La Gineta tenía preparado un proyecto para transformar su gimnasio municipal, aumentar considerablemente el espacio disponible, renovar los acabados e incorporar nuevas instalaciones. Sin embargo, cuando llegó el momento de buscar una empresa que ejecutara las obras, el resultado fue contundente: no se presentó ninguna oferta.
La ampliación, proyectada en la parte trasera del gimnasio existente dentro de la Escuela Deportiva, contaba con un presupuesto próximo a los 94.000 euros y debía ejecutarse en apenas tres meses.
Según la documentación a la que ha tenido acceso El Digital de Albacete, la Mesa de Contratación comprobó el pasado 16 de junio que no había concurrido ningún licitador y propuso declarar desierto el contrato de ampliación del gimnasio municipal de La Gineta.
El expediente quedó formalmente resuelto como desierto el 19 de junio, sin una sola oferta empresarial.
Una obra de 93.569 euros sin interesados
El Ayuntamiento había fijado un presupuesto base de 93.569,86 euros con IVA, correspondiente a 77.330,46 euros antes de impuestos.
Las obras iban a desarrollarse en el gimnasio situado en el número 8 de la calle Colón y tenían un plazo de ejecución de tres meses.
El procedimiento era abierto simplificado y el precio representaba el 100% de la puntuación. Es decir, entre las empresas que cumplieran las condiciones exigidas, la oferta económica más baja habría decidido el resultado.
Sin embargo, el plazo terminó el 15 de junio sin que ninguna constructora presentara propuesta.
Con financiación europea LEADER
La actuación contaba con financiación vinculada al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, dentro de la intervención 7119 del programa LEADER correspondiente al marco de la Política Agraria Común 2023-2027 de Castilla-La Mancha.
La documentación no concreta qué porcentaje exacto del presupuesto iba a cubrirse mediante esta vía.
El resultado desierto obliga ahora al Ayuntamiento a decidir cómo continúa con el proyecto, que podría requerir un nuevo procedimiento o una revisión previa de las condiciones económicas y técnicas.
Un gimnasio de 263 metros cuadrados
La actuación proyectada no consistía en una simple reforma interior.
El gimnasio actual tiene una superficie construida de 145,52 metros cuadrados y la ampliación iba a añadir otros 118 metros cuadrados.
Una vez terminadas las obras, el inmueble habría alcanzado los 263,52 metros cuadrados construidos, con una superficie útil disponible en el interior de 240,75 metros cuadrados.
La finalidad era crear un espacio deportivo de mayores dimensiones para el uso de la población, ocupando el terreno libre situado detrás del edificio actual y conectando ambas partes.
Derribar la pared trasera para unir los dos espacios
Uno de los primeros pasos sería demoler la fachada trasera del gimnasio.
Los pilares existentes se mantendrían para apoyar parte de la nueva estructura, formada por pilares y vigas metálicas. De esta forma, el edificio actual y la ampliación quedarían comunicados como un único espacio deportivo.
La estructura nueva se apoyaría sobre cuatro zapatas de hormigón, conectadas mediante vigas centradoras. Sobre ellas se colocarían pilares metálicos y vigas destinadas a soportar la cubierta y el falso techo.
Los trabajos previos incluían también retirar una farola, desmontar parte del vallado de las pistas deportivas, levantar canalones y bajantes, retirar las ventanas y la puerta actuales y demoler el pavimento del gimnasio existente.
Dos peldaños y una rampa accesible
La ampliación quedaría situada a una cota diferente respecto al gimnasio actual.
Para salvar ese desnivel se construirían dos peldaños a lo largo del punto de conexión y una rampa con una pendiente máxima del 8%, destinada a garantizar la accesibilidad.
La rampa contaría con barandillas y pasamanos a dos alturas, además de rodapié de protección. También se instalaría una barandilla en el desnivel que separaría la parte existente del nuevo espacio.
El acceso principal sería igualmente renovado mediante una puerta de aluminio blanco con un paso libre mínimo de 80 centímetros.
