Siete equipos clave en los nuevos quirófanos del Hospital de Albacete

El Sescam prepara la compra de siete electrobisturís para el nuevo Edificio Polivalente, con sistemas de corte y coagulación, evacuación de humos y una garantía mínima de dos años

El nuevo Edificio Polivalente del Hospital General Universitario de Albacete continúa dotándose del equipamiento necesario para poner en funcionamiento sus futuros espacios asistenciales.

La Gerencia de Atención Integrada de Albacete ha preparado la contratación del suministro, instalación y puesta en marcha de siete electrobisturís destinados al Bloque Quirúrgico de este nuevo edificio.

Según la documentación a la que ha tenido acceso El Digital de Albacete, la operación cuenta con un presupuesto máximo de 91.000 euros antes de impuestos y 110.110 euros con IVA incluido.

Los siete aparatos se contratarán en un único lote y deberán entregarse completamente instalados, conectados, probados y preparados para su utilización por los diferentes servicios quirúrgicos dependientes de la Gerencia de Atención Integrada.

Equipos de 15.730 euros cada uno

El precio unitario máximo establecido para cada electrobisturí es de 13.000 euros sin impuestos.

Al sumar el IVA, cada unidad alcanza los 15.730 euros, por lo que la compra de los siete equipos eleva el gasto total hasta los 110.110 euros.

La actuación se financiará con fondos propios del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. No se contemplan prórrogas ni modificaciones económicas, por lo que el valor estimado del contrato queda fijado en 91.000 euros.

La Gerencia justifica la adquisición porque actualmente no dispone del equipamiento necesario para cubrir estas necesidades. El Sescam considera que los nuevos aparatos mejorarán la dotación técnica de los servicios y reforzarán tanto la calidad asistencial como la seguridad de los pacientes.

¿Qué es un electrobisturí?

El electrobisturí es un equipo utilizado durante las operaciones para realizar funciones de corte y coagulación mediante energía eléctrica de alta frecuencia.

A diferencia de un bisturí convencional, estos aparatos permiten al cirujano cortar determinados tejidos y controlar al mismo tiempo el sangrado mediante la coagulación.

Los equipos solicitados para el Hospital de Albacete deberán trabajar con una frecuencia media aproximada de 450 kilohercios y contar con diferentes modos de funcionamiento y programas de memoria.

También incorporarán una pantalla LCD desde la que se podrán seleccionar las funciones de corte, coagulación, actuación monopolar y bipolar. Su activación podrá realizarse mediante el propio mango utilizado por el profesional o a través de un pedal.

Evacuación de humos y sistemas de alarma

Una de las prestaciones mínimas exigidas será la incorporación de un sistema de evacuación de humos.

Durante el uso de instrumentos de electrocirugía puede generarse humo en el campo quirúrgico. El sistema deberá retirarlo para mantener despejada la zona de intervención y mejorar las condiciones de trabajo del equipo sanitario.

Los aparatos tendrán además alarmas visuales y acústicas destinadas a advertir de posibles incidencias durante su utilización.

Cada unidad se entregará con los accesorios necesarios para funcionar, entre ellos un juego de electrodos, pedal monopolar y bipolar, cables de conexión y un carro para facilitar su desplazamiento entre las dependencias quirúrgicas.

No se admitirán aparatos usados

El pliego prohíbe expresamente que las empresas presenten equipos de segunda mano o aparatos que incorporen componentes reutilizados.

Todos los electrobisturís deberán ser nuevos y entregarse con las últimas versiones disponibles de su hardware y software.

La fecha de fabricación del equipo completo no podrá ser anterior en más de tres meses a la adjudicación. En el caso de sus componentes, ninguno podrá tener una antigüedad superior a seis meses respecto a esa misma fecha.

La empresa adjudicataria deberá proporcionar también todas las licencias de software necesarias. El uso de los programas, las actualizaciones y el número de usuarios no podrán generar nuevos pagos para el Sescam.

Diez años de vida útil y repuestos

Los fabricantes deberán garantizar que los electrobisturís tengan una vida útil mínima de diez años desde su puesta en funcionamiento.

