Una extensa zona de la Sierra del Segura albaceteña podrá ser investigada en busca de un recurso geológico poco conocido por el gran público, pero con numerosas aplicaciones industriales y una larga historia minera en la provincia. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha otorgado a Imerys Diatomita Alicante el permiso de investigación denominado ‘Rosario’, que afecta a los términos municipales de Letur, Férez y Socovos.
La autorización concedida comprende 136 cuadrículas mineras y está dirigida a investigar recursos de la sección C), con especial interés en las diatomeas. Junto al permiso se ha autorizado además el correspondiente plan de restauración.
La resolución supone un importante avance administrativo para un proyecto que lleva más de un año tramitándose y que ha generado controversia en la Sierra del Segura. Sin embargo, conviene hacer una precisión fundamental: lo autorizado ahora no es abrir una nueva mina ni comenzar una explotación comercial de diatomita, sino efectuar trabajos encaminados a comprobar qué recurso existe realmente bajo el terreno, su calidad, espesor y continuidad.
La propia Ley de Minas diferencia claramente ambos pasos. Un permiso de investigación permite realizar estudios y trabajos para localizar y definir recursos minerales dentro de un perímetro determinado. Solo si posteriormente la investigación demuestra suficientemente la existencia del recurso puede el titular solicitar una concesión de explotación, que constituye un procedimiento diferente.
De 173 cuadrículas solicitadas a 136 autorizadas
El expediente deja además un detalle relevante. Cuando el proyecto ‘Rosario’ salió a información pública en 2025, Imerys había solicitado investigar 173 cuadrículas mineras repartidas entre Letur, Férez y Socovos. La autorización definitiva reduce ahora el ámbito a 136 cuadrículas, es decir, 37 menos que en el planteamiento inicial, una disminución superior al 21%.
La documentación publicada con el otorgamiento no especifica la razón concreta de esta reducción ni permite atribuirla directamente a una determinada alegación o afección. Sí consta que durante la tramitación del proyecto surgieron numerosas objeciones relacionadas con el agua, el patrimonio, los valores naturales y determinadas infraestructuras existentes en la zona.
El proyecto planteado inicialmente se extendía por algo más de 52 kilómetros cuadrados, de acuerdo con la información conocida durante su tramitación ambiental. El objetivo de Imerys es estudiar si en esta parte de la Sierra del Segura continúa la formación geológica rica en diatomita que ya ha sido explotada históricamente en otros puntos del sur de la provincia de Albacete.
Una roca formada por diminutas algas
La diatomita es una roca sedimentaria de origen fundamentalmente silíceo formada por la acumulación, durante enormes periodos de tiempo, de los restos microscópicos de unas algas unicelulares denominadas diatomeas. La particular estructura de estos organismos deja un material extraordinariamente poroso, ligero y absorbente.
Precisamente esas características explican su interés industrial. La tierra de diatomeas se emplea, dependiendo de su composición y calidad, en procesos de filtración, productos absorbentes, pinturas y recubrimientos, cargas minerales, materiales aislantes y distintas aplicaciones agrícolas e industriales. En el caso de la diatomita albaceteña, Imerys ha señalado que sus características permiten emplearla, entre otros usos, en pinturas, caucho, agricultura, alimentación animal y procesos de purificación de determinados líquidos.
Su historia tiene además una curiosa conexión con uno de los inventos más conocidos del siglo XIX. Alfred Nobel consiguió estabilizar la peligrosa nitroglicerina utilizando un material absorbente basado en tierra de diatomeas, dando origen a la dinamita. En la actualidad existen otros materiales y procedimientos para fabricar explosivos, por lo que ese uso histórico está muy alejado de las principales aplicaciones comerciales que explican hoy el interés por esta roca.
Albacete ya tiene una larga historia ligada a la diatomita
La búsqueda no parte de cero. El sur de la provincia es una zona conocida desde hace décadas por la existencia de importantes depósitos de diatomita. El Instituto Geológico y Minero de España identifica yacimientos y antiguas explotaciones en diferentes puntos de las cuencas lacustres del entorno de Elche de la Sierra y Hellín.
Uno de los lugares recogidos en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico son las Diatomitas de la Venta del Juez. El propio IGME señala la existencia de canteras de este material en el Prebético oriental y sitúa una explotación de Imerys Diatomita Alicante en las concesiones Rosa y San Manuel, en Elche de la Sierra.
También en el área del Cenajo, dentro del término municipal de Hellín, está documentado un antiguo yacimiento de diatomita explotado a cielo abierto, mientras que en el entorno del embalse de Camarillas el IGME identifica igualmente niveles de diatomitas asociados a materiales del Mioceno superior.
Imerys tampoco es una recién llegada a esta actividad. La compañía dispone desde hace años de actividad vinculada a la diatomita en Elche de la Sierra y ya había solicitado anteriormente otros permisos de investigación en la provincia. En 2014, por ejemplo, obtuvo el permiso ‘Los Calderones’, inicialmente planteado sobre 41 cuadrículas de Hellín y Liétor y finalmente otorgado sobre 38, para investigar especialmente diatomitas y arcillas especiales.
Un proyecto que ha encontrado oposición
La tramitación de ‘Rosario’ no ha estado exenta de polémica. Los ayuntamientos de Férez y Socovos expresaron su oposición al proyecto durante la fase previa, mientras diferentes organizaciones y colectivos trasladaron sus dudas por la posible afección que los trabajos pudieran provocar sobre los recursos naturales y, especialmente, sobre el agua.
Entre las objeciones planteadas figuró también un informe de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla referido a determinados sondeos que podían coincidir con el Canal Alto del Taibilla. El área de Cultura de la Administración regional advirtió igualmente de la existencia de zonas de protección arqueológica en Férez y Socovos, mientras organizaciones ambientales y colectivos locales pusieron el foco sobre manantiales, fuentes, biodiversidad y el modelo turístico y paisajístico de la Sierra del Segura.
Pese a estas objeciones, la tramitación ambiental previa consideró viable la fase de investigación siempre que se respetasen las condiciones establecidas y las zonas sensibles identificadas. La empresa explicó entonces que el objetivo era comprobar si las formaciones localizadas pueden tener continuidad geológica con los depósitos explotados históricamente en esta parte de Albacete.
El paso administrativo conocido ahora es, en cualquier caso, significativo: ‘Rosario’ ya no es únicamente una solicitud en tramitación. Imerys dispone del permiso minero para investigar la presencia de diatomita en Letur, Férez y Socovos, aunque sobre un ámbito menor al que pretendía inicialmente. El resultado de esos trabajos será el que determine si bajo esta parte de la Sierra del Segura existe realmente un yacimiento con suficiente calidad y entidad y, solo posteriormente, si la compañía da el siguiente paso y plantea solicitar una futura explotación.


