Las altas temperaturas, el viento y la sequedad de la vegetación convierten cada verano cualquier descuido en un potencial desastre natural. En una provincia como Albacete, donde miles de hectáreas agrícolas y forestales conviven durante la campaña estival, conocer qué actividades pueden realizarse y cuáles quedan restringidas puede marcar la diferencia entre una jornada de trabajo normal y una emergencia de grandes dimensiones. Precisamente para minimizar ese riesgo, Castilla-La Mancha ha actualizado la normativa que regula los usos del fuego y las actividades con mayor capacidad de provocar incendios forestales.
Albacete, en el foco por el elevado riesgos de incendios forestales
El Plan Infocam recuerda que, cuando el Índice de Propagación Potencial (IPP) alcance niveles muy altos o extremos, resulta imprescindible consultar la normativa vigente antes de realizar cualquier actividad en el medio natural, terrenos forestales o en la franja de influencia de 400 metros que los rodea.
La regulación se recoge en la Orden 76/2026, de 26 de mayo, de la Consejería de Desarrollo Sostenible, una norma que sustituye a la vigente desde 2006 y adapta las medidas preventivas a la nueva realidad climática, ambiental y socioeconómica de Castilla-La Mancha. El objetivo es unificar en un único texto toda la normativa relacionada con los usos del fuego, el empleo de maquinara y otras actividades susceptibles de originar incendios, facilitando su consulta tanto a la ciudadanía como a agricultores, empresas forestales y profesionales del medio rural.
Una normativa sencilla y adaptada al campo de Albacete
La nueva orden incorpora importantes novedades administrativas. Entre ellas destaca la sustitución de determinadas autorizaciones previas por la figura de la declaración responsable, agilizando así los trámites para algunas actividades, especialmente relacionadas con el uso de maquinaria agrícola.
Según explica la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, esta actualización pretende facilitar el cumplimiento de la normativa sin disminuir el nivel de protección del monte frente al riesgo de incendios.
Qué está prohibido siempre y qué actividades quedan limitadas
La normativa mantiene una serie de prohibiciones permanentes, independientemente del nivel de riesgo. Entre ellas figura arrojar colillas al suelo o realizar quemas en puntos limpios y escombreras. Además, las quemas de restos agrícolas y vegetales únicamente podrán realizarse en los supuestos previstos por la legislación y nunca cuando el riesgo de incendios sea muy alto o extremo.
Las barbacoas también quedan condicionadas por la época de peligro y por el (IPP). Durante la época de peligro alto únicamente podrán utilizarse cuando el índice sea bajo o moderado y en los lugares autorizados. Fuera de ese período también estarán sujetas a determinadas condiciones.
En lo relativo al uso de material pirotécnico se especifica que requeriría de una autorización y solo podrá autorizarse para determinadas infraestructuras que cuenten con un plan de autoprotección.

La maquinaria agrícola y forestal también queda sujeta a nuevas condiciones
La Orden 76/2026 regula igualmente el empleo de maquinaria en terrenos forestales y en la zona de influencia de hasta 400 metros.
Cuando exista época de peligro alto o un IPP muy alto o extremo, determinadas actividades requerirán la presentación de una declaración responsable y deberán cumplir las condiciones establecidas en los anexos correspondientes de la normativa.
En situaciones de IPP extremo, las limitaciones aumentan y únicamente podrán desarrollarse actividades bajo estrictas condiciones de seguridad. Fuera de la época de peligro alto y cuando el IPP sea bajo, moderado o alto, el uso de maquinaria no requerirá declaración responsable.
La cosecha del cereal también cambia cuando el riesgo aumenta
La nueva normativa dedica un apartado específico a la cosecha y empacado de cereal, una actividad especialmente sensible durante los meses de verano en una provincia agrícola como Albacete.
La Junta aclara que la Orden 17/2026 no prohíbe todavía la cosecha durante el verano. De hecho, podrá seguir realizándose en todas aquellas parcelas situadas a más de 400 metros de una zona forestal. A efectos de la normativa, se considera zona forestal aquella superficie continua de al menos cinco hectáreas.
Cuando el riego sea muy alto, será obligatorio interrumpir la actividad entre las 14:00 y las 17:00 horas, salvo que se disponga de un tractor con apero de laboreo. Fuera de esa franja horaria, la cosecha podrá realizarse siempre que se cumplan varias condiciones, entre ellas disponer de extintores de carga ABC, mochilas de agua con capacidad mínima de 15 litros, batefuegos y haber presentado la correspondiente declaración responsable.
Las restricciones aumentan cuando el riesgo es extremo
Si el Índice de Propagación Potencial alcanza el nivel extremo, las medidas se endurecen todavía más. En ese caso será obligatorio suspender tanto la cosecha como el empacado de cereal entre las 13:00 y las 18:00 horas.
Fuera de ese horario únicamente podrá trabajarse si se dispone de un tractor manejado por otra persona y equipado con apero de laboreo, un depósito de agua con una capacidad mínima de 400 litros y un sistema de impulsión mediante mangueta de al menos 50 metros, además de extintores, mochilas de agua, batefuegos y la correspondiente declaración responsable.
Hay cultivos que quedan fuera de estas limitaciones
La normativa establece que estas restricciones específicas no afectan a todos los cultivos.
Está permitido cosechar sin estas limitaciones las leguminosas, oleaginosas, plantas aromáticas, papaveráceas y los cultivos forrajeros en verde, al presentar un comportamiento distinto frente al riesgo de incendio.
Consultar el IPP antes de trabajar puede evitar un incendio
Desde el Plan Infocam recuerdan que consultar diariamente el IPP del municipio antes de iniciar cualquier actividad en el medio natural constituye una de las principales medidas preventivas.
Conocer el nivel de riesgo permite saber qué usos del fuego están autorizados, qué trabajos pueden desarrollarse con normalidad y cuáles quedan suspendidos temporalmente.
En una provincia como Albacete, donde la agricultura y el monte forman parte del paisaje y de la economía, respetar estas medidas no solo ayuda a evitar sanciones, sino que puede resultar decisivo para impedir que una chispa termine desencadenando un incendio forestal con consecuencias irreparables.

