Los trenes que conectan Albacete con Madrid circulan por un corredor en el que Adif mantiene actualmente cuatro Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV). Las restricciones aparecen en el visor oficial del administrador ferroviario y oscilan entre los 230 kilómetros por hora y apenas 20, aunque no todas afectan necesariamente a cada tren porque algunas están vinculadas a vías concretas.
Los datos proceden directamente de la capa pública de LTV de Adif. La consulta de las líneas utilizadas en el corredor de Levante permite comprobar que las cuatro restricciones que pueden afectar al recorrido Albacete-Madrid están concentradas ya en el área madrileña, mientras que no aparecen limitaciones en el trayecto entre Albacete y Cuenca.
A 20 kilómetros por hora al llegar a Chamartín
La limitación más severa está situada precisamente en Madrid-Chamartín-Clara Campoamor. Adif establece una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora entre los puntos kilométricos 0+000 y 0+252, un tramo de algo más de 250 metros.
Hay, sin embargo, una precisión fundamental. El propio registro especifica en sus observaciones que esta limitación “solo afecta a vías 16 a 21”, por lo que no todos los trenes procedentes de Albacete tienen necesariamente que atravesarla. Adif no incorpora en este registro una fecha prevista para su retirada ni un motivo concreto.
Una segunda restricción obliga a bajar hasta 50
Unos kilómetros más al sur aparece otra LTV considerablemente restrictiva. Está situada entre los PK 8+438 y 8+502, en el tramo comprendido entre el túnel Chamartín-Atocha y Canal del Manzanares, y reduce la velocidad a 50 kilómetros por hora durante aproximadamente 64 metros.
En este caso, Adif identifica la restricción en la vía II y explica en las observaciones que se debe a “obras de fabricación”. El registro añade que la implantación se produjo el 5 de febrero de 2022, lo que muestra que no se trata de una incidencia aparecida recientemente.
De 300 a 80 por unas obras
La tercera limitación se encuentra algo más adelante, entre Canal del Manzanares y la Bifurcación de Torrejón de Velasco. Afecta desde el PK 15+700 hasta el 16+500, alrededor de 800 metros, y establece una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora.
Adif señala únicamente “obras” como observación asociada a esta LTV. El registro tampoco incluye una fecha prevista de finalización, por lo que el visor no permite determinar cuándo desaparecerá esta reducción de velocidad.
La más larga: 1,3 kilómetros a 230
La cuarta es mucho menos drástica para un tren de alta velocidad, aunque afecta a una distancia mayor. Se encuentra también entre Canal del Manzanares y la Bifurcación de Torrejón de Velasco, concretamente desde el PK 29+988 hasta el 31+312.
Son aproximadamente 1,3 kilómetros limitados a 230 kilómetros por hora. Adif la asigna a la vía I y vuelve a relacionarla con obras de fabricación, indicando igualmente como fecha de implantación el 5 de febrero de 2022. Tampoco aparece una previsión de retirada en el fichero consultado.
Cuatro restricciones en unos 2,4 kilómetros
Sumando la longitud física de los cuatro registros, las limitaciones afectan a aproximadamente 2,44 kilómetros de infraestructura ferroviaria. La mayor parte corresponde a la LTV de 230 kilómetros por hora, seguida por los 800 metros limitados a 80, mientras que las dos restricciones más severas —20 y 50 kilómetros por hora— se extienden únicamente durante unos cientos de metros.
Esa suma, sin embargo, no significa que cada tren Albacete-Madrid tenga que circular durante 2,44 kilómetros con velocidad restringida. Adif diferencia vías concretas y, en el caso de Chamartín, incluso especifica que la reducción a 20 kilómetros por hora afecta exclusivamente a determinadas vías de la estación. Por ello, la afección real depende del itinerario asignado a cada circulación.
Hasta 300 kilómetros por hora en condiciones normales
La comparación permite medir mejor la intensidad de estas restricciones. Adif Alta Velocidad considera las líneas 040 y 042, precisamente las utilizadas en el corredor de Levante hacia Albacete y Alicante, infraestructuras aptas para trenes de viajeros con velocidades de 300 kilómetros por hora o superiores. En la práctica, los AVE que utilizan este eje están preparados para circular hasta 300 km/h, aunque la velocidad real depende de cada tramo, de la señalización, del itinerario asignado y de las condiciones de explotación. Por eso, una LTV de 230 km/h supone una reducción relativamente moderada frente a las prestaciones habituales de la línea, mientras que bajar a 80, 50 o incluso 20 km/h implica una disminución mucho más acusada respecto a la velocidad propia de la alta velocidad.
Ninguna entre Albacete y Cuenca
El análisis del fichero oficial deja otro dato relevante para los viajeros albaceteños. No aparece ninguna LTV en el recorrido de alta velocidad entre Albacete y Cuenca, de manera que las cuatro restricciones localizadas en un viaje hacia Madrid aparecen una vez superada la capital conquense y concentradas en los accesos ferroviarios a Madrid.
Tampoco devuelve el fichero ninguna LTV correspondiente a la línea que continúa desde la Bifurcación Albacete hacia Alicante, por lo que la consulta actual de Adif no refleja restricciones temporales de velocidad en el viaje de alta velocidad entre Albacete y Alicante.
El escenario que dibuja el visor es, por tanto, muy diferente dependiendo del destino. Un pasajero que viaje de Albacete a Cuenca o Alicante no encuentra actualmente ninguna LTV reflejada en estas líneas, mientras que en dirección Madrid aparecen cuatro puntos en los que Adif ha establecido reducciones temporales, con una diferencia enorme entre la más leve, de 230 kilómetros por hora, y los apenas 20 kilómetros por hora fijados en determinadas vías de Chamartín.

