Quién es Raúl Cimas

Así es el próximo pregonero de la Feria de Albacete

Raúl Cimas es uno de esos albaceteños cuyo nombre quizá no siempre aparece acompañado del lugar donde nació, pero cuya manera de hablar, de construir personajes y, sobre todo, de entender el humor conserva una indudable raíz manchega. El Ayuntamiento de Albacete lo ha nombrado el próximo pregonero de la Feria de Albacete, todo un honor reservado para los más ilustres.

Actor, humorista, guionista y dibujante, Cimas ha desarrollado durante más de dos décadas una trayectoria que lo ha convertido en una de las figuras más reconocibles de la comedia española y en uno de los integrantes esenciales de aquella generación surgida alrededor de La hora chanante que terminó cambiando la forma de hacer humor en televisión.

Raúl Cimas Navarro nació en Albacete el 5 de noviembre de 1976, por lo que actualmente tiene 49 años. Su carrera, sin embargo, estuvo muy cerca de discurrir por un camino completamente diferente. Su primera vocación estuvo vinculada al dibujo y las artes plásticas y comenzó a estudiar Bellas Artes en Cuenca, donde coincidió con algunos de los nombres con los que años después compartiría una aventura profesional que terminaría haciendo historia en la televisión española. El propio Cimas ha explicado que dejó la carrera cuando únicamente le quedaban tres asignaturas, después de que la comedia se cruzara definitivamente en su camino.

De Albacete y Cuenca salió una generación irrepetible

Aquellos años universitarios permitieron que se tejiera una relación entre varios jóvenes que posteriormente serían fundamentales en la renovación del humor español. Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla y Raúl Cimas, todos ellos vinculados a Albacete, acabarían convirtiéndose en algunas de las caras más conocidas de un estilo que mezclaba surrealismo, cultura popular, personajes imposibles, conversaciones aparentemente absurdas y un vocabulario inequívocamente manchego.

Cimas comenzó a abrirse camino profesionalmente a principios de los años 2000, cuando llegó a Paramount Comedy, una auténtica cantera de cómicos durante aquella época. El gran punto de inflexión llegaría con La hora chanante, el programa que comenzó a emitirse en 2002 y que, pese a contar inicialmente con una audiencia mucho más limitada que la de las grandes cadenas generalistas, terminó convirtiéndose en un fenómeno de culto.

Allí, junto a Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla y otros integrantes de aquella particular cuadrilla, Cimas comenzó a desarrollar unos personajes y una forma de interpretar que enseguida encontraron un público propio. El acento manchego, lejos de ocultarse, se convirtió en parte de la identidad de aquellas creaciones.

‘Muchachada Nui’ y el salto a una audiencia mucho mayor

El éxito de aquel universo dio un paso decisivo cuando parte del equipo desembarcó en Televisión Española con Muchachada Nui. El programa se estrenó en La 2 en 2007 como heredero espiritual de La hora chanante y permitió que aquel humor que hasta entonces había circulado fundamentalmente entre seguidores de Paramount Comedy e Internet llegara a una audiencia mucho más amplia.

Raúl Cimas se convirtió entonces en una pieza prácticamente inseparable de ese grupo. Su manera de contar historias, frecuentemente apoyada en una absoluta seriedad ante situaciones disparatadas, y su facilidad para construir personajes extravagantes terminaron convirtiéndose en algunas de sus señas de identidad.

Pero su trayectoria no se quedó en aquellos programas. Cimas ha trabajado posteriormente en numerosos formatos de televisión, cine y teatro, entre ellos Museo Coconut, Óxido nitroso, Late Motiv, Ilustres ignorantes o La Revuelta, además de desarrollar una extensa carrera sobre los escenarios con sus espectáculos y monólogos. En los últimos años también se ha convertido en colaborador habitual del espacio Futuro imperfecto, encabezado por Andreu Buenafuente en RTVE.

