Una pelea ocurrida durante un partido disputado en Albacete en marzo de 2022 continúa su recorrido judicial cuatro años después. La Audiencia Provincial ha rechazado el recurso de uno de los investigados, que pretendía quedar fuera del procedimiento alegando que no participó en la agresión, y ha confirmado que existen indicios suficientes para que la causa siga adelante por un presunto delito de lesiones.
El episodio guarda una estrecha coincidencia con una grave agresión de la que informó la Policía Nacional en la primavera de 2022. Entonces, un jugador de fútbol sala fue detenido después de que un encuentro entre dos equipos aficionados de Albacete terminara con un joven de 20 años herido de gravedad en el Pabellón de la Feria. La Policía explicó que los hechos se habían producido durante el mes de marzo y que el perjudicado sufrió fracturas en la nariz y el septo nasal.
Una pelea en pleno partido
El procedimiento que ahora ha llegado a la Audiencia Provincial se inició por unos hechos ocurridos en marzo de 2022. La causa se sigue por lesiones y el juzgado decidió en enero de 2023 continuarla por los trámites del procedimiento abreviado contra dos investigados, decisión que posteriormente fue recurrida por uno de ellos.
La defensa sostiene que este hombre no intervino en la pelea ni golpeando ni sujetando al perjudicado. También cuestiona los testimonios de varios compañeros de equipo de la víctima que lo sitúan participando en los hechos y argumenta que el acta confeccionada por el árbitro del encuentro no recoge que interviniera en la agresión.
Este último elemento se convirtió en uno de los puntos principales del recurso. Si el árbitro no reflejó en el acta una participación directa del investigado, su defensa entiende que esa circunstancia juega a favor de su versión de lo sucedido.
Lo que vio ,y lo que no vio, el árbitro
La Audiencia Provincial, sin embargo, considera que el contenido del acta no resulta suficiente para hacer desaparecer el resto de indicios. Los magistrados ponen el foco en la propia declaración que posteriormente prestó el árbitro sobre las circunstancias en las que presenció la pelea.
El colegiado explicó que había mucha gente y que no llegó a ver si el investigado golpeaba o sujetaba al perjudicado. Los propios implicados coincidieron además en que el árbitro permaneció en el centro del terreno de juego mientras se desarrollaba el incidente.
Uno de los investigados llegó a señalar que desde aquella posición el árbitro no podía ver quién daba patadas y que tampoco se aproximó a la tangana. Para la Audiencia, precisamente estas circunstancias impiden utilizar lo que no aparece en el acta arbitral como prueba concluyente de que el recurrente no interviniera.
Los compañeros de la víctima sí lo implican
Frente a la versión de la defensa aparecen las declaraciones testificales que forman parte de la investigación. El recurrente cuestiona especialmente las realizadas por compañeros de equipo del perjudicado, pero la Audiencia considera que en esta fase no puede descartarse su credibilidad únicamente por la relación que mantienen con la víctima.
Será durante el juicio, después de practicar las pruebas y escuchar a las distintas partes, cuando corresponda determinar qué testimonios resultan creíbles y cuál fue realmente la intervención de cada uno de los investigados. La decisión de la Audiencia no supone, por tanto, una declaración de culpabilidad, sino únicamente que existen indicios suficientes para que la causa no sea archivada respecto a este investigado.
Una causa que se prolonga desde 2022
La defensa también puso sobre la mesa el tiempo transcurrido y aseguró que la causa había permanecido paralizada durante aproximadamente dos años. La Audiencia admite que existen dilaciones en la tramitación, pero explica que esa circunstancia no determina ahora el archivo del procedimiento.
Los magistrados añaden que un eventual retraso injustificado podría tener consecuencias posteriormente, ya que podría plantearse como atenuante en caso de que finalmente se dictara una sentencia condenatoria. No afecta, sin embargo, a la existencia actual de indicios suficientes para continuar el procedimiento.
La Audiencia Provincial de Albacete ha desestimado finalmente el recurso y ha confirmado las resoluciones que acordaron continuar la causa. Contra esta decisión no cabe recurso.