Nuevo suelo de caucho en todo el gimnasio
La reforma afectaría también al espacio que ya está funcionando.
El pavimento actual sería retirado y sustituido por un suelo de caucho en rollo de ocho milímetros de grosor, tanto en la zona existente como en la ampliación.
Este tipo de superficie es habitual en gimnasios porque proporciona mayor amortiguación, reduce el impacto de los ejercicios sobre el suelo y soporta mejor la colocación y el uso continuado de equipamiento deportivo.
El proyecto incorpora además un nuevo rodapié de PVC, falso techo desmontable de escayola y el pintado completo del interior. Las fachadas exteriores, tanto la antigua como la nueva, recibirían pintura acrílica.
Panel sándwich rojo para la cubierta
La ampliación estaría cerrada mediante muros de termoarcilla de 19 centímetros en dos de sus fachadas.
En otra de las caras se prolongaría el muro de bloques de hormigón ya existente. Interiormente, las paredes llevarían placas de yeso laminado de alta dureza y aislamiento de lana mineral para mejorar el confort térmico y acústico.
La cubierta se resolvería con panel sándwich rojo de cinco centímetros de espesor, instalado con una pendiente mínima del 15%. También se colocaría un nuevo canalón de chapa galvanizada para evacuar el agua de lluvia.
Todas las ventanas serían sustituidas
La reforma contemplaba cambiar las carpinterías exteriores del edificio.
Las ventanas actuales serían sustituidas por otras de aluminio blanco con doble acristalamiento y cámara de aire. También se abrirían dos ventanas nuevas en la ampliación.
Las rejas existentes serían pintadas y las nuevas ventanas contarían igualmente con elementos de protección. La puerta principal se reemplazaría por otra también fabricada en aluminio blanco.
Aire acondicionado, luces LED e internet
El nuevo gimnasio incorporaría una instalación eléctrica completa.
El proyecto incluye luminarias LED empotradas en el falso techo, señalización y alumbrado de emergencia, un nuevo cuadro eléctrico y los sistemas de protección correspondientes.
También se instalarían dos equipos de aire acondicionado de 3,5 kilovatios, además de extractores para garantizar la ventilación.
La instalación de telecomunicaciones dejaría preparadas conexiones para dos televisores y cable de red para disponer de acceso a internet en el interior.
El edificio podría seguir utilizando los baños y vestuarios existentes en la Escuela Deportiva, situados frente al gimnasio.
Los acabados concentraban la mayor inversión
El presupuesto de ejecución material del proyecto ascendía a 64.983,58 euros.
La partida más importante correspondía a revestimientos y falsos techos, con 19.481,24 euros. En ella estaban incluidos el nuevo suelo de caucho, los rodapiés, la pintura y los techos interiores.
La cimentación y estructura suponían otros 12.118,16 euros; las fachadas y trasdosados, 8.935,68; las carpinterías, 8.434,57; y la cubierta, 7.446,49 euros.
Las instalaciones eléctricas, climatización, ventilación y telecomunicaciones estaban presupuestadas en 4.480,89 euros.
Tras incorporar los gastos generales, el beneficio industrial y el IVA, la cantidad total alcanzaba los 93.569,86 euros.
Un proyecto previsto para tres meses
La planificación establecía un plazo de tres meses para ejecutar toda la intervención.
Durante ese periodo habría que demoler la parte trasera, construir la nueva cimentación y estructura, levantar los cerramientos, instalar la cubierta, conectar las dos zonas, renovar el gimnasio actual y completar todas las instalaciones.
El calendario, sin embargo, no podrá comenzar en los términos inicialmente previstos. Ninguna empresa se interesó por un contrato en el que el precio era el único criterio de adjudicación y cuyo presupuesto máximo no podía superar los 93.569,86 euros.
La Gineta dispone así de un proyecto técnico completamente definido para aumentar en 118 metros cuadrados su gimnasio municipal, pero tendrá que buscar una nueva fórmula para materializarlo después de que la primera licitación haya terminado sin ofertas y declarada desierta.


