Alberto González estalla con una de las nuevas normas: «Hemos hecho el tonto dos veces echando el balón fuera»

El técnico del Albacete lamentó que sus jugadores lanzaran voluntariamente la pelota fuera para atender a rivales y cargó contra la aplicación del nuevo protocolo para lesionados tras considerar que terminó condicionando el 2-1 de Las Palmas

Alberto González abandonó el Estadio de Gran Canaria satisfecho con buena parte de lo realizado por el Albacete Balompié, pero tremendamente enfadado con algunas de las situaciones que se produjeron durante el partido. El técnico blanco puso especialmente el foco en la aplicación de una de las nuevas normas introducidas esta temporada para los futbolistas que necesitan atención por lesión y fue incluso crítico con sus propios jugadores por continuar con la costumbre de echar voluntariamente el balón fuera cuando un adversario queda tendido sobre el terreno de juego.

El entrenador albacetista no se anduvo con rodeos al analizar lo sucedido. «Hoy ha sido un desastre a nivel de las nuevas normas», aseguró Alberto González, que reconoció que existe un periodo de adaptación porque una cosa es conocer la teoría y otra muy distinta aplicar correctamente estas modificaciones cuando el partido está en marcha y hay que tomar decisiones en apenas unos segundos.

«Hemos hecho el tonto dos veces»

La reflexión más llamativa llegó cuando Alberto hizo autocrítica sobre dos acciones de la primera mitad. El entrenador considera que sus futbolistas actuaron con deportividad al mandar el balón fuera cuando había jugadores de Las Palmas en el suelo, pero entiende que, con el nuevo protocolo, hacerlo de esa manera terminó favoreciendo al propio conjunto canario.

«En la primera parte hemos hecho el tonto dos veces echando el balón fuera», manifestó el técnico del Albacete. Alberto explicó que, al ser sus propios jugadores quienes interrumpieron voluntariamente la acción enviando la pelota fuera, Las Palmas pudo continuar posteriormente con once futbolistas, mientras que si hubiera sido la árbitra quien hubiese detenido el juego por la lesión habría entrado en funcionamiento el nuevo protocolo y el jugador afectado habría tenido que permanecer temporalmente fuera del terreno de juego.

La modificación de las Reglas de Juego para la temporada 2026/27 establece precisamente que un futbolista cuya lesión provoque que el árbitro detenga el encuentro, o que necesite ser examinado o atendido dentro del campo, debe abandonar el terreno de juego y permanecer fuera durante un minuto de tiempo efectivo desde la reanudación, salvo las excepciones contempladas en el propio protocolo. La medida pretende reducir las interrupciones y las simulaciones de lesiones, pero este primer fin de semana de competición está obligando también a jugadores y entrenadores a modificar hábitos que hasta ahora estaban completamente interiorizados.

Alberto González entiende que el Albacete tendrá que aprender rápidamente de lo sucedido y dejar que sea el equipo arbitral quien decida cuándo debe detenerse el encuentro y pagar así con salir un jugador suyo del campo. Su conclusión después de comprobar las consecuencias en Gran Canaria fue clara: lanzar el balón fuera por iniciativa propia puede terminar beneficiando al contrario si de esa manera se evita que entre en funcionamiento el periodo obligatorio de un minuto fuera del campo.

El enfado creció con el gol definitivo de Las Palmas

La situación adquirió todavía mayor importancia para Alberto por lo sucedido en la segunda mitad y, especialmente, en los minutos finales. El entrenador consideró que en esta ocasión su futbolista no había intentado perder tiempo después de recibir un golpe y cuestionó que se aplicara de manera automática el protocolo sin que, desde su punto de vista, hubiera existido siquiera intención de solicitar asistencia.

«No ha perdido tiempo. Ha habido un contacto claro, un golpe, es normal que se queje un poco», explicó Alberto, que lamentó que la pelota hubiera salido por la banda y el jugador tuviera posteriormente que permanecer fuera. El técnico reclamó que estas nuevas situaciones se ajusten correctamente y se apliquen «con equidad y con igualdad», porque considera que lo ocurrido en Gran Canaria terminó teniendo una influencia directa sobre el resultado.

No fue, sin embargo, la única causa del enfado que mostró Alberto al concluir el encuentro. El preparador reconoció que había acumulado durante los 90 minutos «un montón de situaciones» que consideraba injustas, aunque aseguró que estaba incluso más molesto durante la primera mitad que después del descanso y evitó reducir su malestar a una única decisión arbitral.

