Villarrobledo prepara una importante transformación de su sistema de saneamiento para mejorar la respuesta de la red durante los episodios de lluvia intensa. El Ayuntamiento proyecta renovar completamente la Estación de Bombeo de Aguas Residuales, conocida como EBAR Alfonso XIII, y construir junto a ella un gran tanque de tormentas con capacidad para almacenar 1.000 metros cúbicos de agua, equivalentes a un millón de litros.
La nueva infraestructura será un depósito rectangular de hormigón armado, construido bajo tierra, que recogerá temporalmente el agua cuando la red de alcantarillado y las bombas no puedan asumir todo el caudal generado durante una tormenta.
El objetivo será reducir el riesgo de que la red entre en carga, evitar que el agua retroceda hacia las zonas más bajas del casco urbano y disminuir los vertidos directos al entorno natural de Los Pinales.
La actuación tiene un presupuesto base de 313.537,19 euros antes de impuestos, que alcanza los 379.380 euros con IVA incluido. El proyecto cuenta con financiación procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
Un depósito de 20 metros de largo y cinco de profundidad
El tanque de tormentas tendrá unas dimensiones interiores de 20 metros de longitud, diez metros de anchura y cinco metros de profundidad útil.
Para construirlo será necesario realizar una excavación de aproximadamente 22 metros de largo, doce de ancho y hasta seis metros de profundidad.
La mayor parte de la estructura quedará enterrada o semienterrada, lo que permitirá reducir su impacto visual y mantener en superficie únicamente los registros, accesos y elementos técnicos necesarios para su funcionamiento.
El depósito contará con una losa de cimentación inclinada hacia un canal central. Esta pendiente facilitará que los restos y lodos acumulados puedan dirigirse hacia el sistema de limpieza y evacuarse después de cada episodio de lluvia.
La zona de actuación se encuentra junto a la actual estación de bombeo Alfonso XIII y próxima a las instalaciones deportivas municipales.
¿Qué es un tanque de tormentas?
Un tanque de tormentas es una infraestructura diseñada para almacenar temporalmente el agua que llega a la red de saneamiento durante una lluvia intensa.
En Villarrobledo, parte de la red funciona como un sistema unitario. Esto significa que las aguas residuales domésticas y el agua de lluvia circulan por las mismas conducciones.
Cuando llueve con intensidad, el volumen que llega a los colectores puede aumentar rápidamente hasta superar la capacidad de transporte de las tuberías y de las bombas.
El nuevo depósito actuará como una reserva temporal. El agua sobrante será desviada hacia el tanque, donde permanecerá almacenada hasta que termine la tormenta y la red recupere su capacidad normal.
Una vez estabilizado el sistema, el contenido será bombeado nuevamente hacia la EBAR y enviado a la Estación Depuradora de Aguas Residuales para recibir el tratamiento correspondiente.
El problema actual durante las lluvias
La estación Alfonso XIII funciona actualmente dentro de sus parámetros habituales durante los periodos sin precipitaciones.
La situación cambia cuando se producen episodios de lluvia. El proyecto advierte de que los colectores pueden alcanzar rápidamente su capacidad máxima, provocando que la cámara de llegada de la EBAR entre en carga.
Este fenómeno genera un efecto de remanso hacia la red de alcantarillado y aumenta el riesgo de que los imbornales y sumideros de las zonas más bajas no puedan admitir toda el agua.
La instalación actual tampoco dispone de un volumen intermedio en el que almacenar el caudal que las bombas no pueden evacuar.
Como consecuencia, cuando se supera la capacidad de impulsión, el exceso puede salir directamente a través de los rebosaderos existentes hacia el entorno de Los Pinales.
La documentación técnica también señala que la EBAR cuenta con un sistema básico de automatización, poca redundancia en las sondas de nivel y dificultades de acceso para realizar determinadas labores de mantenimiento.
Retener la parte más contaminante de la escorrentía
El tanque estará especialmente preparado para recoger el denominado primer flujo o first flush.
Se trata del agua que llega a la red durante los primeros momentos de una tormenta. Al circular por calles, aceras y otras superficies, arrastra una elevada cantidad de polvo, restos orgánicos, sedimentos, aceites y otros contaminantes acumulados durante los periodos secos.
Esta primera escorrentía presenta generalmente una carga contaminante superior a la del agua que llega después.
El depósito permitirá retener ese volumen inicial y enviarlo posteriormente a la depuradora, en lugar de aliviarlo inmediatamente hacia el medio natural.
Una tubería de gran diámetro conectará el tanque
El nuevo depósito se conectará con la estación de bombeo mediante una tubería de aproximadamente 900 milímetros de diámetro.
