Cámara térmica, altavoz y vigilancia desde el aire: Villarrobledo cambia las reglas de los drones de su Policía Local

El cuerpo municipal incorporó esta tecnología en 2020 pensando en rescates, grandes acontecimientos, tráfico y prevención de delitos, mientras el Ayuntamiento tramita ahora una actualización de su reglamento interno

La Policía Local de Villarrobledo prepara un nuevo marco para utilizar una de las herramientas tecnológicas más singulares de las que dispone el cuerpo: los drones. El Ayuntamiento ha aprobado inicialmente la modificación del reglamento interno que regula el empleo de aeronaves no tripuladas por control remoto por parte de los agentes, una decisión que llega varios años después de que esta tecnología comenzara a formar parte del equipamiento policial de la ciudad.

El acuerdo ha entrado ahora en periodo de información pública durante 30 días, en los que podrán presentarse reclamaciones y sugerencias. Si transcurre ese plazo sin alegaciones, el reglamento se entenderá aprobado definitivamente. El expediente puede examinarse en la Secretaría del Ayuntamiento de lunes a viernes, entre las 9:00 y las 14:00 horas.

La modificación cobra especial interés al conocer las características del equipo del que se dotó la Policía Local. Villarrobledo incorporó ya en diciembre de 2020 un dron concebido fundamentalmente para operaciones de rescate, dotado de cámara térmica, una elevada capacidad de visibilidad durante operaciones nocturnas y un altavoz mediante el que los agentes podían establecer comunicación con posibles víctimas desde el aire.

Dos policías se formaron como pilotos

La llegada del aparato estuvo acompañada entonces por formación específica para los agentes. Dos policías realizaron un curso teórico y práctico de más de 60 horas y obtuvieron la correspondiente acreditación como pilotos de drones, según se explicó cuando el dispositivo comenzó a incorporarse al trabajo del cuerpo municipal.

Su utilización no se planteó únicamente para rescates. La Policía Local señaló entonces las posibilidades que ofrecía durante grandes acontecimientos como Viña Rock o el Carnaval, especialmente para observar desde el aire los accesos a Villarrobledo y el estado del tráfico y disponer así de información que permitiera tomar decisiones para descongestionar la circulación.

También se contempló como herramienta de vigilancia preventiva en zonas poco transitadas y ante posibles hechos delictivos, además de su utilidad para mejorar la seguridad de los propios agentes durante determinadas intervenciones.

La apuesta por esta tecnología tuvo continuidad posteriormente. En 2022, el propio Ayuntamiento confirmaba que la Policía Local disponía de un dron destinado a mejorar la seguridad en el municipio y, dos años después, el Gobierno municipal volvió a incluir expresamente este aparato entre los medios tecnológicos incorporados al cuerpo, junto con nuevos vehículos, sistemas de comunicaciones, PDA, chalecos antibalas y dispositivos táser.

La actualización que tramita Villarrobledo se produce además en un escenario normativo diferente al que existía cuando el dron comenzó a utilizarse en 2020. España aprobó en junio de 2024 un nuevo régimen jurídico para los sistemas de aeronaves no tripuladas, los denominados UAS, que también introdujo cambios específicos para las operaciones realizadas por organismos públicos.

Las actividades policiales se encuentran entre las denominadas operaciones civiles “No EASA”, junto con otras como búsqueda y salvamento, lucha contra incendios, control fronterizo o vigilancia costera cuando se desarrollan bajo responsabilidad de una autoridad pública. Para este tipo de vuelos, la nueva regulación atribuye al organismo público responsable la obligación de garantizar que las operaciones se realicen con una evaluación previa del riesgo, suficiente solvencia técnica y profesional y las medidas necesarias para que el vuelo pueda ejecutarse de forma segura.

La normativa estatal también establece requisitos de formación para los pilotos a distancia que realizan este tipo de operaciones y fijó un periodo para que las actividades policiales y demás servicios “No EASA” se adaptaran plenamente al nuevo régimen, plazo que concluyó el 25 de junio de 2025.

Esto significa que el reglamento que maneje ahora la Policía Local debe desenvolverse dentro de un escenario jurídico considerablemente actualizado respecto al existente cuando Villarrobledo adquirió su dron.

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