Un error en los costes laborales tumba un contrato de 1,6 millones para cuidar las zonas verdes de Villarrobledo

Las cuentas no han terminado de cuadrar en uno de los contratos más importantes previstos por el Ayuntamiento de Villarrobledo. El procedimiento debía garantizar durante más de tres años el cuidado de parques, jardines, arbolado, colegios, áreas infantiles, pedanías, el cementerio y el recinto ferial, pero ha sido retirado antes de llegar a adjudicarse.

El motivo está en el cálculo de los costes laborales. Una revisión del expediente confirmó la existencia de errores en determinadas partidas de personal utilizadas para fijar tanto el presupuesto base como el valor estimado del contrato.

Según la documentación a la que ha tenido acceso El Digital de Albacete, la Junta de Gobierno Local acordó el 26 de junio desistir de la licitación del servicio de mantenimiento de zonas verdes, incluido su mobiliario urbano y sus inmuebles, y ordenar el archivo de las actuaciones realizadas.

Un contrato de más de 1,6 millones de euros

La licitación tenía un presupuesto total de 1.601.422,46 euros con impuestos, mientras que su valor estimado y su importe antes de IVA se situaban en 1.323.489,64 euros.

El periodo inicialmente previsto se extendía desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2029. Se trataba, por tanto, de un contrato de tres años y tres meses para mantener buena parte de los espacios públicos de Villarrobledo.

El cálculo anual recogido en el proyecto situaba el coste del servicio en 492.745,37 euros con IVA. La base anual antes de impuestos era de 407.227,58 euros.

Unas alegaciones pusieron las cuentas bajo la lupa

El procedimiento había sido aprobado el 21 de mayo, junto con los pliegos técnicos, administrativos y el gasto correspondiente.

El 17 de junio entró en el Ayuntamiento un escrito de alegaciones presentado por la concejala Graciela Arenas Jerez, en el que se advertía de discrepancias en la determinación de los costes laborales incluidos en el estudio económico.

Tras analizar la documentación y revisar los cálculos, los responsables municipales constataron la existencia de errores en la configuración de determinados costes de personal empleados para determinar el presupuesto de licitación.

El presupuesto no garantizaba cubrir los costes reales

El informe municipal considera que un cálculo correcto del presupuesto es un elemento esencial del contrato, ya que condiciona las ofertas que pueden realizar las empresas y la viabilidad económica del servicio.

Los errores detectados impedían garantizar que el presupuesto estuviera plenamente adaptado a los costes efectivos de la prestación. La corrección habría exigido modificar sustancialmente la documentación preparatoria y las condiciones económicas del procedimiento.

La Junta de Gobierno estimó las alegaciones, acordó el desistimiento y ordenó archivar lo actuado. La decisión fue adoptada por unanimidad.

El error exacto no aparece cuantificado

La documentación reconoce expresamente que existen errores en los costes laborales, pero no detalla qué conceptos concretos se calcularon incorrectamente, cuánto dinero faltaba o sobraba ni cuál debería ser el nuevo presupuesto.

El estudio económico que acompañaba a la licitación había reservado 236.050,92 euros anuales para mano de obra y otros 106.157,13 euros para costes de explotación.

Tras aplicar gastos generales y beneficio industrial, la base anual alcanzaba los 407.227,58 euros, a los que se añadían 85.517,79 euros de IVA.

Se puede iniciar una nueva licitación

El desistimiento supone el final de este procedimiento concreto, pero no impide que el Ayuntamiento pueda iniciar inmediatamente otro expediente con los costes revisados.

La legislación permite retirar una licitación cuando existe una infracción no subsanable en la preparación del contrato y comenzar después un nuevo procedimiento correctamente configurado.

Por el momento, los documentos analizados no fijan una fecha para una nueva convocatoria ni anticipan cuál será la cantidad actualizada.

El Tribunal de Recursos había suspendido el procedimiento

Durante la reunión de la Junta de Gobierno se planteó también si el desistimiento sería comunicado al Tribunal Central de Recursos Contractuales.

En la sesión se señaló que dicho tribunal había adoptado una medida cautelar de suspensión del procedimiento. El secretario municipal respondió que el acuerdo de desistimiento sería comunicado al organismo. La documentación no explica el contenido concreto del recurso ni los argumentos que motivaron esa suspensión cautelar.

Un servicio para 41 zonas de actuación

El contrato tenía un alcance considerable. El pliego identificaba 41 ámbitos de trabajo distribuidos por Villarrobledo.

La relación incluía parques como Nuestra Señora de la Caridad, Joaquín Acacio, Asturias, San Isidro, Santa Ana, Tinajeros o Juan Domingo Ortega; los Jardinillos Municipales, el Parque Infantil de Tráfico y diferentes zonas verdes, isletas y bulevares.

