Diego Mariño ha tomado la palabra para analizar un inicio de temporada complicado para el Albacete Balompié, condicionado por la derrota en Gran Canaria y, especialmente, por una acumulación de lesiones que el propio guardameta considera poco habitual. El portero albacetista ha realizado una valoración positiva de la imagen ofrecida ante la UD Las Palmas, aunque también ha reconocido los errores que terminaron dejando al equipo sin el punto que había conseguido rescatar en el tramo final.
Mariño también ha hablado con especial detenimiento sobre la grave lesión de Samu Obeng y ha trasladado el apoyo de toda la plantilla al atacante. Además, el guardameta ha sido preguntado por la posible llegada de Munir El Haddadi y ha explicado qué espera el vestuario del futbolista que finalmente aterrice en el Carlos Belmonte para reforzar la delantera.
«Nos merecimos, como mínimo, empatar»
La lectura de Mariño sobre el estreno liguero es positiva a pesar del resultado. El guardameta considera que el Albacete hizo suficientes méritos para regresar de Gran Canaria con algún punto y se queda con la capacidad competitiva mostrada por el equipo.
«La verdad es que hago una buena valoración a pesar del resultado. Yo me fui, entre comillas, contento porque creo que el equipo dio la cara y que nos merecimos, como mínimo, empatar. No fue un partido para perder, hicimos muchas cosas bien y otras que tenemos que corregir, que también por eso al final acabamos perdiendo», ha explicado.
Mariño entiende que el partido dejó una base interesante sobre la que seguir trabajando. El portero cree que el equipo volvió a mostrar algunas de las virtudes que ya había ofrecido durante la temporada anterior.
«Creo que es un buen comienzo, con cosas que veníamos haciendo la temporada anterior y que volvimos a hacer. Volvimos a demostrar que somos un equipo que va a competir contra cualquiera, en cualquier campo y a pesar de las bajas. Falte quien falte y pase lo que pase, el equipo va a dar la cara», ha señalado.
El guardameta se muestra ilusionado con lo que puede ofrecer el conjunto manchego durante el curso. Su mensaje pasa por mantener esa línea competitiva y mejorar aquellos detalles que terminaron castigando al Alba en Canarias.
«Es una línea para seguir y estoy ilusionado con lo que viene. Sabemos que tenemos cosas que corregir, pero también sabemos que el equipo tiene las ideas muy claras y que va a competir», ha añadido.
«Falte quien falte, el equipo tiene las ideas muy claras»
El Albacete llegó al primer partido de la temporada con numerosas ausencias y con una convocatoria muy condicionada. Mariño reconoce que el número de bajas complicó la confección del equipo y dejó a Alberto González con pocas alternativas de la primera plantilla en el banquillo.
«Más que por el número de bajas, el problema es que cuesta confeccionar un once y luego tener gente de la primera plantilla dispuesta en el banquillo. Aun así, ya lo sabíamos desde el principio de la temporada, salvo la baja de Pacheco, que sabíamos que no íbamos a poder contar con ellos», ha explicado.
El guardameta no quiere que las lesiones se conviertan en una justificación permanente. Mariño insiste en que el grupo tiene perfectamente interiorizada su forma de jugar y está preparado para responder con independencia de los futbolistas disponibles.
«Me quedo con la imagen del equipo. Falte quien falte y esté quien esté, el equipo tiene las ideas muy claras, va a competir y va a dar la cara. A pesar de todo eso, que es verdad que supone un hándicap, estuvimos muy cerca y merecimos por lo menos llevarnos un punto de Canarias», ha manifestado.
«La última acción es muy mejorable»
El empate conseguido por el Albacete se escapó en los últimos instantes después de una acción dentro del área en la que Sandro terminó marcando el 2-1. Mariño admite que la jugada podía haberse defendido mejor y confirma que ya ha sido analizada por el equipo.
«Quizás sea una de las cosas a mejorar. Esa última acción es muy mejorable, la hemos analizado, por supuesto, y trataremos de que no nos vuelva a pasar. Estábamos con suficiente gente como para poder haber defendido bien esa jugada», ha reconocido.
El portero lamenta especialmente que un fallo puntual terminara anulando el trabajo realizado durante el resto del encuentro. Mariño considera que el error debe servir como aprendizaje y no como motivo para quedarse anclados en la derrota.
«Es una pena que ese pequeño fallo en los dos últimos minutos nos privara de habernos llevado un punto. Lo hemos hablado esta semana, ha quedado todo claro, lo hemos corregido y tiene que servirnos para aprender. También es momento de seguir corrigiendo errores», ha afirmado.
«No es normal tener tantas bajas desde el principio»
Mariño reconoce que durante una temporada es habitual que se acumulen varias lesiones, pero considera extraño que el Albacete haya sufrido tantos problemas físicos nada más comenzar la competición. La situación ha sorprendido incluso dentro de un vestuario acostumbrado a convivir con bajas durante el año.
«Durante una temporada sí hay momentos en los que se juntan diversas bajas, pero no tantas desde el principio. No es normal. Las lesiones son algo que no se puede controlar, nadie las quiere, nadie quiere lesionarse y vienen cuando vienen y como vienen», ha explicado.