Mucho más que un humorista

Una de las particularidades de Cimas es precisamente que resulta difícil encasillarlo únicamente como cómico. Su formación artística nunca quedó completamente aparcada y ha continuado dibujando y escribiendo durante su carrera. Esa vertiente cristalizó, entre otros trabajos, en Demasiada pasión por lo suyo, donde reunió historietas y viñetas con su particular universo creativo, y posteriormente en Mamotreto, volumen publicado por Blackie Books que reúne buena parte de su producción gráfica.

El cine también ha contado con él en diferentes etapas de su trayectoria, al tiempo que la televisión le ha permitido moverse entre el personaje, el monólogo, la interpretación y esa peculiar frontera entre realidad y ficción que caracteriza muchas de sus apariciones públicas.

Precisamente ahí reside parte de su atractivo. Cuando Cimas relata una anécdota en un programa resulta en ocasiones complicado saber dónde termina el acontecimiento real y dónde comienza la invención. Esa capacidad para mantener la historia aparentemente bajo control mientras avanza hacia terrenos cada vez más disparatados se ha convertido en uno de sus recursos más reconocibles.

‘Poquita fe’, el éxito de una nueva etapa

Su carrera ha vivido en los últimos años un nuevo impulso con ‘Poquita fe’, la comedia creada por Pepón Montero y Juan Maidagán que protagoniza junto a Esperanza Pedreño. Cimas interpreta a José Ramón, un vigilante de seguridad cuya aparentemente anodina vida en pareja se convierte en materia prima para una comedia construida alrededor de los problemas cotidianos, la familia, el trabajo, la vivienda y las pequeñas frustraciones del día a día.

La producción se ha convertido en uno de los trabajos más reconocidos de esta etapa profesional del albaceteño. Su primera temporada recibió el Premio Ondas y el Premio Feroz a mejor serie de comedia, mientras que la segunda, estrenada en septiembre de 2025, volvió a triunfar en los Premios Feroz 2026, donde fue elegida nuevamente mejor serie de comedia y logró además los galardones interpretativos para Esperanza Pedreño y Julia de Castro.

El éxito ha permitido además descubrir a una audiencia diferente a un Raúl Cimas más centrado en la interpretación, aunque sin renunciar a ese humor basado en la observación de personas corrientes y situaciones reconocibles que lleva cultivando desde sus comienzos.

Albacete sigue estando muy presente

Aunque su carrera profesional lo llevó durante años a Madrid, Barcelona y otros puntos de España y actualmente reside en un pequeño municipio de la provincia de Guadalajara, Cimas nunca ha escondido su procedencia. Al contrario, Albacete aparece una y otra vez en sus recuerdos, sus historias y su manera de entender el humor. En una entrevista publicada en 2025 explicaba que la propia dimensión de la ciudad y la forma de relacionarse de sus habitantes pudieron influir en aquella generación de cómicos que terminó apareciendo casi simultáneamente.

Cimas llegó incluso a reconocer que durante una etapa de su vida, mientras residía en Madrid, buscaba de alguna manera reproducir allí la vida de barrio que asociaba con Albacete. Hace unos años decidió cambiar nuevamente de rumbo, abandonar la gran ciudad y trasladarse al medio rural, una decisión que ha relacionado con la necesidad de mantenerse cerca de las personas y de las situaciones cotidianas que posteriormente alimentan su trabajo.

Más de veinte años después de irrumpir en televisión, aquel joven albaceteño que comenzó estudiando Bellas Artes en Cuenca continúa siendo uno de los cómicos más singulares del panorama español. De La hora chanante y Muchachada Nui a Poquita fe, pasando por televisión, cine, teatro, cómic y monólogos, Raúl Cimas ha conseguido algo especialmente difícil en el humor: construir una voz propia y mantenerla durante décadas sin desprenderse de ese punto manchego que estuvo presente prácticamente desde el principio.

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