Un nuevo proyecto avícola de grandes dimensiones se abre paso en Alcalá del Júcar. El Ayuntamiento tramita la construcción de una explotación intensiva formada por dos naves con capacidad para 40.000 pollos cada una, lo que permitiría albergar hasta 80.000 animales simultáneamente y alcanzar una producción estimada de 480.000 pollos de engorde al año.
La actuación está promovida por Ciro Gómez Navarro y se pretende desarrollar en la parcela 208 del polígono 20 del término municipal de Alcalá del Júcar. El proyecto se encuentra sometido a evaluación de impacto ambiental ordinaria y salió a información pública durante 30 días hábiles, después de que el promotor presentara el proyecto técnico y el correspondiente estudio ambiental.
No se trata de ampliar una explotación ya existente, sino de crear una nueva granja intensiva. El documento ambiental, fechado en abril de 2026, plantea dos edificios de 145 metros de largo y 17,5 metros de ancho, con unos 2.725 metros cuadrados construidos por nave y una superficie conjunta aproximada de 5.450 metros cuadrados.
Hasta 480.000 pollos al año
El funcionamiento previsto contempla aproximadamente seis ciclos de engorde cada año. En cada uno podrían entrar hasta 80.000 pollos, por lo que el propio estudio calcula una producción anual máxima de 480.000 animales.
Los pollitos llegarían a la explotación con alrededor de un día de vida y permanecerían entre 45 y 49 días hasta alcanzar aproximadamente entre 2,1 y 2,2 kilos antes de su traslado al matadero. Entre un lote y el siguiente se contempla un vacío sanitario de aproximadamente doce días para acometer las tareas de limpieza y desinfección.
La construcción tampoco se realizaría necesariamente de una sola vez. El proyecto contempla ejecutar inicialmente una primera nave para 40.000 pollos y, una vez iniciada la actividad, levantar la segunda dentro de un periodo máximo aproximado de dos o tres años desde el comienzo de las obras.
1,2 millones de kilos de gallinaza cada año
La dimensión de la explotación se refleja especialmente en la cantidad de residuos orgánicos prevista. El estudio calcula una producción aproximada de 15 kilos de yacija o gallinaza por plaza y año, lo que elevaría el total hasta 1.200.000 kilos anuales de estiércol cuando la granja alcance sus 80.000 plazas.
El sistema planteado evita almacenar esa gallinaza en el exterior. Finalizado cada ciclo productivo, deberá retirarse de las naves y pasar directamente a los camiones de un gestor autorizado, con el objetivo de reducir los posibles problemas de contaminación y malos olores asociados a su almacenamiento.
Precisamente, el propio documento reconoce que los malos olores constituyen uno de los principales problemas potenciales de la explotación, especialmente durante la retirada de la gallinaza. Entre las medidas previstas figura comprobar la dirección del viento antes de realizar esas operaciones, cubrir los camiones con lonas y retirar el estiércol directamente sin acumularlo en las instalaciones.
Un consumo de más de 6,4 millones de litros de agua
El agua constituye otro de los elementos relevantes del proyecto. Las previsiones calculan un consumo de aproximadamente 6.418 metros cúbicos anuales, equivalentes a más de 6,4 millones de litros. Prácticamente toda esa cantidad, unos 6.400 metros cúbicos, correspondería al consumo de las aves, mientras que el resto se destinaría fundamentalmente al aseo del personal.
El abastecimiento se plantea desde la red municipal de agua, mientras que las instalaciones contarían con dos depósitos de 20.000 litros para disponer de una reserva destinada a garantizar el suministro durante varios días. La parcela dispone además de un sondeo autorizado para riego, aunque la documentación plantea el suministro ganadero desde la red municipal.
La limpieza de los cebaderos se plantea esencialmente en seco, por lo que el estudio atribuye cero metros cúbicos de consumo anual de agua específicamente a esta tarea. Las aguas residuales generadas por el aseo del personal se almacenarían, por su parte, en un depósito enterrado de 6.000 litros para su posterior retirada.
Una mortalidad estimada de hasta 3.600 pollos por ciclo
El estudio ambiental incluye también una estimación de mortalidad. Calcula una tasa de entre el 4% y el 5% en cada ciclo productivo, que el documento traduce en aproximadamente 3.600 animales muertos por ciclo, siempre que no se produzcan enfermedades o epidemias que puedan incrementar esa cifra.
Los animales muertos deberán retirarse de forma inmediata cuando sean detectados y almacenarse en recipientes específicos hasta su recogida por un gestor autorizado. La documentación establece además revisiones diarias de las instalaciones y medidas específicas de bioseguridad, desinfección y control sanitario.
A unos tres kilómetros de las Hoces del Júcar
La parcela está clasificada como suelo rústico de reserva y, según el estudio, no se encuentra dentro de Red Natura 2000, espacios naturales protegidos, montes de utilidad pública o hábitats de interés comunitario. Sin embargo, el propio documento sitúa aproximadamente a tres kilómetros al sur la zona LIC-ZEPA Hoces del río Júcar, mientras que el cauce del Júcar aparece a unos 3,5 kilómetros de la finca.
El inventario faunístico utilizado para analizar el entorno incluye especies como avutarda, ganga ortega y sisón, aunque se trata de especies potencialmente presentes en la cuadrícula territorial estudiada y no de una constatación de su presencia concreta dentro de la parcela. El estudio concluye que la actuación no produciría afecciones significativas sobre espacios naturales protegidos si se aplican las medidas planteadas.
El Ayuntamiento considera compatible el proyecto
El arquitecto municipal ya ha analizado el proyecto desde el punto de vista urbanístico. En un informe firmado el 6 de julio de 2026, concluye que la actuación es compatible con el planeamiento municipal vigente, al considerar que se ajusta al uso permitido en suelo rústico y a los límites establecidos sobre superficie y ocupación.
El informe señala también que las nuevas edificaciones quedarían aisladas dentro de la parcela y asegura que no existe ninguna otra construcción en un círculo de 150 metros alrededor del proyecto. Esta compatibilidad urbanística no supone, sin embargo, que la granja esté definitivamente autorizada, ya que todavía debe completar los trámites ambientales y las restantes autorizaciones necesarias antes de poder ejecutarse.
No es el único gran proyecto avícola en Alcalá del Júcar
La iniciativa para 80.000 pollos coincide además con otro importante proyecto avícola que acaba de salir a información pública en Alcalá del Júcar. Avícola Jiménez y Soldado, TCEA pretende ampliar otra explotación situada en el polígono 2, parcela 15, para pasar de 30.000 a 60.000 pollos, una actuación completamente independiente de la promovida por Ciro Gómez Navarro.
De culminar ambos procedimientos en los términos actualmente planteados, las dos actuaciones sumarían capacidad para 140.000 pollos simultáneamente en dos emplazamientos diferentes del término municipal. El proyecto de 80.000 plazas continúa ahora su tramitación ambiental después de haber salido a exposición pública, por lo que todavía deberá superar los procedimientos y autorizaciones correspondientes antes de convertirse en realidad.


