Hay fechas que trascienden el calendario para convertirse en parte de la memoria colectiva de un pueblo. Liétor (Albacete) se prepara para vivir una de esas jornadas señaladas el próximo 15 de agosto de 2026, cuando la Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza conmemore el 75 aniversario de su fundación con una programación extraordinaria que reunirá a cofrades, fieles y vecinos en torno a una de las devociones más arraigadas del municipio.

La celebración de 75 aniversario estará guiada bajo las sagradas palabras del lema bíblico elegido para la ocasión: «Spes non confundit», «la esperanza no defrauda»( Romanos 5,5). El cual resume el espíritu y el caminar de una hermandad que ha sabido mantener encendida la llama de la fe generación tras generación.

Para dar gracias por estas más de siete décadas de devoción, la cofradía ha programado dos grandes cultos extraordinarios de gran calado espiritual:
Solemne y Piadoso Besamanos: Los fieles podrán acercarse y postrarse ante la Sagrada Imagen de Nuestra Señora la Virgen de la Esperanza, un momento íntimo de oración y cercanía con la Madre de Dios.
Procesión Extraordinaria de Alabanza: La bendita imagen de la Virgen recorrerá las calles de la villa mariana de Liétor, inundando los rincones del pueblo con su presencia en una jornada que promete ser inolvidable para la historia local.

Toda la celebración estará guiada y cobijada bajo las sagradas palabras del lema bíblico elegido para la ocasión: «Spes non confundit», «la esperanza no defrauda» (Romanos 5,5). Esta jaculatoria resume el espíritu y el caminar de una hermandad que ha sabido mantener encendida la llama de la fe generación tras generación.
La gran cita con la devoción comenzará a las 19:00 horas con el Solemne Besamanos, seguidamente se procederá a la realización Procesión Extraordinaria por las calles del municipio, durante la misma participaran los cofrades y estandartes de las cofradías y hermandades de la localidad, la Cofradía de Ntra. Sr. De La Virgen del Carmen, Banda de tambores y bombos de la esperanza, y la Banda Municipal de música.

Un llamamiento a la participación activa
La hermandad quiere realizar un llamamiento a la participación activa en estos actos institucionales. La presencia de cada cofrade y vecino será, sin duda, el mayor regalo en este día tan emotivo, contribuyendo de este modo a engrandecer un aniversario que quedará grabado con letras de oro en los anales de la localidad.

Gratitud y reconocimiento
Asimismo, la corporación nazarena desea manifestar públicamente su profundo agradecimiento por el apoyo y la ayuda constante recibida para la organización de esta efeméride. De manera especial, la cofradía destaca la figura de:
• D. Francisco Genestal: Párroco de la localidad, por su constante apoyo, guía espiritual e implicación diaria en la vida de las hermandades.
• D. Juan Manuel Sánchez: Gratitud al delegado de Religiosidad Popular, Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Albacete, por su permanente actitud de escucha, cercanía y acompañamiento.
• Monseñor D. Ángel Román: Un reconocimiento de manera muy especial y afectuosa a nuestro querido Obispo por su respaldo y su mirada pastoral hacia las cofradías.
• Al Excmo. Ayuntamiento de Liétor y su alcalde Antonio García Docón por su escucha, colaboración y predisposición que tienen siempre.

De igual modo, la Junta Directiva quiere agradecer a los verdaderos pilares de la institución: sus hermanos cofrades. A ellos les queremos agradecer su inquebrantable compromiso, su amor incondicional hacia Nuestra Señora de la Esperanza, y por sostener el día a día de la cofradía con esfuerzo, entrega e ilusión renovada. Un agradecimiento que hacen extensivo a todos los fieles y vecinos que, con su devoción silenciosa, caminan junto a la Santísima Virgen en cada celebración.
Con este programa extraordinario, la Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza no solo celebrará sus 75 años de historia, sino que también renovará el compromiso de seguir transmitiendo su legado de fe, tradición y devoción a las futuras generaciones. Una efeméride que aspira a convertirse en una jornada histórica para Liétor y a dejar una huella imborrable en la vida religiosa y social de la localidad.










