Las filtraciones que afectan a algunas viviendas, los encharcamientos que se producen cuando llueve y una conducción de aguas residuales deteriorada y sin la pendiente adecuada están detrás de una importante obra que transformará parte de la Avenida de la Libertad de Bonete.
La Diputación de Albacete ha adjudicado la actuación que permitirá renovar la red de saneamiento, construir un nuevo sistema para recoger las aguas pluviales y sustituir el pavimento de la zona de aparcamiento.
Según la documentación a la que ha tenido acceso El Digital de Albacete, la obra ha sido adjudicada a Accynia Ingeniería S.L. por 154.302,50 euros antes de impuestos, cantidad que asciende a 186.706,03 euros con IVA. El acuerdo fue adoptado el pasado 1 de julio.
Una rebaja de más de 27.700 euros
La actuación había salido a contratación con un presupuesto máximo de 214.432,10 euros con impuestos, 177.216,61 euros antes de IVA.
La adjudicación supone, por tanto, una reducción de 27.726,07 euros respecto al presupuesto inicial, cerca del 13%.
Al procedimiento concurrieron únicamente dos empresas, ambas pequeñas y medianas compañías. La oferta más económica fue la de Accynia, con los citados 154.302,50 euros sin impuestos, mientras que la segunda propuesta alcanzaba los 160.912,68 euros. Ninguna fue considerada anormalmente baja.
Filtraciones en viviendas y agua acumulada cuando llueve
El proyecto técnico describe con claridad el problema que pretende resolver.
El Ayuntamiento de Bonete comunicó la existencia de filtraciones en algunas viviendas de la Avenida de la Libertad. A ello se suma el mal funcionamiento del colector de aguas residuales, que, debido a las cotas existentes, no dispone de la pendiente adecuada para evacuar correctamente el agua.
La conducción actual se encuentra además deteriorada, por lo que los técnicos consideran imprescindible instalar un nuevo colector.
El problema se agrava durante los episodios de lluvia. El recrecido de la carretera y la pendiente existente dirigen una cantidad importante de agua hacia la zona de aparcamiento, donde el hormigón se encuentra deteriorado.
La falta de una red específica de pluviales favorece así la aparición de encharcamientos e infiltraciones. El proyecto llega a señalar que el pavimento está deteriorado, no existen sistemas para evacuar el agua de lluvia y la conducción de saneamiento se encuentra “defectuosa y mal ejecutada”.
Más de medio kilómetro de nuevas tuberías
La obra permitirá instalar dos sistemas diferenciados.
Por una parte se construirá un nuevo colector de aguas pluviales de 420 metros de longitud, formado por tubería de PVC corrugado de doble pared y 500 milímetros de diámetro nominal.
La conducción tendrá una pared exterior corrugada y otra interior lisa, uniones mediante junta elástica y una rigidez preparada para soportar las condiciones del terreno y las cargas existentes.
Junto a él se instalarán 160 metros de tubería para las aguas residuales, con un diámetro nominal de 250 milímetros. Será también una conducción de PVC de doble pared, colocada sobre una cama de arena para protegerla y mantener la pendiente prevista.
En conjunto, la intervención contempla 580 metros de nuevas conducciones entre los dos colectores.
Dos tuberías bajo el mismo tramo
Durante aproximadamente 160 metros, los trabajos requerirán abrir una zanja de mayores dimensiones en la que convivirán el nuevo colector de aguas residuales y el de pluviales.
Después, la conducción destinada a recoger el agua de lluvia continuará durante otros tramos: unos 112 metros dentro de la zona urbana y otros 148 metros por terreno agrícola, hasta completar sus 420 metros de longitud.
Las zanjas alcanzarán profundidades aproximadas de entre 1,5 y dos metros, dependiendo del tramo y de las cotas necesarias para garantizar que el agua circule correctamente.
En los puntos más profundos está prevista la colocación de sistemas de entibación para proteger las paredes de la excavación y evitar desprendimientos.
Quince nuevos imbornales
Una de las partes más visibles del proyecto será la instalación de 15 imbornales.
Un imbornal es la abertura con rejilla situada en la calzada o junto al bordillo que recoge el agua de lluvia y la conduce hacia la red subterránea de pluviales.