También figuraban el recinto ferial, el Cementerio Municipal de Santa Ana, el Campo de Golf, la carretera de Barrax, la Báscula Municipal y las pedanías de Casas de Peña y Ventas de Alcolea.

Colegios y escuelas infantiles también estaban incluidos

El servicio debía llegar igualmente a las zonas exteriores y ajardinadas de siete colegios públicos y cinco centros de atención a la infancia.

Entre ellos se encontraban los colegios Nuestra Señora de la Caridad, Virrey Morcillo, Jiménez de Córdoba, Diego Requena, Giner de los Ríos, Barranco Cafetero y Graciano Atienza.

La relación se completaba con los centros infantiles Asturias, San Sebastián, Lucas Blázquez, Juan Valero y Polígono Industrial.

Desde segar el césped hasta controlar la legionela

El contrato no se limitaba a regar plantas o cortar el césped.

Incluía la limpieza de parques y jardines, la retirada de residuos vegetales, el control de malas hierbas, la siega, el riego, el mantenimiento de macizos, la poda de arbustos y árboles, la aplicación de abonos, la reposición de plantas y los tratamientos fitosanitarios.

También contemplaba la prevención y control de la legionela en estanques y elementos de riego, la reparación de vallados, el análisis del riesgo del arbolado y el mantenimiento de áreas infantiles.

Bancos, papeleras, juegos y monumentos

La empresa tendría que mantener también el mobiliario y las construcciones situadas dentro de las zonas verdes.

El pliego incluía bancos, mesas, carteles, señales, juegos infantiles, instalaciones deportivas y papeleras. La definición alcanzaba además fuentes ornamentales, estanques, estatuas, monumentos, muros, barandillas, vallas y bordillos.

Las tareas abarcaban igualmente las redes de riego y drenaje y la vigilancia de la instalación eléctrica. Quedaban fuera, sin embargo, el mantenimiento de luminarias y la instalación eléctrica de las fuentes ornamentales.

Una guardia disponible las 24 horas

La adjudicataria debía disponer de un servicio de emergencia activo las 24 horas del día y los 365 días del año.

Su misión habría sido responder fuera de la jornada habitual a incidentes provocados por fuertes vientos, nevadas u otras situaciones extraordinarias.

Este equipo podría asumir también la apertura y el cierre de parques cuando los trabajadores ordinarios no estuvieran de servicio.

Dos trabajadores debían ser subrogados

El pliego establecía la obligación de respetar el Convenio Colectivo Estatal de Jardinería y sus condiciones sobre subrogación.

La documentación identifica a dos trabajadores a jornada completa que debían ser asumidos por la nueva empresa. Uno acumulaba antigüedad desde 2007 y el otro desde 2019.

No obstante, el propio documento advertía de que este personal no tenía por qué ser suficiente para cubrir todas las labores y épocas del año. La empresa debía proponer la plantilla necesaria, con un director técnico de perfil agronómico o forestal, jardineros, auxiliares y peones.

Herramientas nuevas y vehículos exclusivos

La maquinaria y las herramientas de jardinería debían ser nuevas y quedar adscritas en exclusiva al contrato.

Los vehículos tenían que superar la ITV, disponer del marcado y las homologaciones correspondientes y no estar destinados a otros contratos administrativos.

La adjudicataria habría asumido todos los gastos de adquisición, alquiler, combustible y mantenimiento. También debía conservar un stock mínimo de repuestos y productos de riego, fitosanitarios y herbicidas valorado en 5.000 euros.

Un mapa digital de todos los jardines

El proyecto incorporaba además un sistema digital para inventariar y controlar las zonas verdes.

La empresa debía cargar la información municipal en un Sistema de Información Geográfica, comprobar los datos, añadir los elementos que faltaran y registrar en él las siegas, podas, limpiezas, inspecciones, fotografías, avisos y reparaciones.

La carga inicial estaba prevista durante los tres primeros meses y la revisión del inventario debía completarse antes de acabar el primer semestre. Posteriormente, la información tendría que actualizarse al menos cada tres meses.

El gran contrato verde tendrá que esperar

La licitación estaba diseñada para concentrar durante más de tres años el mantenimiento de prácticamente toda la infraestructura verde de Villarrobledo. El precio representaba 60 puntos, la ampliación de horas otros 15 y la memoria técnica los 25 restantes.

Sin embargo, el procedimiento no llegó a la fase de adjudicación. Los errores detectados en los costes laborales obligaron al Ayuntamiento a retirar un contrato de 1,6 millones de euros, archivar el expediente y dejar pendiente una nueva convocatoria con unas cuentas revisadas.

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Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
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