El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha anunciado que uno de los primeros acuerdos que adoptará en caso de llegar al Gobierno regional será la aprobación de un Plan Estratégico para el Desarrollo Agroalimentario de Castilla-La Mancha, con el objetivo de convertir a la comunidad autónoma en la principal región agroalimentaria del sur de Europa.
Así lo ha afirmado durante una jornada de trabajo con representantes del sector en Destilerías Manchegas en La Roda, donde ha defendido que Castilla-La Mancha reúne todas las condiciones para liderar el desarrollo agroalimentario europeo, siempre que exista una estrategia clara que permita fortalecer la industria existente y favorecer la transformación del potente sector primario allí donde todavía no existe industria agroalimentaria.
Tres grandes pilares
Según informa el partido, Núñez ha explicado que este plan se elaborará de la mano del sector y se sustentará sobre tres grandes pilares. El primero será una rebaja de la presión fiscal, con medidas como la reducción de impuestos que afectan a la actividad empresarial, entre ellos el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el de Actos Jurídicos Documentados, además de nuevas exenciones para facilitar la adquisición de suelo destinado al desarrollo industrial y agroalimentario.
El segundo eje será una profunda simplificación administrativa, eliminando trabas burocráticas que frenan inversiones y proyectos. En este sentido, ha apostado por potenciar la declaración responsable y agilizar los procedimientos para que las empresas puedan iniciar su actividad con mayor rapidez y seguridad jurídica.
Como tercer pilar, el presidente del PP ha reclamado que los fondos europeos lleguen de manera directa a las cooperativas, a las pymes y a la industria agroalimentaria, favoreciendo inversiones destinadas a la modernización, la innovación, la digitalización y la tecnificación del sector.
Combatir la despoblación
Núñez ha incidido en que fortalecer la industria agroalimentaria supone también combatir la despoblación, ya que este tipo de empresas generan empleo estable y de calidad en el medio rural, fijan población y crean riqueza en los municipios.
Además, ha destacado el papel esencial de las cooperativas y de las pequeñas y medianas empresas, cuyos beneficios se reinvierten en innovación, competitividad y creación de nuevos puestos de trabajo.
Finalmente, el presidente del PP de Castilla-La Mancha ha asegurado que el Gobierno regional debe convertirse en un aliado de las empresas agroalimentarias y del mundo cooperativo, impulsando políticas que favorezcan su crecimiento y consolidación.
«Las empresas de Castilla-La Mancha invierten aquí, generan empleo aquí y contribuyen a que nuestra tierra sea cada día más competitiva. Tendrán todo el apoyo y toda la protección del Gobierno regional cuando el próximo año los castellanomanchegos confíen en el Partido Popular para liderar el futuro de nuestra comunidad autónoma», ha concluido.


