Un pavimento colocado hace más de tres décadas, placas rotas, zonas rehundidas y un mobiliario que acusa también el paso del tiempo. El aspecto actual de uno de los espacios verdes más reconocibles de Hellín cambiará profundamente mediante una obra que alcanzará prácticamente todos sus paseos y zonas de estancia.
La actuación incorporará más de 2.700 metros cuadrados de hormigón impreso, nuevo suelo amortiguador en dos zonas infantiles, 19 bancos, 20 papeleras y diez grandes jardineras. Bajo la superficie también se ejecutarán canalizaciones para renovar progresivamente el alumbrado y se dejarán preparadas las conexiones necesarias ante la posible instalación futura de un quiosco.
Según la documentación a la que ha tenido acceso El Digital de Albacete, el Ayuntamiento de Hellín ha adjudicado la renovación de las infraestructuras del Jardín Martínez Parras a Involucra S.L. por 176.797,52 euros antes de impuestos y 213.925 euros con IVA. El acuerdo de adjudicación fue adoptado el pasado 1 de julio.
Apenas 1.075 euros por debajo del presupuesto
Las obras habían salido con un presupuesto máximo de 215.000 euros, correspondiente a 177.685,95 euros antes de impuestos.
La adjudicación queda, por tanto, solamente 1.075 euros por debajo del límite total establecido, una reducción aproximada del 0,5%. La empresa dispondrá de un plazo de tres meses para ejecutar la transformación.
El proyecto fija además un periodo de garantía de un año desde la recepción provisional de las obras.
La oferta más barata no consiguió el contrato
Tres empresas se presentaron al procedimiento y la propuesta ganadora fue precisamente la más cara de todas.
Omilia System ofreció ejecutar las obras por 160.743,80 euros antes de impuestos. Decocallejas Soluciones Constructivas planteó 173.060,04 euros e Involucra, finalmente adjudicataria, elevó su oferta hasta los citados 176.797,52 euros.
La diferencia entre la propuesta más económica y la ganadora alcanza los 16.053,72 euros antes de IVA, cerca de 19.425 euros una vez aplicados los impuestos.
Sin embargo, el precio solo representaba 75 de los 100 puntos posibles. Los otros 25 dependían de la memoria técnica, la programación de los trabajos y la calidad de la propuesta.
Penalizada por superar el número de páginas
La oferta más barata sufrió una penalización por una circunstancia poco habitual: superó la extensión máxima permitida para la documentación técnica.
La Mesa de Contratación aplicó el coeficiente reductor previsto en las condiciones del procedimiento y redujo a la mitad la valoración de esos apartados. La compañía recibió dos puntos por su memoria técnica, 0,3 por la programación y 0,2 por la calidad.
Involucra, en cambio, logró 16 puntos por la memoria, 2,4 por la programación y 0,8 por la calidad, sumando 19,2 puntos técnicos. Decocallejas obtuvo nueve.
La adjudicataria terminó en primera posición con 87,39 puntos, por delante de Decocallejas, que obtuvo 78,66. Omilia quedó tercera pese a haber conseguido los 75 puntos disponibles por presentar el precio más bajo.
El acta contiene, no obstante, una peculiaridad aritmética: desglosa para la tercera clasificada 2,5 puntos técnicos y 75 económicos, pero consigna una puntuación total de 75. Esta diferencia no alteraría el orden final, ya que incluso la suma de ambos apartados la mantendría en tercera posición.
Una actuación sobre 4.770 metros cuadrados
El proyecto abarca la totalidad del Jardín Martínez Parras y alcanza una superficie aproximada de 4.770,25 metros cuadrados.
De esa extensión, 3.005,10 metros cuadrados corresponden a zonas pavimentadas y otros 1.765,15 a superficies ajardinadas.
La intervención busca conservar el trazado general del jardín, pero renovar sus paseos, mejorar la accesibilidad y sustituir buena parte del mobiliario urbano.
No se prevén actuaciones importantes sobre los árboles ni el césped, ya que el documento técnico considera que ambos se encuentran en buen estado.
Un pavimento con más de 35 años
El suelo actual está formado principalmente por placas prefabricadas de hormigón armado con una antigüedad superior a los 35 años.
El uso y el paso del tiempo han provocado roturas, desgaste superficial y rehundimientos que dificultan el tránsito y la accesibilidad. Las fotografías incorporadas a la página cinco del proyecto muestran piezas erosionadas, huecos y diferencias de nivel en distintos puntos de los paseos.
El mobiliario urbano presenta también signos de envejecimiento pese a las labores de conservación realizadas durante todos estos años, por lo que será sustituido.
Más de 2.700 metros de hormigón impreso
El cambio más visible será la formación de un nuevo pavimento continuo de hormigón impreso gris.
La actuación alcanzará 2.761,10 metros cuadrados. El suelo tendrá diez centímetros de espesor, estará reforzado mediante una malla de acero y llevará un acabado estampado en relieve con moldes de goma.
La superficie será coloreada y endurecida con un mortero decorativo y recibirá finalmente una resina impermeabilizante. También se ejecutarán juntas para reducir la aparición de grietas y se ajustará el pavimento alrededor de pilares, muros, arquetas y sumideros.
Previamente habrá que demoler más de 1.000 metros cuadrados de las antiguas losas y de su base de hormigón para corregir rasantes, abrir zanjas y evitar que el nuevo firme eleve los accesos.