Durante ese mismo periodo deberán encontrarse disponibles los repuestos, componentes, accesorios y kits de mantenimiento necesarios para conservar los equipos en servicio.

Cuando los aparatos incorporen software, la empresa tendrá que garantizar que el hardware pueda soportar las posibles actualizaciones durante esos diez años. Esas mejoras correrán a cargo del adjudicatario cuando resulten necesarias para evitar que las prestaciones queden obsoletas.

Formación para sanitarios y técnicos

La contratación no finalizará con la entrega de los siete aparatos. La empresa seleccionada deberá impartir formación al personal que vaya a utilizarlos, explicando su uso, manejo cotidiano y operaciones básicas de mantenimiento.

También podrá exigirse formación específica para los profesionales técnicos del hospital, con el objetivo de que puedan realizar una primera intervención ante averías y participar en las revisiones preventivas.

La adjudicataria tendrá que certificar que los programas formativos se han impartido y entregar los manuales de funcionamiento y mantenimiento en castellano.

Una prueba antes de aceptar cada equipo

Después de instalar los electrobisturís, la empresa deberá someterlos a una prueba de aceptación en presencia de personal técnico autorizado por el hospital.

En un plazo máximo de seis días laborables tendrá que entregar un informe que confirme que cada unidad y sus componentes se corresponden con la oferta presentada y cumplen las condiciones de funcionamiento establecidas.

La entrega no se considerará completada hasta que se firme el acta de recepción y puesta en marcha por parte de la dirección del centro y de la empresa suministradora.

El contrato podrá incluir también el desmontaje y retirada de los aparatos antiguos, cuando resulte necesario. En ese supuesto, la empresa deberá gestionar los residuos y acreditar documentalmente su correcto tratamiento.

Dos años de garantía integral

Los siete electrobisturís dispondrán de una garantía integral mínima de dos años desde la firma del acta de recepción y puesta en marcha.

La cobertura incluirá la sustitución de los equipos cuando presenten defectos importantes, las revisiones preventivas, las calibraciones, la reparación de averías, las piezas de recambio y las actualizaciones de software.

También estarán incluidos la mano de obra, los desplazamientos de los técnicos, las dietas, los transportes y cualquier otro gasto necesario para resolver una incidencia.

El servicio técnico deberá estar autorizado por el fabricante y acudir físicamente al hospital en un plazo máximo de seis horas desde la comunicación de la avería.

Una vez presente el personal especializado, la reparación deberá completarse en un máximo de dos días laborables, salvo que las características de la incidencia obliguen a ampliar justificadamente ese periodo.

El precio supondrá el 80% de la valoración

La contratación se tramitará mediante un procedimiento abierto simplificado en el que podrán participar las empresas que cumplan los requisitos técnicos y económicos.

El precio tendrá un peso de 80 puntos sobre 100. Los veinte puntos restantes se repartirán entre la reducción del plazo de suministro y las mejoras técnicas que ofrezcan los licitadores.

La empresa que reduzca en mayor medida el tiempo de instalación podrá obtener hasta diez puntos. Otros diez se reservarán para mejoras como nuevos modos de corte y coagulación, sistemas de control de la placa del paciente o ampliaciones de la garantía y del mantenimiento sin coste adicional.

El Sescam relaciona expresamente una entrega más rápida con una mejor programación de la actividad asistencial y con la posibilidad de contribuir a reducir las listas de espera quirúrgicas.

Dos referencias diferentes sobre el plazo

La documentación maneja dos plazos distintos para completar la operación.

La memoria justificativa establece un periodo general de ejecución de tres meses y utiliza también esa referencia para valorar las posibles reducciones ofrecidas por las empresas.

Sin embargo, el pliego técnico señala que la instalación, el montaje y la puesta en marcha deberán realizarse en un máximo de 45 días desde la formalización del contrato, o en el plazo inferior que ofrezca la adjudicataria. Los documentos analizados no explican la diferencia entre ambas referencias.

La adquisición permitirá incorporar siete nuevos equipos de electrocirugía al Bloque Quirúrgico del Edificio Polivalente del Hospital General Universitario. Una inversión superior a 110.000 euros destinada a completar la dotación de unos espacios en los que la precisión, el control del sangrado y la seguridad resultan fundamentales.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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