El portero entiende que el equipo no tiene más alternativa que aceptar la situación y mirar hacia delante. Su discurso rechaza la resignación, pero también cualquier intento de utilizar la enfermería como excusa.
«No queda otra que aceptarlo y, sin resignación, mirar hacia delante. Tenemos que olvidarnos de que tenemos lesionados, olvidarnos de excusas y ya está. Las lesiones están, no se puede hacer nada y hay que mirar hacia delante», ha subrayado.
Mariño insiste en que la prioridad debe ser construir cada semana el equipo más competitivo posible. El guardameta también ha destacado la importancia que pueden tener los jugadores del filial ante la falta de efectivos del primer equipo.
«Estemos los que estemos, con los disponibles que haya para cada partido, hay que intentar confeccionar un once competitivo. Tenemos que hacerlo con gente de refresco o con los chavales del filial, que creo que han hecho una gran temporada y nos pueden aportar mucho», ha asegurado.
La competitividad es, según el portero, uno de los principales rasgos de identidad del actual Albacete. Mariño está convencido de que el equipo seguirá respondiendo aunque las circunstancias sean adversas.
«Competir es uno de nuestros ADN y uno de nuestros valores. El equipo demuestra que compite y que, falte quien falte y sea como sea, vamos a dar la cara», ha recalcado.
«Tener tantos lesionados tan pronto no es normal»
El guardameta admite que la situación de la enfermería resulta difícil de explicar. Mariño comparte la preocupación existente, aunque considera que no conviene concederle más importancia de la necesaria dentro del vestuario.
«Entiendo y comparto que es una situación rara. Tener tantos lesionados tan pronto es verdad que no es normal, pero es lo que hay y no queda otra que afrontarlo. Hay que saber que está ahí, no darle más importancia y tratar de que se recupere cuanto antes la gente», ha indicado.
El deseo de Mariño es que no se produzcan más contratiempos durante las próximas semanas. El portero espera que la plantilla pueda ir recuperando efectivos progresivamente y que ningún otro compañero se quede por el camino.
«Tenemos que intentar que se recupere cuanto antes la gente y que no se vaya cayendo ninguno por el camino. Es una situación complicada, pero tenemos que afrontarla y seguir trabajando», ha añadido.
El vestuario se vuelca con Samu Obeng
La lesión de Samu Obeng ha supuesto un golpe especialmente duro para el grupo. El delantero sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de su pierna izquierda con afectación meniscal y permanecerá varios meses apartado de los terrenos de juego.
Mariño confirma que todos los integrantes de la plantilla se han puesto en contacto con el atacante. El guardameta destaca la fortaleza con la que Obeng está afrontando estos primeros días, aunque reconoce que se encuentra profundamente afectado.
«Por supuesto, todos hemos hablado con él. Es un momento muy duro y es verdad que, por su forma de ser, lo está llevando de una buena manera, quitando que esté jodido, hablando mal, porque es normal», ha afirmado.
El portero recuerda además que Obeng llegaba al comienzo de la temporada atravesando un buen momento. Su lesión supone una pérdida importante tanto desde el punto de vista personal como deportivo.
«Venía en una muy buena forma y creo que lo estaba haciendo muy bien. Es una pena, lo primero por él y luego también por el equipo, porque perdemos a un jugador que va a estar mucho tiempo fuera», ha lamentado.
Mariño ha trasladado públicamente el mismo mensaje que el vestuario ya ha hecho llegar al delantero de manera privada. El deseo de toda la plantilla es que pueda regresar sin prisas, pero completamente recuperado.
«Ya se lo hemos dicho internamente, pero queremos mandarle todo el ánimo y toda la fuerza del mundo. Esperemos que pronto, sin acelerarse, pueda estar con nosotros otra vez», ha expresado.
Munir y la sorpresa de Mariño: «¿Pero es oficial eso ya?»
El nombre de Munir El Haddadi apareció también durante la comparecencia. Cuando uno de los periodistas dio prácticamente por hecha su llegada, Mariño mostró sorpresa y dejó claro que el vestuario todavía no había recibido ninguna confirmación oficial.
«¿Pero es oficial eso ya? No lo sé. Nosotros nos hemos enterado esta mañana por vosotros y la verdad es que todavía no sabemos nada», respondió el portero.
Mariño sí da por hecho que el club tendrá que incorporar a algún futbolista para cubrir una baja de larga duración como la de Obeng. El guardameta considera fundamental que el nuevo jugador comparta la ambición y el compromiso del resto del vestuario.
«Evidentemente, alguien vendrá por Samu porque va a estar seis o siete meses de baja. Necesitamos gente que venga con esa hambre que tenemos todos, con ese compromiso y que venga a darlo todo por esta camiseta», ha explicado.
El mensaje del portero no depende del nombre del elegido por la dirección deportiva. Mariño recibirá de buen grado a Munir o a cualquier otro atacante siempre que llegue dispuesto a ayudar desde el primer momento.
«Si es Munir, bienvenido sea, y si es otro, pues el que venga. Lo importante es que venga con ganas, que venga con hambre y que venga a ayudar», ha concluido.


