AEMET lo confirma: Albacete se derrite en una semana al rojo vivo y noches que ya no dan tregua

La capital ha encadenado dos jornadas por encima de los 40 grados, mientras Yeste ha marcado el valor más elevado, con 42,0, y buena parte de la provincia ha soportado temperaturas medias diarias superiores a los 30

Albacete capital ha vivido una escalada térmica casi perfecta, peldaño a peldaño y sin apenas descanso. Lo que comenzó el pasado domingo, 26 de julio, con una máxima de 31,5 grados terminó convirtiéndose, apenas cinco días después, en una ciudad abrasada por temperaturas superiores a los 40.

Los registros de la Agencia Estatal de Meteorología reflejan con claridad cómo el calor fue ganando terreno durante toda la semana. Las dos estaciones situadas en la capital marcaron 31,5 grados el día 26, alrededor de 34 el 27, cerca de 36 el 28, más de 38 el 29 y prácticamente 40 el día 30. El viernes 31 llegó el salto definitivo, con máximas de 40,4 y 40,3 grados.

El comienzo de agosto no trajo alivio. Este sábado, 1 de agosto, los termómetros volvieron a alcanzar los 40,3 y 40,1 grados en las dos estaciones de la ciudad. Albacete encadenó así dos días consecutivos por encima de la barrera de los 40, con temperaturas medias que llegaron a superar los 31 grados.

El problema no estuvo únicamente en las horas centrales del día. Las noches también fueron perdiendo su capacidad para refrescar calles y viviendas. De los 14,4 grados de mínima registrados el 26 de julio se pasó a 21,8 el día 31. En una de las estaciones de la capital, los termómetros no bajaron de 20 grados durante las cuatro últimas noches analizadas.

De los 31,5 a los 40,4 grados en solo cinco días

La evolución de las temperaturas en Albacete capital dibuja una auténtica escalera hacia el calor extremo. La máxima aumentó casi nueve grados entre el domingo 26 y el viernes 31 de julio, mientras la temperatura media diaria pasó de 22,9 a 31,1 grados.

Eso significa que el viernes no hubo únicamente un pico puntual durante la tarde. El calor dominó la jornada completa, desde una madrugada tropical hasta una tarde por encima de los 40. Incluso después de caer el sol, el asfalto, las fachadas y las viviendas continuaron devolviendo buena parte del calor acumulado.

La semana dejó una ciudad de persianas bajadas, calles semivacías durante las horas centrales y noches en las que abrir las ventanas apenas sirvió para encontrar alivio.

Yeste toca techo con 42 grados

El registro más elevado entre las estaciones analizadas apareció en Yeste. La estación situada a 680 metros de altitud marcó este sábado una máxima de 42,0 grados, después de haber alcanzado 40,0 el jueves y 40,9 el viernes.

En apenas una semana, esta zona pasó de los 34,3 grados registrados el 26 de julio a esos 42 grados del comienzo de agosto. La temperatura media del sábado fue de 32 grados, con una mínima de 22, lo que convirtió la jornada completa en una sucesión prácticamente ininterrumpida de calor.

La otra estación de Yeste, situada a 960 metros de altitud, tampoco escapó del episodio. Allí se alcanzaron 39,9 grados este sábado, pero el dato más llamativo apareció durante la madrugada: la temperatura mínima no bajó de 23,5 grados. Ni siquiera en una zona elevada de la Sierra del Segura la noche consiguió romper el dominio del aire cálido.

Alcalá del Júcar, tres días alrededor de los 41 grados

El valle del Júcar se convirtió igualmente en uno de los grandes hornos de la provincia. Alcalá del Júcar alcanzó 41,2 grados el jueves 30 de julio, 40,7 el viernes 31 y 41,7 este sábado.

La temperatura media diaria llegó a 31,5 grados el 1 de agosto, con una mínima de 21,3. El calor quedó atrapado entre las laderas y el casco urbano, prolongándose mucho más allá de las horas de sol.

La progresión también fue muy significativa. El domingo anterior la máxima había sido de 33,2 grados. Seis días después, el termómetro se encontraba ocho grados y medio por encima.

Villarrobledo supera los 41 y encadena jornadas asfixiantes

En Villarrobledo, el episodio alcanzó su momento más intenso antes incluso de terminar julio. La estación de AEMET registró 41,1 grados el miércoles 29, 40,8 el jueves 30 y otros 40,9 este sábado.

El viernes 31 la máxima descendió ligeramente hasta los 38,8 grados, pero la temperatura media se mantuvo por encima de los 30. En realidad, Villarrobledo registró medias superiores a esa barrera durante cuatro de las últimas jornadas analizadas.

Las noches tampoco ofrecieron demasiado margen. Las mínimas alcanzaron 21,5 grados el viernes y 21 este sábado, dejando pocas horas para ventilar las viviendas antes de que el sol volviera a elevar rápidamente los termómetros.

