El Carlos Belmonte aparece inesperadamente en los planes de un equipo de Primera División. El Rayo Vallecano busca un estadio en el que disputar sus primeros encuentros como local de la temporada 2026/2027 y una de las puertas a las que ha llamado es precisamente la del Albacete Balompié, un club con el que vivió hace unos años uno de los episodios más polémicos de la historia reciente del fútbol español.
El conjunto madrileño ha preguntado por la posibilidad de utilizar el Carlos Belmonte ante los problemas que le impedirán comenzar la temporada en el Estadio de Vallecas. Según las informaciones publicadas por la Cadena SER y el diario AS, el Rayo también ha consultado la disponibilidad de El Plantío, en Burgos, y el José Zorrilla, en Valladolid. Por el momento, se trata únicamente de contactos y no existe un acuerdo cerrado con el Albacete.
Una posibilidad que deja una imagen cuanto menos llamativa si se mira al pasado. Porque no hace tantos años un Rayo-Albacete disputado en Vallecas acabó convertido en un acontecimiento sin precedentes después de los insultos dirigidos desde una parte de la grada contra el entonces delantero albacetista Roman Zozulia.
El precedente de Zozulia que acabó con un Rayo-Albacete suspendido
Ocurrió el 15 de diciembre de 2019. Rayo Vallecano y Albacete Balompié se enfrentaban en el Estadio de Vallecas en un encuentro de Segunda División cuando un sector de la afición local comenzó a dirigir cánticos contra Roman Zozulia.
“Zozulia, puto nazi”, “eres un nazi” o “fuera de Vallecas” fueron algunos de los gritos que se escucharon durante aquella primera mitad. El árbitro José Antonio López Toca llegó a detener momentáneamente el encuentro y se lanzó un aviso por megafonía para que cesaran los insultos. Sin embargo, la situación no se recondujo.
Con 0-0 en el marcador, el partido no se reanudó después del descanso. El Albacete decidió no regresar al terreno de juego ante los insultos recibidos por su futbolista, el Rayo secundó la decisión y el colegiado suspendió definitivamente el encuentro. LaLiga respaldó posteriormente la actuación arbitral ante lo que calificó como “graves insultos y amenazas” contra el jugador del conjunto manchego.
Aquello supuso un hecho histórico, al tratarse de la primera suspensión de un partido del fútbol profesional español por insultos procedentes de la grada.
Una polémica que venía de 2017
El enfrentamiento entre parte de la afición del Rayo y Zozulia no había comenzado aquel día.
En enero de 2017, el delantero ucraniano había llegado cedido al Rayo Vallecano procedente del Betis. Una parte de la afición vallecana rechazó su incorporación al atribuirle una supuesta ideología neonazi y vínculos con la extrema derecha ucraniana.
Zozulia negó públicamente esas acusaciones y el propio Rayo explicó entonces que había investigado la cuestión sin encontrar elementos que acreditaran que el jugador se identificara con ideas fascistas. La enorme contestación provocada por su llegada acabó haciendo inviable su continuidad en Vallecas y el delantero regresó a Sevilla prácticamente después de aterrizar en el club madrileño.
Meses después ficharía por el Albacete Balompié, donde se convirtió en uno de los futbolistas más importantes y queridos por la afición manchega. Su regreso a Vallecas vestido con la camiseta blanca del Albacete desembocaría finalmente en aquel partido suspendido de diciembre de 2019.
El partido terminó seis meses después y a puerta cerrada
La historia de aquel Rayo-Albacete tuvo todavía otro capítulo. Competición determinó que los 45 minutos restantes debían disputarse a puerta cerrada y sancionó al Rayo con 18.000 euros, además de imponer la clausura parcial de una zona del estadio durante dos partidos.
La segunda mitad no pudo disputarse hasta el 10 de junio de 2020, casi seis meses después de aquella noche, coincidiendo además con la reanudación del fútbol después del parón provocado por la pandemia. El encuentro terminó finalmente con victoria del Rayo por 1-0.
La polémica, además, ha seguido teniendo consecuencias judiciales años después. En marzo de 2026, la Audiencia Nacional confirmó una multa de 60.001 euros impuesta al Rayo Vallecano por no haber adoptado las medidas adecuadas para impedir las pancartas y cánticos intolerantes producidos durante aquel encuentro frente al Albacete.
Ahora el Rayo llama a la puerta del Albacete
Casi siete años después de aquella noche, las circunstancias han cambiado por completo.
Ahora es el Rayo Vallecano el que ha llamado a la puerta del Albacete para conocer si podría utilizar el Carlos Belmonte como su casa provisional en Primera División.
La situación del Estadio de Vallecas ha obligado al club madrileño a buscar alternativas después de que una auditoría detectara graves deficiencias relacionadas con la seguridad, el mantenimiento y la salubridad del recinto. Las actuaciones previstas hacen muy complicado que el equipo pueda comenzar allí el campeonato.
Uno de los compromisos que necesita resolver es el Rayo Vallecano-Alavés previsto para el próximo 20 de agosto. El Carlos Belmonte aparece junto a El Plantío y José Zorrilla entre los estadios por los que ha preguntado el conjunto madrileño.
De prosperar la opción albaceteña, el Carlos Belmonte podría volver a albergar un partido de la máxima categoría del fútbol español, aunque con una circunstancia especialmente singular: el Rayo Vallecano actuaría como equipo local en el estadio del Albacete.
Y lo haría en la casa del mismo club que hace menos de siete años abandonó el césped de Vallecas y provocó la suspensión de un partido después de que uno de sus jugadores fuera llamado “nazi” repetidamente desde una parte de la grada.
Por ahora, no obstante, el Carlos Belmonte es únicamente una de las alternativas que maneja el Rayo. La decisión definitiva sigue pendiente.


