Tarazona quiere poner freno a los comportamientos incívicos con multas de hasta 3.000 euros

La nueva ordenanza pone el foco en la suciedad, los ruidos, los animales, el deterioro de los espacios públicos y otras conductas que generan problemas de convivencia

Tarazona de la Mancha quiere poner freno a los comportamientos incívicos que ensucian sus calles, deterioran los espacios públicos o terminan provocando conflictos entre vecinos. El Ayuntamiento ha aprobado inicialmente una nueva Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana que establece unas reglas mucho más concretas sobre lo que se puede y no se puede hacer en el municipio y acompaña estas obligaciones de un régimen sancionador con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros.

La normativa aborda multitud de situaciones cotidianas. Tirar un chicle al suelo, orinar en la calle, no recoger los excrementos del perro, lavar el coche en la vía pública, sacar la basura fuera de horario, provocar molestias con la música o dejar objetos peligrosos en balcones son algunos de los comportamientos sobre los que quiere actuar el Ayuntamiento.

El propio texto explica que la ordenanza nace para dar respuesta a problemas que se vienen repitiendo entre los vecinos. El objetivo declarado no es regular de manera desmesurada la vida cotidiana, sino establecer unas reglas claras ante conflictos relacionados principalmente con la convivencia, el cuidado del espacio público, la limpieza, los residuos y los ruidos.

Hasta 300 euros por tirar un chicle o unas pipas al suelo

Una de las primeras conductas que aparecen expresamente recogidas es arrojar pequeños residuos a la vía pública. La ordenanza menciona específicamente las pipas, los chicles y otros restos de comida, que deberán depositarse en papeleras o contenedores.

Hacerlo en el suelo estará considerado como una infracción leve. De aprobarse definitivamente la ordenanza en estos términos, este tipo de comportamientos podrá ser castigado con multas de entre 60 y 300 euros.

La misma consideración de infracción leve tendrá acceder o bañarse en fuentes públicas, lagos, lagunas o estanques de los parques. También en estos casos la sanción prevista con carácter general estará comprendida entre 60 y 300 euros.

Orinar en la calle podrá costar hasta 1.202 euros

La respuesta municipal será bastante más contundente ante otras conductas relacionadas con la suciedad. Arrojar aguas sucias o evacuar necesidades fisiológicas en plena vía pública aparece expresamente catalogado como una infracción grave.

Por tanto, orinar en la calle podrá ser sancionado con una multa de entre 301 y 1.202 euros. La nueva ordenanza busca de esta forma introducir una respuesta económica importante frente a comportamientos que afectan directamente a la limpieza y salubridad de las calles.

Lavar o reparar el coche en la calle, también hasta 1.202 euros

La ordenanza también pone el foco en algunas prácticas relacionadas con los vehículos que hasta ahora pueden haber formado parte de la vida cotidiana. Cambiar el aceite u otros líquidos, lavar el vehículo o efectuar reparaciones y tareas de mantenimiento en la vía pública cuando puedan afearla o ensuciarla estará prohibido.

Estas actuaciones tendrán la consideración de infracciones graves. Quien las realice se enfrentará, por tanto, a multas de entre 301 y 1.202 euros.

Cuidado con las macetas de los balcones: hasta 3.000 euros

Entre las conductas que reciben una respuesta más severa se encuentra una especialmente llamativa. La futura ordenanza considera infracción muy grave colocar macetas u otros objetos en los alféizares de ventanas o balcones cuando puedan suponer un riesgo para las personas que pasan por debajo y no dispongan de una protección adecuada.

Al tratarse de una infracción muy grave, la sanción podrá oscilar entre 1.203 y 3.000 euros. El Ayuntamiento incluye así entre las conductas de mayor entidad aquellas que pueden generar un peligro directo para los peatones.

Multas por no recoger los excrementos del perro

Los propietarios de animales también tendrán obligaciones muy concretas. Las personas que paseen a sus perros deberán recoger los excrementos que dejen en calles y espacios públicos, con especial atención a aceras, jardines, zonas infantiles y lugares de paso.

No recogerlos, no introducirlos en una bolsa o deshacerse de ellos en un lugar inadecuado está tipificado como infracción grave. La multa podrá situarse, por tanto, entre 301 y 1.202 euros.

El texto establece igualmente que los perros considerados peligrosos o de carácter agresivo deberán cumplir las obligaciones existentes sobre su conducción. Llevar animales sueltos o sin bozal cuando exista obligación de utilizarlo también aparece entre las infracciones graves, por lo que podrá acarrear igualmente sanciones de 301 a 1.202 euros.

Los ladridos también entran en la ordenanza

La convivencia entre vecinos ocupa una parte importante de la nueva regulación y los animales domésticos no quedan fuera. La ordenanza prohíbe dejar en patios, terrazas, galerías y balcones animales cuyos ladridos, gritos o cantos perturben el descanso entre las 22:00 y las 08:00 horas y establece además una franja específica entre las 15:00 y las 17:00 horas.

