vivir”, señala en un escrito en el que pide a los responsables que busquen cualquier otra forma de entretenimiento antes que importunar a los vecinos durante la noche.
López Albujer recurre incluso a la ironía para advertir de las consecuencias de mantener esta conducta. Apunta que, si se conoce quiénes son los responsables, también podría acudirse a sus domicilios a primera hora de la mañana para cantarles unas “mañanitas” y comprobar “qué les parece”.
Presuntos disparos con una carabina de aire comprimido
Pero el episodio más delicado que recoge la carta se habría producido precisamente como consecuencia de estas molestias nocturnas. El juez de paz afirma que una persona efectuó “presuntamente” disparos con una carabina de aire comprimido, una reacción que censura expresamente aunque pudiera haberse producido en un momento de enfado.
“No se puede actuar así porque tiene consecuencias legales”, advierte López Albujer. De esta forma, el escrito rechaza tanto los comportamientos incívicos que habrían provocado las molestias como cualquier respuesta que pueda sobrepasar los límites legales.
El juez de paz también plantea la posibilidad de que algunos de los implicados puedan ser menores de edad. En ese supuesto, considera que los padres o tutores deben intervenir para evitar que estos comportamientos se repitan y recuerda que ser menor no puede convertirse en una excusa para mantener conductas incívicas.
El uso de las calles por los establecimientos
El escrito aborda además otro asunto relacionado con la convivencia durante fechas especiales en Pétrola. López Albujer recuerda que determinados establecimientos comerciales disponen de autorización para utilizar la vía pública en jornadas concretas y defiende que corresponde al Ayuntamiento regular esos usos.
En este sentido, sostiene que nadie puede alterar unilateralmente el funcionamiento de esos espacios por “un capricho” o por una posible antipatía hacia una persona concreta. El juez de paz recuerda también que, ante una emergencia, el acceso de una ambulancia, los bomberos o la Guardia Civil estaría garantizado mediante la colaboración de quienes estuvieran haciendo uso de la calle.
Como ejemplo, apunta que incluso en los centros de las ciudades y en calles peatonales se permite el acceso de una ambulancia cuando existe una necesidad urgente. Con este argumento, reclama que las diferencias personales no terminen convirtiéndose en problemas de convivencia o de orden público.
López Albujer concluye el escrito apelando directamente a quienes puedan sentirse identificados con alguno de los comportamientos descritos. El juez de paz espera que “recapaciten” y actúen pensando en “el bien común y el respeto que todo el mundo merece”, cerrando la carta con un saludo dirigido a toda la villa de Pétrola.


