Albacete vivió el pasado viernes, 7 de agosto, un episodio meteorológico tan brusco como llamativo. En plena jornada de intenso calor, un reventón térmico provocó fuertes rachas de viento que superaron los 80 kilómetros por hora, sorprendiendo a numerosos vecinos de la capital y dejándose sentir especialmente en las zonas situadas en las afueras de la ciudad.
El cambio se produjo de forma repentina durante la tarde-noche, con las primeras rachas especialmente intensas alrededor de las 20:00 horas. El viento irrumpió con fuerza durante un periodo relativamente corto, pero suficiente para provocar la caída de macetas y otros objetos y generar momentos de inquietud por la violencia de algunas de las ráfagas.

Los datos oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología confirman la intensidad alcanzada por el episodio. La estación situada en la Base Aérea de Albacete registró durante el viernes una racha máxima de 81 kilómetros por hora, mientras que la velocidad máxima sostenida alcanzó los 45 kilómetros por hora. El valor máximo de la racha quedó registrado a las 22:20 horas, según el resumen diario de AEMET.
Una jornada marcada por los 39 grados
El fuerte viento llegó, además, después de una jornada especialmente calurosa. La estación de la Base Aérea alcanzó el viernes una temperatura máxima de 39,2 grados, registrada a las 16:30 horas, mientras que la mínima se quedó en 21,7 grados y la temperatura media de la jornada fue de 30,5 grados. No se registraron precipitaciones durante el día.
La intensidad del fenómeno fue especialmente perceptible en las afueras de Albacete, donde la exposición al viento es mayor al existir menos obstáculos urbanos que frenen las ráfagas. En cuestión de minutos, el ambiente prácticamente calmado de una calurosa tarde de agosto dio paso a fuertes golpes de viento capaces de mover objetos y hacer caer elementos situados en balcones, terrazas y exteriores.
¿Qué es un reventón térmico?
Los reventones son fenómenos asociados a corrientes descendentes procedentes de estructuras tormentosas que, cuando alcanzan las proximidades del suelo, se expanden horizontalmente y pueden originar rachas de viento muy intensas y repentinas. AEMET incluye el reventón térmico entre los fenómenos meteorológicos singulares y señala que suele producirse durante la fase de debilitamiento de determinadas tormentas.
Su aparición puede resultar especialmente sorprendente porque no tiene por qué venir acompañada de una tormenta intensa sobre el punto afectado ni de precipitaciones importantes. De hecho, la estación de la Base Aérea de Albacete no recogió lluvia durante el viernes, pese a que el viento llegó a superar ampliamente los 80 kilómetros por hora.
El episodio del viernes dejó así una de las situaciones meteorológicas más llamativas de estos primeros días de agosto en Albacete: tras rozar los 40 grados durante la tarde, la capital pasó en pocas horas a sufrir un repentino vendaval que sorprendió a quienes se encontraban en calles, terrazas y espacios abiertos.

