Más de 5.400 viviendas vacías en Albacete mientras el alquiler se dispara: el miedo que frena a los propietarios

Expertos consultados por El Digital de Albacete apuntan al temor a los impagos, las dificultades para recuperar una vivienda y al fenómeno de la ‘inquiocupación’ como factores que pueden estar dejando pisos fuera del mercado

Miles de viviendas permanecen cerradas en Albacete mientras encontrar un piso de alquiler a un precio asequible se convierte en una tarea cada vez más complicada. La fotografía resulta especialmente llamativa: el último recuento oficial contabiliza 5.403 viviendas vacías en la capital, al tiempo que el alquiler acaba de alcanzar un nuevo máximo de 9,4 euros por metro cuadrado.

Son más de 5.400 viviendas sin uso habitual en una ciudad en la que un piso de 80 metros cuadrados ofertado al precio medio actual rondaría ya los 752 euros mensuales. Una vivienda de 100 metros se aproximaría a los 940 euros.

La pregunta resulta inevitable: ¿por qué hay tantas viviendas vacías mientras la oferta de alquiler resulta insuficiente y los precios continúan aumentando?

No existe una única respuesta. Herencias sin resolver, viviendas que necesitan importantes reformas, propietarios que prefieren vender, inmuebles reservados para familiares o casas que simplemente no reúnen las condiciones necesarias para salir al mercado explican parte de esa bolsa.

Pero expertos del sector inmobiliario consultados por El Digital de Albacete ponen encima de la mesa otro factor que, aseguran, está ganando peso en las decisiones de muchos propietarios: el miedo a alquilar.

El temor a que el inquilino deje de pagar

Según trasladan estos expertos, existe un grupo de propietarios que tiene una segunda vivienda y que, pese a poder obtener una rentabilidad mensual por ella, prefiere mantenerla cerrada antes que asumir determinados riesgos.

Uno de los principales temores es que el inquilino deje de abonar la renta y el propietario tenga dificultades para recuperar rápidamente su inmueble.

Es ahí donde aparece un término que se ha hecho cada vez más habitual en el mercado inmobiliario: la “inquiocupación”.

Con esta expresión se hace referencia habitualmente a situaciones distintas de la ocupación ilegal tradicional. El inquilino accede inicialmente a la vivienda de manera legal, mediante un contrato de alquiler, pero posteriormente deja de pagar las mensualidades y continúa residiendo en el inmueble.

Expertos consultados por este medio aseguran que la percepción de que este fenómeno está aumentando, junto al eco que reciben algunos casos especialmente conflictivos, está provocando que determinados propietarios se lo piensen dos veces antes de colocar una vivienda en alquiler.

El razonamiento que trasladan es sencillo: algunos propietarios consideran que la rentabilidad que pueden obtener no compensa el riesgo de enfrentarse posteriormente a meses de impagos, gastos jurídicos o un procedimiento para recuperar la posesión del inmueble.

La normativa también genera dudas entre propietarios

A esta preocupación se suma la percepción de inseguridad jurídica que, según los especialistas consultados, existe entre una parte de los pequeños propietarios tras los sucesivos cambios introducidos durante los últimos años en materia de vivienda y desahucios.

Actualmente continúan existiendo medidas extraordinarias que permiten suspender determinados procedimientos de desahucio hasta el 31 de diciembre de 2026 cuando concurren situaciones concretas de vulnerabilidad económica y ausencia de alternativa habitacional.

Esto no significa que cualquier inquilino que deje de pagar pueda permanecer indefinidamente en una vivienda ni que todos los desahucios estén paralizados.

De hecho, la regulación introducida en 2026 establece una importante protección para los propietarios más pequeños: la suspensión extraordinaria de determinados lanzamientos no se aplica a los arrendadores que sean propietarios de dos o menos viviendas.

Sin embargo, los expertos consultados sostienen que el problema para muchos propietarios no reside únicamente en lo que finalmente establece la ley, sino en la percepción de riesgo, el desconocimiento de la normativa, la posibilidad de que un procedimiento se prolongue y el temor a tener que acudir a los tribunales para recuperar su propiedad.

Y esa percepción, aseguran, puede estar teniendo consecuencias directas sobre la oferta.

Pisos cerrados que no llegan al mercado

Determinar cuántas de las 5.403 viviendas vacías de Albacete permanecen cerradas específicamente por miedo a los impagos o a la inquiocupación es imposible con las estadísticas disponibles.

No existe ningún registro que permita conocer los motivos particulares por los que cada propietario mantiene una vivienda sin ocupar. Pero los profesionales consultados consideran que conseguir que una parte de ese parque regresase al mercado podría ayudar a incrementar la oferta de alquiler existente en la ciudad. Incluso una movilización relativamente pequeña supondría cientos de viviendas adicionales.

Si únicamente el 10% de las 5.403 viviendas vacías pudiera incorporarse al mercado residencial, serían alrededor de 540 viviendas. Con un 20%, la cifra superaría las 1.000.

Son cálculos puramente teóricos, ya que una parte importante de esos inmuebles puede no estar disponible para alquilar por numerosos motivos, pero permiten comprender la dimensión del parque residencial que actualmente permanece fuera del uso habitual.

El alquiler alcanza los 9,4 euros por metro cuadrado

Mientras una parte del parque residencial permanece cerrada, quienes buscan casa se encuentran con precios cada vez mayores.

El alquiler en Albacete alcanzó en julio de 2026 los 9,4 euros por metro cuadrado, después de aumentar un 8,9% en solo un año.

La escalada se ha intensificado durante los últimos meses. En enero, el precio se encontraba en 8,7 euros por metro cuadrado; en abril había alcanzado los 9 euros; mayo cerró en 9,2; junio en 9,3 y julio ha marcado un nuevo máximo con 9,4 euros.

Esto significa que, aplicando la media de la ciudad, una vivienda de 60 metros cuadrados rondaría los 564 euros mensuales; una de 80 metros, 752 euros; una de 90 metros, 846 euros; y una de 100 metros cuadrados, unos 940 euros.

Para quienes necesitan incorporarse ahora al mercado, la diferencia respecto a hace apenas unos años resulta evidente.

Más de 5.400 viviendas fuera del uso habitual

Las 5.403 viviendas vacías proceden del último Censo de Población y Viviendas con información detallada disponible para Albacete. Suponen aproximadamente el 6,2% del parque residencial de la capital, o lo que es lo mismo, alrededor de una de cada 16 viviendas.

El dato no permite afirmar que todas esas casas estén en condiciones de ser alquiladas. Ni mucho menos. Pero sí evidencia que existe una importante cantidad de vivienda construida que permanece fuera del uso residencial habitual en un momento en el que la presión sobre el alquiler continúa creciendo.

Y ahí es donde los expertos consultados por El Digital de Albacete reclaman poner el foco no solo en construir nuevas viviendas, sino también en generar confianza y garantías suficientes para que los propietarios que actualmente mantienen sus inmuebles cerrados se planteen incorporarlos al mercado.

Seguros frente al impago, garantías públicas, mayor rapidez en la resolución de conflictos o mecanismos que aporten seguridad tanto al propietario como al inquilino aparecen entre las posibles fórmulas para movilizar una parte de esas viviendas.

Porque la paradoja está servida: Albacete tiene más de 5.400 viviendas clasificadas como vacías y, al mismo tiempo, quienes buscan un alquiler se enfrentan a precios que acaban de alcanzar un nuevo récord.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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