Los primeros Eurofighter del Ala 14 que han participado en uno de los mayores ejercicios militares aéreos del mundo han comenzado a regresar este lunes, 17 de agosto, a casa. Los cazas han empezado a tomar tierra en la Base Aérea de Los Llanos de Albacete después de completar un complejo viaje desde Australia que les ha obligado a recorrer alrededor de 15.000 kilómetros en apenas una semana y realizar diferentes escalas y reabastecimientos en pleno vuelo. La llegada de las aeronaves y sus pilotos a Albacete ha quedado registrada durante la tarde de este lunes.
Esta primera llegada no completa todavía el regreso del contingente albaceteño. A lo largo de las próximas horas está previsto que continúen aterrizando en Los Llanos los restantes integrantes de una expedición que ha llevado al otro extremo del mundo a 119 militares y cinco Eurofighter vinculados al Ala 14, después de prácticamente mes y medio lejos de su base.
Los militares regresan después de participar en el ejercicio multinacional Pitch Black 26, desarrollado en Australia entre el 20 de julio y el 7 de agosto. Han sido tres semanas de entrenamiento de alta intensidad a miles de kilómetros de Albacete, a las que hay que sumar tanto el complejo despliegue inicial como la operación necesaria para traer de vuelta a España aviones, pilotos, técnicos y todo el material utilizado durante las maniobras.

Una semana para cubrir 15.000 kilómetros
El regreso ha vuelto a poner a prueba una capacidad que va mucho más allá de volar un avión de combate. Los Eurofighter no tienen autonomía para efectuar una travesía de estas características por sus propios medios, por lo que necesitan coordinar su ruta con aviones cisterna, transportes militares, aeropuertos intermedios y equipos técnicos desplazados por diferentes países.
Uno de los pilotos que ha regresado este lunes a Albacete, el teniente Brenno Cornelio Ambrosini Cuesta, explicaba a pie de pista la magnitud de una experiencia en la que los militares españoles han recorrido unos 15.000 kilómetros durante una semana. “Nos hemos integrado con otros países en misiones bastante complejas, donde hemos puesto a prueba nuestro entrenamiento diario”, señalaba tras volver a pisar la Base Aérea de Los Llanos.
La ruta reproduce en buena medida el enorme desafío que ya supuso llegar hasta Australia. En el despliegue inicial, los Eurofighter salieron de España y realizaron escalas en Creta, Omán y Malasia antes de alcanzar Darwin. El Ejército del Aire y del Espacio detalló que para trasladar los seis cazas hasta territorio australiano fueron necesarias once operaciones de reabastecimiento en vuelo efectuadas por los A330 MRTT: una entre España y Creta, dos entre Creta y Omán, seis entre Omán y Malasia y otras dos entre Malasia y Darwin.
La operación comenzó mucho antes del propio ejercicio. Los aviones partieron de España el 6 de julio y alcanzaron Australia el día 13, tras una semana de desplazamiento. Además, parte del material necesario para mantener los cazas operativos había sido enviado por barco meses antes, mientras que el resto de los repuestos, equipos y personal se trasladó mediante los aviones de transporte de la Agrupación Aérea Expedicionaria.

Cinco Eurofighter del Ala 14 y uno procedente de Canarias
El despliegue español contó en Australia con seis Eurofighter, aunque hay un detalle que permite explicar por qué ahora son cinco los aparatos que regresan a la Base Aérea de Albacete; cinco de los cazas pertenecen al Ala 14 de Los Llanos y el sexto corresponde al Ala 46 de la Base Aérea de Gando, en Gran Canaria.
Junto a los cazas, España desplegó dos A400M del Ala 31, con base en Zaragoza, y un A330 MRTT del Ala 45, ubicado en Torrejón de Ardoz. A estos medios se sumaron personal y capacidades del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo y del Centro Logístico de Armamento y Experimentación, además de otro A330 destinado a labores de sostenimiento.
Se trataba, por tanto, de una auténtica pequeña fuerza aérea desplazada temporalmente a casi 15.000 kilómetros de España y preparada no solo para volar los cazas, sino para mantenerlos, abastecerlos, transportar material y sostener durante semanas operaciones militares de alta intensidad.

Más de 2.500 militares y un centenar de aviones
La dimensión de Pitch Black 26 ha sido enorme. El Ministerio de Defensa australiano cifra el balance final en más de 2.500 militares, alrededor de 100 aeronaves y 21 países participantes, que durante tres semanas han desarrollado operaciones principalmente desde las bases de Darwin y Tindal, en el Territorio del Norte, y Amberley, en Queensland.
El ejercicio organizado por la Royal Australian Air Force ha incluido operaciones de combate aéreo, reabastecimiento en vuelo, inteligencia, vigilancia y reconocimiento, además de transporte aéreo estratégico y táctico. El objetivo ha sido que aeronaves y militares procedentes de fuerzas aéreas con procedimientos y sistemas diferentes sean capaces de integrarse en una misma estructura y ejecutar conjuntamente misiones de elevada complejidad.
Entre los países que han participado se encuentran Australia, España, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, India, Singapur, Filipinas, Malasia y Corea del Sur, junto a otros socios internacionales. Esta edición también ha servido para el estreno en Pitch Black de los F-35A japoneses y los Rafale de la Fuerza Aérea India, dos de las novedades destacadas por la organización australiana.
El Eurofighter español, el más rápido de Pitch Black
La presencia del Ala 14 tampoco pasó inadvertida en Australia. La cadena pública ABC dedicó durante el ejercicio un amplio reportaje a los militares españoles y al capitán Jaime Molina Cegarra, piloto del Ala 14, y destacó al Eurofighter Typhoon como la aeronave más rápida presente en Pitch Black 26. Según la información australiana, el caza puede superar los 2.400 kilómetros por hora.
La enorme extensión del espacio aéreo disponible en el norte de Australia ha permitido además desarrollar operaciones de una escala difícil de reproducir en Europa. Durante las maniobras, los pilotos españoles han realizado misiones aire-aire, entrenamientos aire-suelo, operaciones de reabastecimiento y ejercicios combinados con aeronaves de algunos de los principales ejércitos del mundo.
El Ejército del Aire y del Espacio considera que esta participación permite demostrar la capacidad española para desplegar y mantener fuerzas de combate a enormes distancias, operar desde bases extranjeras e integrarse en coaliciones internacionales. Para el Ala 14 supone además sumar una nueva experiencia de primer nivel a su historial internacional y cerrar, con el regreso de sus Eurofighter a Los Llanos, una de las operaciones logísticas y de entrenamiento más exigentes realizadas por la unidad albaceteña en los últimos años.