Los elegidos serán modelos sifónicos prefabricados de polipropileno, de 74 por 31 por 70 centímetros, con rejilla abatible de fundición dúctil y colocados sobre una cama de hormigón.
El objetivo será captar el agua que actualmente se acumula sobre la superficie y dirigirla hacia el nuevo colector antes de que pueda provocar balsas o filtrarse hacia las construcciones próximas.
Doce grandes pozos para revisar el colector
El sistema de pluviales incorporará además 12 pozos de registro.
Estas estructuras permitirán acceder a la conducción para inspeccionarla, limpiarla o realizar trabajos de mantenimiento. Tendrán un diámetro nominal de un metro y una altura aproximada de tres metros.
Serán pozos estancos de PVC de doble pared, apoyados sobre una solera de hormigón armado y cerrados mediante tapas de fundición preparadas para soportar el paso y estacionamiento de vehículos.
La red de saneamiento contará igualmente con cinco arquetas estancas de polipropileno y se realizarán dos conexiones con pozos existentes para integrar el nuevo colector en la red principal.
Casi 900 metros cuadrados de nuevo pavimento
Para instalar las conducciones será necesario levantar buena parte del actual aparcamiento de la Avenida de la Libertad.
La zona afectada tiene aproximadamente 272 metros de longitud y 3,30 metros de anchura, lo que equivale a cerca de 898 metros cuadrados de superficie.
El proyecto contempla demoler el pavimento existente y ejecutar posteriormente una nueva solera de hormigón armado de 20 centímetros de espesor, reforzada con mallazo de acero.
Antes de colocar el nuevo hormigón se extenderán y compactarán aproximadamente 160 metros cúbicos de zahorra artificial, que actuarán como base del pavimento y de las zonas afectadas por las zanjas.
La obra se ejecutará por partes
La planificación técnica recomienda dividir la intervención para intentar compatibilizar los trabajos con el uso de la calle y reducir las molestias.
La obra comenzará con el replanteo de los dos colectores y de los puntos donde irán los imbornales. Después se procederá a demoler el hormigón del aparcamiento y trasladar los escombros a una planta de reciclaje.
La siguiente fase consistirá en abrir y preparar las zanjas, prestando especial atención a no dañar los servicios existentes. Después se ejecutarán las bases de hormigón de pozos y arquetas y se instalarán las nuevas conducciones.
Una vez comprobada la estanqueidad de las tuberías y sus conexiones, las zanjas se rellenarán por capas y se compactará el terreno. Finalmente se reconstruirá el pavimento, se dejará curar el hormigón y se realizarán los remates.
La canalización concentra la mayor parte del presupuesto
El presupuesto de ejecución material del proyecto se distribuye en cinco grandes capítulos.
Las labores de movimiento de tierras y demolición están valoradas en 34.387,74 euros, mientras que el capítulo destinado a colectores, pozos, arquetas e imbornales alcanza los 80.160,31 euros, la partida más elevada.
Los pavimentos suponen otros 24.815,15 euros, la gestión de residuos 5.353,50 y los trabajos complementarios, seguridad y control, 4.204,82 euros.
El presupuesto de ejecución material suma 148.921,52 euros, cantidad que, tras incorporar gastos generales y beneficio industrial, dio lugar al importe de licitación de 177.216,61 euros antes de impuestos.
Cinco meses para ejecutar las obras
El plazo contractual establecido en la adjudicación es de cinco meses.
El precio representaba hasta 63 de los 100 puntos disponibles en la licitación. La programación técnica podía aportar otros 25 y la ampliación del plazo de garantía, los 12 restantes.
La Diputación adjudica así una actuación incluida en los planes provinciales de obras y servicios de 2024 y 2025 que pretende resolver un problema cotidiano para los vecinos de la Avenida de la Libertad.
Cuando concluyan los trabajos, Bonete contará con 580 metros de nuevas tuberías, 15 imbornales, nuevos pozos de registro y cerca de 900 metros cuadrados de pavimento renovado, una intervención de 186.706 euros destinada a que el agua de lluvia deje de acumularse en la calle y a que las aguas residuales puedan evacuarse mediante una conducción con la pendiente y las condiciones adecuadas.