Esta conducción permitirá que el caudal excedente se desplace por gravedad desde el nuevo cárcamo de la EBAR hasta el tanque.
El sistema está diseñado para evitar que el foso de bombeo entre en carga durante los picos de escorrentía y para proteger los equipos electromecánicos frente a posibles sobrecargas.
El tanque recibirá también parte de las aguas pluviales procedentes del polideportivo municipal mediante una nueva arqueta de entrada.
Asimismo, se instalará un drenaje alrededor de la infraestructura para recoger filtraciones y escorrentías superficiales de la parcela.
Dos bombas para vaciarlo en unas once horas
El depósito contará con dos bombas sumergibles destinadas a devolver el agua almacenada al sistema de saneamiento.
Funcionarán mediante una configuración de una bomba en servicio y otra de reserva. Cada una tendrá capacidad para impulsar aproximadamente 25 litros por segundo.
Con este caudal, el vaciado completo del tanque de un millón de litros requeriría alrededor de once horas.
Las bombas no comenzarán a funcionar mientras continúe la lluvia. El ciclo de vaciado se activará cuando los colectores hayan recuperado capacidad suficiente para recibir nuevamente el agua sin provocar otra sobrecarga.
El contenido regresará al nuevo cárcamo de la EBAR y desde allí será impulsado hacia la depuradora.
Un alivio de seguridad hacia Los Pinales
El tanque incluirá también un sistema de alivio para situaciones excepcionales en las que la cantidad de agua supere su capacidad máxima de un millón de litros.
En esos casos entrará en funcionamiento un vertedero de seguridad que conducirá el caudal sobrante hacia la vaguada de Los Pinales.
La diferencia respecto a la situación actual es que el agua habrá pasado previamente por un proceso de almacenamiento, regulación y decantación.
El proyecto sostiene que este sistema permitirá realizar un vertido más controlado, con un caudal reducido y una menor carga contaminante.
El alivio solamente deberá activarse cuando la entrada de agua supere simultáneamente la capacidad de las bombas y el volumen completo del depósito.
Una limpieza automática para evitar olores
Una vez vacío, el fondo del tanque deberá quedar libre de los sedimentos y restos orgánicos arrastrados durante la tormenta.
Para conseguirlo se instalará un eyector giratorio automático. Este aparato proyectará agua a presión sobre la solera para levantar y desplazar los sólidos hacia el canal central de limpieza.
El sistema pretende evitar que los residuos permanezcan depositados, se descompongan y generen malos olores o acumulaciones que reduzcan progresivamente la capacidad del tanque.
El eyector recibirá agua mediante una nueva acometida conectada a la red municipal en la calle Alfonso XIII.
La conducción tendrá un diámetro de 63 milímetros y una longitud aproximada de 55 metros.
Ventilación para evitar gases peligrosos
El interior del depósito dispondrá de un sistema de ventilación mediante tuberías de 250 milímetros de diámetro.
Su función será renovar el aire y evitar la acumulación de gases propios de las redes de saneamiento, entre ellos el sulfuro de hidrógeno y el metano.
Estas sustancias pueden generar corrosión, malos olores y atmósferas peligrosas para los operarios que necesiten acceder al tanque.
La infraestructura tendrá registros, escaleras y elementos de protección destinados a facilitar las inspecciones y las tareas de mantenimiento.
Un nuevo cárcamo de bombeo junto al actual
La actuación no se limitará a construir el tanque. También se levantará un nuevo cárcamo de bombeo de hormigón armado junto al existente.
Un cárcamo es el foso al que llegan las aguas antes de ser impulsadas mediante bombas.
La disposición de dos vasos permitirá mantener el servicio mientras se realizan labores de limpieza, reparación o mantenimiento en uno de ellos.
El nuevo foso tendrá una geometría diseñada para evitar zonas en las que el agua quede estancada y los sólidos puedan depositarse.
Sus paredes recibirán un tratamiento impermeabilizante resistente a los compuestos químicos presentes en las aguas residuales.
Renovación de las bombas de la EBAR
La estación contará con nuevos grupos de bombeo sumergibles adaptados a las necesidades actuales de la red.
Estas bombas seguirán enviando las aguas residuales a través de la conducción de impulsión existente, una tubería de fibrocemento de 150 milímetros de diámetro y unos 534 metros de longitud.
La conducción eleva el agua desde la EBAR hasta el colector situado en la zona de la calle Los Molinos, cerca de las calles El Tono y Flor.