Las molestias ocasionadas por animales aparecen dentro del régimen de infracciones leves de la normativa sobre ruidos. Las conductas tipificadas como leves están castigadas con multas de entre 60 y 300 euros, y fuera de los horarios de descanso los propietarios también estarán obligados a actuar cuando sus animales sean especialmente ruidosos y ocasionen molestias evidentes a los vecinos.

Sacar la basura fuera de horario también tendrá multa

La nueva ordenanza cambiará igualmente algunas costumbres relacionadas con la basura doméstica. Los residuos deberán depositarse después de las 20:00 horas y antes de las 22:00 horas durante el invierno, mientras que en verano el límite se ampliará hasta las 23:00 horas.

Depositar los residuos domésticos sin respetar esos horarios está considerado expresamente como infracción leve. Sacar la basura antes o después de las horas establecidas podrá suponer así una multa de entre 60 y 300 euros.

Mayor será la sanción si la basura se abandona fuera de los lugares y contenedores establecidos por el Ayuntamiento. Esta conducta tiene carácter grave y podrá ser castigada con entre 301 y 1.202 euros, la misma horquilla prevista para depositar líquidos, escombros o enseres en los contenedores ordinarios o dejar muebles y objetos inútiles en espacios públicos al margen de los días, lugares y horarios autorizados.

Hasta 300 euros por molestar con la música

Los ruidos generados por televisores, radios, cadenas de música e instrumentos también estarán sometidos a control. Los vecinos deberán ajustar el volumen para respetar los niveles permitidos y evitar molestias en las viviendas próximas.

Provocar molestias utilizando a gran volumen aparatos de música o instrumentos en la calle, zonas concurridas, vehículos públicos o vehículos particulares está considerado como infracción leve. También lo están determinadas molestias provocadas por música o aparatos acústicos dentro del domicilio, por lo que estas situaciones podrán terminar con multas de entre 60 y 300 euros.

La norma introduce además una peculiar protección para determinadas circunstancias personales. Incluso durante el día, un vecino podrá solicitar que se respeten los límites nocturnos de ruido cuando tenga enfermos en casa, se encuentre en época de exámenes, necesite descansar por trabajar de noche o exista otra circunstancia suficientemente justificada.

Publicidad por altavoces sin permiso: hasta 3.000 euros

Especialmente elevada podrá ser la sanción para quienes utilicen altavoces desde establecimientos o vehículos para emitir mensajes publicitarios sin contar previamente con autorización municipal. La ordenanza considera esta conducta como una infracción muy grave.

La multa correspondiente podrá ascender a entre 1.203 y 3.000 euros. El texto contempla excepciones para campañas electorales y determinados actos públicos promovidos por formaciones políticas y movimientos sociales.

Carteles sin permiso, entre 301 y 1.202 euros

La ordenanza también pretende combatir el deterioro visual de calles y espacios públicos. Pintar, escribir o ensuciar farolas, aceras, papeleras, vallas y otros elementos públicos estará prohibido, al igual que colocar publicidad fuera de los lugares establecidos.

La colocación de carteles, pancartas y elementos publicitarios similares sin autorización municipal y fuera de los lugares permitidos está considerada como infracción grave. Esta conducta podrá conllevar multas de entre 301 y 1.202 euros.

Hasta 3.000 euros por graves daños en parques y espacios públicos

Tarazona también quiere proteger de manera especial sus parques, jardines, mobiliario urbano y demás instalaciones municipales. La ordenanza obliga a respetar bancos, papeleras, fuentes, árboles, estatuas, farolas, señales y el resto de elementos existentes en las calles.

Cuando el deterioro de espacios públicos, equipamientos o instalaciones alcance la consideración de grave y relevante, la infracción será muy grave. En esos supuestos la sanción podrá situarse entre 1.203 y 3.000 euros, además de poder exigirse al responsable que reponga lo dañado o indemnice los perjuicios ocasionados.

De 60 a 3.000 euros según la gravedad

El régimen sancionador establece tres niveles. Las infracciones leves estarán castigadas con multas de 60 a 300 euros, las graves con cantidades de 301 a 1.202 euros y las muy graves podrán suponer sanciones de 1.203 a 3.000 euros.

La cantidad final no tendrá que ser siempre la máxima de cada tramo. Para decidirla se tendrán en cuenta factores como la intencionalidad, los daños provocados, la reincidencia, la participación del infractor, las consecuencias para la convivencia ciudadana y sus circunstancias personales.

La ordenanza todavía no está en vigor. El Ayuntamiento de Tarazona de la Mancha la ha aprobado inicialmente y deberá completar el periodo de exposición pública antes de que pueda producirse su aprobación definitiva y posterior entrada en vigor.

Con esta nueva regulación, el Consistorio quiere disponer de herramientas más claras para combatir pequeñas y grandes conductas incívicas que terminan afectando al conjunto de los vecinos. Desde algo tan cotidiano como tirar un chicle al suelo o sacar la basura fuera de hora hasta causar daños graves en espacios municipales, la futura ordenanza deja claro que el incivismo podrá tener también un importante coste para el bolsillo.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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