Munera protagoniza una subida de más de once grados

Uno de los cambios más bruscos se produjo en Munera. El 26 de julio la máxima se quedó en 29 grados, un valor caluroso pero todavía alejado de los extremos registrados posteriormente.

A partir de entonces comenzó una subida imparable: 33,4 grados el día 27, 37 el 28, 37,5 el 29, 39,4 el 30, 39,5 el 31 y finalmente 40,6 grados este sábado. En seis días, la máxima aumentó 11,6 grados.

La localidad pasó prácticamente de una jornada de verano convencional a superar los 40 grados. El viernes, además, la temperatura mínima fue de 21,8 y la media diaria alcanzó 30,6 grados.

Ossa de Montiel roza los 40 tras comenzar por debajo de 30

Una evolución similar se produjo en Ossa de Montiel. Allí, la máxima del domingo 26 fue de 29,3 grados, pero cuatro días después el termómetro ya marcaba 39,8.

Este sábado se alcanzaron 39,4 grados, con una temperatura media de 30. Durante varias noches de la semana, los valores mínimos permanecieron por encima de los 20 grados, incluidos los 21,9 registrados el viernes.

El calor avanzó así por el Campo de Montiel sin encontrar obstáculos, calentando durante el día una tierra que apenas conseguía desprenderse de esa energía durante la madrugada.

Almansa rompe la barrera de los 41 grados

En Almansa, la jornada más extrema fue la del viernes 31 de julio, cuando AEMET registró una máxima de 41 grados. La subida también había sido constante desde los 32,4 del domingo anterior.

El sábado se produjo un descenso relativo, aunque los termómetros todavía alcanzaron 38,9 grados. A diferencia de otras zonas de la provincia, las mínimas se mantuvieron algo más contenidas, entre los 13,6 y los 18 grados, permitiendo cierto respiro durante las madrugadas.

Aun así, la amplitud térmica dejó jornadas especialmente duras, con fuertes ascensos desde primeras horas de la mañana hasta alcanzar valores propios de pleno episodio extremo durante la tarde.

Tobarra y Hellín se acercan a los 40

El calor también se hizo fuerte en el sureste provincial. Tobarra alcanzó 39,9 grados el viernes, después de haber comenzado la semana con 32,9. Este sábado la máxima fue de 38,2, pero la mínima subió hasta 21,8 grados y la temperatura media se mantuvo en 30.

En Hellín, los termómetros llegaron a 39,8 grados el viernes 31. El dato más significativo del sábado estuvo durante la madrugada, cuando la mínima no bajó de 22,3 grados, la más elevada de toda la semana en esta estación.

Aunque la máxima del 1 de agosto descendió hasta 37,2 grados, la media diaria fue de 29,8. El ligero descenso diurno quedó prácticamente neutralizado por una noche especialmente cálida.

Nerpio, el último refugio frente al calor extremo

Nerpio volvió a ejercer como uno de los pocos refugios térmicos de la provincia, aunque ni siquiera su altitud, cercana a los 1.500 metros en la estación analizada, logró aislarlo completamente de la ola de calor.

La máxima pasó de 26,9 grados el 26 de julio a 35,1 el día 30. Este sábado se alcanzaron 34,6 grados. Son registros notablemente inferiores a los del resto de la provincia, pero elevados para una zona de montaña.

Las noches sí conservaron parte del frescor serrano. La mínima fue de 8,8 grados al comienzo de la semana y de 9,1 al día siguiente, aunque terminó ascendiendo hasta 16,6 grados el 1 de agosto.

Una provincia convertida en un enorme mapa de calor

Los datos de AEMET, actualizados este domingo, muestran un episodio generalizado y progresivo. El calor no se concentró únicamente en la llanura ni en el sureste tradicionalmente más cálido. Alcanzó los valles, se extendió por La Mancha, penetró en la Sierra del Segura y dejó registros superiores a 40 grados desde Villarrobledo hasta Yeste, pasando por Albacete capital, Alcalá del Júcar, Almansa o Munera.

La semana comenzó con máximas relativamente moderadas en numerosas localidades y terminó con buena parte de la provincia instalada alrededor de los 40 grados. Pero quizá el dato que mejor resume lo ocurrido no sea únicamente la máxima de 42 registrada en Yeste. Es la acumulación: tardes abrasadoras, medias diarias por encima de 30 y madrugadas tropicales que impidieron al territorio enfriarse antes de afrontar una nueva jornada bajo el sol.

Mapfre

Javier Romero

Director y fundador de El Digital de Albacete. Nacido en Albacete. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación en radio, televisión y prensa digital, como Intereconomía radio, Cadena SER, Punto Radio, ABTeVe y VOZ Castilla-La Mancha.
Botón volver arriba