Los nuevos equipos estarán configurados para mejorar la eficiencia energética y evitar problemas de sobrepresión en la tubería.
Demolición de la caseta actual
El proyecto contempla demoler la caseta existente sobre la estación de bombeo.
La documentación considera que su configuración dificulta el acceso a los equipos y las operaciones de mantenimiento.
En su lugar se construirá una losa de hormigón armado preparada para soportar el paso de camiones y vehículos pesados utilizados en la limpieza y conservación de la instalación.
Sobre esa plataforma se colocará una estructura metálica con un polipasto eléctrico. Este sistema permitirá elevar y extraer las bombas con mayor seguridad cuando sea necesario repararlas o sustituirlas.
Control en tiempo real desde el sistema municipal
La renovada EBAR incorporará un sistema avanzado de automatización y telecontrol.
Un nuevo armario exterior albergará los cuadros eléctricos, los variadores de frecuencia, el autómata que gestionará el funcionamiento y los equipos de comunicación.
Las sondas medirán los niveles del agua y permitirán conocer el estado de las bombas y de los diferentes elementos de la instalación.
Los responsables del servicio podrán supervisar en tiempo real los niveles, los caudales, las alarmas y el funcionamiento de los equipos desde el sistema municipal de gestión del agua.
El diseño incluye sistemas redundantes de alarma para advertir de niveles críticos o posibles fallos.
Vallado de dos metros y acceso para vehículos
El recinto será protegido mediante un vallado metálico de dos metros de altura.
También se habilitará una puerta de dimensiones suficientes para permitir la entrada de camiones, grúas y vehículos de mantenimiento.
La urbanización final incluirá la reposición de los pavimentos y terrenos afectados, el acondicionamiento de los accesos y la limpieza del entorno.
El proyecto reserva además espacio para que, en el futuro, puedan construirse nuevos módulos de almacenamiento si el crecimiento urbano de Villarrobledo obliga a aumentar la capacidad del sistema.
Cerca de 264.000 euros de ejecución material
El presupuesto de ejecución material asciende a 263.476,63 euros.
La principal partida corresponde a las estructuras de hormigón y la obra civil, con más de 166.000 euros dentro del cronograma valorado.
Los movimientos de tierras representan alrededor de 32.300 euros, mientras que los equipos electromecánicos, la instalación eléctrica y el telecontrol suman aproximadamente 33.100 euros.
Las conducciones y elementos hidráulicos suponen otros 11.273 euros. Las pruebas, el vallado, la urbanización y la puesta en servicio completan el presupuesto.
Al incorporar los gastos generales y el beneficio industrial, el presupuesto base se sitúa en 313.537,19 euros sin impuestos.
Con el IVA del 21%, el coste máximo de la actuación alcanza los 379.380 euros.
Seis meses para ejecutar las obras
El plazo previsto para completar el proyecto es de seis meses.
El cómputo comenzará el día siguiente a la firma del acta de comprobación del replanteo, una vez adjudicado y formalizado el contrato.
Los trabajos se organizarán por fases para que el servicio municipal de saneamiento continúe funcionando durante toda la obra.
Las primeras semanas se destinarán al replanteo, la localización de servicios, la preparación del terreno y la demolición de la caseta.
Después se acometerán la excavación, el tanque, el nuevo cárcamo y las estructuras de hormigón.
Durante los últimos meses se instalarán las conducciones, las bombas, el sistema de limpieza, los cuadros eléctricos, las sondas y el telecontrol. Finalmente se efectuarán las pruebas de estanqueidad y funcionamiento.
La empresa adjudicataria deberá ofrecer una garantía mínima de dos años desde la recepción de la obra.
Ofertas hasta el 2 de septiembre
La licitación se encuentra publicada y todavía no existe una empresa adjudicataria.
El Ayuntamiento de Villarrobledo tramita el contrato mediante un procedimiento abierto simplificado y ordinario.
Las constructoras interesadas podrán presentar sus ofertas electrónicamente hasta las 10:00 horas del 2 de septiembre de 2026.
Una vez terminado el plazo, el Ayuntamiento deberá revisar la documentación, valorar las propuestas, seleccionar la oferta mejor puntuada y formalizar el contrato antes de que comiencen los trabajos.
Villarrobledo pone así en marcha una actuación destinada a convertir una estación de bombeo envejecida en un sistema hidráulico capaz de almacenar, regular y tratar de forma diferida el agua que llega durante las tormentas. Una inversión de casi 380.000 euros para reducir el riesgo de inundaciones, controlar los vertidos y preparar la red de saneamiento para futuros episodios de lluvia intensa.