Satisfecho con la reacción, pero crítico con los errores

Al margen de la polémica, Alberto González realizó una valoración positiva del comportamiento de su equipo ante un rival al que considera de enorme dificultad. El técnico recordó las numerosas circunstancias adversas con las que el Alba llegó a Gran Canaria y entendió que sus jugadores compitieron bien desde el comienzo, aunque echó en falta mayor precisión para aprovechar los robos conseguidos cerca del área amarilla durante la primera mitad.

El plan inicial pasaba precisamente por asumir que resultaría muy complicado discutirle la posesión a Las Palmas y utilizar esa circulación canaria para intentar recuperar el balón en posiciones adelantadas. El Albacete consiguió provocar varias pérdidas, pero no estuvo suficientemente acertado para transformar esas recuperaciones en ocasiones claras, mientras que Alberto sí mostró mayor preocupación por las ocasiones en las que los amarillos fueron capaces de superar la presión blanca con excesiva facilidad.
La valoración cambió considerablemente tras el descanso. Alberto destacó que el equipo fue hacia adelante cuando estaba por detrás, generó ocasiones y terminó encontrando el empate después de modificar el sistema, pasar a una línea defensiva de cuatro e introducir más jugadores ofensivos. El técnico puso además en valor que futbolistas como Mario Soberón o Rober González llegaban después de periodos importantes de inactividad y que Tomás Inglés tuvo que ayudar al equipo procedente del filial.

El empate de Víctor San Bartolomé en el tramo final parecía premiar ese crecimiento del conjunto blanco, pero el gol definitivo de Las Palmas dejó sin recompensa todo el esfuerzo. Alberto no ocultó la decepción por perder después de haber superado tantas adversidades y consideró que el Albacete había generado suficientes situaciones durante la segunda mitad como para regresar a casa, al menos, con un punto.

Alberto también señala los errores del Albacete

El entrenador tampoco quiso utilizar las decisiones arbitrales para ocultar los defectos de su equipo. Alberto fue especialmente crítico con varias faltas evitables cometidas durante los últimos minutos y con los espacios interiores que el Albacete concedió pese a acumular numerosos futbolistas por dentro, errores que considera fundamentales para explicar los dos goles de Las Palmas.

«Hemos regalado esas dos faltitas, tres faltitas, en los últimos minutos, que son evitables y que dependen de nosotros», reconoció el entrenador. Alberto incidió además en que los dos tantos locales llegaron mediante asociaciones por zonas interiores y dejó claro que, aunque estaba satisfecho con gran parte del trabajo realizado, este tipo de detalles tendrán que corregirse para conseguir puntuar en campos y ante rivales de semejante nivel.

Las numerosas bajas tampoco sirven de excusa para el técnico albacetista. Alberto admitió que las ausencias condicionan la forma de jugar porque las características de unos futbolistas y otros obligan a modificar el planteamiento, pero defendió que competir bien no depende exclusivamente de los nombres disponibles y recordó cómo el equipo ya fue capaz de hacerlo durante el tramo final de la pasada temporada pese a acumular numerosos problemas físicos.

Preocupación por Samu Obeng

Entre todas esas bajas puede aparecer ahora una nueva y especialmente preocupante. Samu Obeng abandonó el terreno de juego al comienzo de la segunda mitad después de sufrir un aparatoso problema en la rodilla, aunque Alberto González evitó adelantar cualquier diagnóstico hasta que el delantero pueda ser sometido a las correspondientes pruebas médicas.

El técnico confirmó únicamente que el problema se localiza en la rodilla y explicó que Obeng había sentido «una inestabilidad» después de la acción. En ese momento el futbolista permanecía con hielo sobre la articulación y el club estaba pendiente de poder realizar las pruebas necesarias para conocer el alcance real de una lesión que, por las imágenes y los evidentes gestos de dolor del atacante sobre el césped, dejó muy preocupada a toda la expedición albacetista.

Alberto reconoció finalmente que la elevada cantidad de bajas resulta todavía más problemática porque la mayoría se concentra precisamente en las posiciones ofensivas. Esa situación está condicionando tanto el sistema como las posibilidades del Albacete con balón, por lo que el entrenador confía en recuperar efectivos progresivamente para disponer de muchas más alternativas en ataque conforme avance el campeonato.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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