Dos zonas infantiles con suelo contra las caídas
El proyecto reserva 244 metros cuadrados para las zonas infantiles.
Se trata de dos superficies diferenciadas, una de 130 metros cuadrados y otra de 114, que recibirán baldosas verdes de caucho reciclado con tres centímetros de grosor.
Este pavimento estará compuesto por caucho triturado, resinas de poliuretano y pigmentos. Las baldosas, de 50 por 50 centímetros, se pegarán a la base mediante un adhesivo especial y servirán para amortiguar posibles golpes y caídas.
La documentación presupuestaria concreta la renovación del suelo de seguridad, pero no incluye una partida específica para instalar nuevos columpios, toboganes o grandes juegos infantiles.
Diecinueve bancos y veinte papeleras
La renovación del mobiliario supondrá una inversión de 19.274,60 euros.
Se instalarán 16 bancos rectos con respaldo, fabricados en hormigón prefabricado blanco y con una longitud de 2,40 metros. A ellos se sumarán otros tres bancos rectos o semicirculares, también de hormigón blanco.
El conjunto se completará con 20 papeleras de acero electrozincado, basculantes, dotadas de cerradura y con una capacidad de 30 litros.
Diez jardineras y veinte nuevos alcorques
El proyecto incorpora igualmente diez jardineras cuadradas de hormigón prefabricado.
También se formarán 20 bordes de alcorque mediante piezas prefabricadas de 90 por 90 centímetros y un espacio interior de 60 centímetros de diámetro.
Pese a estos trabajos, la intervención no plantea sustituir el arbolado. Los nuevos alcorques permitirán ordenar e integrar mejor los árboles existentes dentro del nuevo pavimento.
También se colocarán 11,60 metros de vallado de hierro en puntos concretos de la calle Alejandro Tomás y la rampa de la calle Sol.
Preparado para un posible quiosco
Una de las actuaciones menos visibles, pero más llamativas, se realizará bajo la zona central del jardín.
El proyecto contempla abrir una zanja de 25 metros y ejecutar las acometidas necesarias en previsión de que, en el futuro, pueda implantarse un quiosco. La documentación no significa que su instalación esté ya adjudicada o aprobada, sino que las obras dejarán preparada la infraestructura para evitar que sea necesario volver a levantar el nuevo pavimento.
Se instalará una acometida de agua potable de 23 metros, formada por una tubería de polietileno de 32 milímetros, con llave de corte y arqueta. También habrá otros 23 metros de conducción de PVC para conectar el futuro espacio con la red municipal de saneamiento.
El presupuesto reservado para esta preinstalación central asciende a 4.843,32 euros.
Más de medio kilómetro de conductos para el alumbrado
La obra aprovechará la renovación del pavimento para preparar una futura modernización de las líneas de alumbrado.
Se colocarán 290 metros de tubo subterráneo de 90 milímetros y otros 270 metros de canalización de 110 milímetros, destinados al alumbrado público y a las instalaciones utilizadas durante las fiestas.
También se construirán 18 arquetas eléctricas de 40 por 40 centímetros y diez de 60 por 60. Las conducciones quedarán protegidas bajo una capa de hormigón.
El objetivo es que los servicios municipales puedan renovar progresivamente el cableado cuando las instalaciones actuales alcancen el final de su vida útil, sin tener que romper nuevamente los paseos.
Peldaños de granito en Juan XXIII y Alejandro Tomás
La transformación llegará igualmente a las escaleras y cambios de nivel.
Se retirará el revestimiento cerámico de peldaños en las zonas de Juan XXIII y Alejandro Tomás y será sustituido por granito Gris Alba con acabado abujardado, una terminación rugosa pensada para exteriores.
El proyecto contempla revestir 85,50 metros lineales de peldaños. También se reconstruirá una pequeña meseta y se colocarán baldosas de granito en determinados accesos y zonas de conexión.
La actuación pretende eliminar escalones aislados y mejorar los recorridos accesibles. En algunos márgenes, el proyecto establece itinerarios con una anchura de 1,60 metros, por encima del mínimo autonómico de 1,50.
El pavimento concentra casi 100.000 euros
La partida más importante del presupuesto de ejecución material corresponde a la pavimentación, con 99.710,14 euros.
Le siguen el mobiliario y las defensas, con 19.274,60 euros; la obra civil para el alumbrado, con 11.644,85; las demoliciones, con 10.357,23; y la preinstalación de la zona central, con 4.843,32 euros.
La gestión de residuos suma 2.696,91 euros y las medidas de seguridad y salud, 788,87. El presupuesto de ejecución material alcanza los 149.315,92 euros y se eleva hasta los 215.000 después de incorporar gastos generales, beneficio industrial e IVA.
Tres meses para cambiar el jardín
Involucra dispondrá de tres meses para retirar los elementos antiguos, abrir las zanjas, preparar las canalizaciones, corregir los desniveles, ejecutar el nuevo suelo y colocar todo el mobiliario.
El resultado previsto será un jardín con sus 1.765 metros cuadrados de zonas verdes conservados, pero con los paseos completamente renovados, dos áreas infantiles dotadas de pavimento de seguridad y nuevos espacios para sentarse y descansar.
Una transformación adjudicada por 213.925 euros en la que la propuesta más económica no consiguió imponerse: ofrecía realizar las obras por unos 19.425 euros menos con impuestos, pero fue penalizada al superar el número máximo de páginas permitido y acabó en tercera posición.


