Cinco años de investigación, un ensayo clínico, un centenar de pacientes y un objetivo claro: comprobar si existía una forma más eficaz de administrar la nutrición en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Ese es precisamente el trabajo que ha llevado a cabo María Dolores Saiz Vinuesa, enfermera en la UCI de Albacete. Un estudio, plasmado en una tesis doctoral, que además ha sido galardonado.
La investigación, desarrollada íntegramente en la UCI del Hospital General Universitario de Albacete, supone una importante aportación al conocimiento y a la mejora de los cuidados nutricionales en pacientes críticos. El estudio ha contado con la colaboración de Francisca Calero-Yáñez, Carmen Carrilero-López, Ana María Piqueras-Carrión, Eloina Rodríguez-Moreno e Isabel Murcia-Sáez, bajo la dirección de Milagros Molina Alarcón, catedrática emérita de la Facultad de Enfermería de Albacete, y Pilar Córcoles Jiménez, supervisora del Área de Investigación y Formación Continuada de la GAI de Albacete.
La investigación aborda uno de los aspectos fundamentales en el cuidado del paciente crítico: el soporte nutricional durante el ingreso en las Unidades de Cuidados Intensivos. La nutrición enteral, administrada habitualmente a través de sonda nasogástrica, constituye una estrategia esencial para cubrir las necesidades nutricionales de estos pacientes, aunque existe controversia sobre cuál es la modalidad de administración más adecuada: continua o intermitente.

5 años de investigación para conseguir avances en la UCI de Albacete
Un trabajo de “5 años”, como confirma la enfermera María Dolores Saiz Vinuesa a El Digital de Albacete, en el que los primeros años estuvieron dedicados a la recogida de datos de los 100 pacientes que participaron en el ensayo clínico. Posteriormente, llegó el proceso de análisis, redacción, comparación con otros estudios y elaboración de las conclusiones sobre las posibles diferencias entre la nutrición continua y la intermitente. “Queríamos ver si era diferente o si ambos métodos son iguales. Aparentemente había algunas ventajas de la administración intermitente”, explica.
Precisamente esas pausas de la nutrición son una de las claves del estudio. Según explica la investigadora, la administración continua obliga a detener con frecuencia la nutrición para realizar pruebas diagnósticas, administrar determinados medicamentos o efectuar procedimientos clínicos, mientras que la intermitente “se administra en pequeñas cantidades de nutrición mediante bomba, pero con descansos” por lo que “podemos ajustarlo para evitar interrupciones que muchas veces se dan a lo largo del día”.
Los resultados del ensayo muestran que ambos sistemas permiten alcanzar los objetivos nutricionales previstos y presentan un perfil de seguridad similar, ya que no se detectaron diferencias estadísticamente significativas en la aparición de complicaciones gastrointestinales, respiratorias o metabólicas. “Una de las propuestas es intentar combinar ambos métodos”, manifiesta.

María Dolores Saiz: “Hay que personalizar el tratamiento”
A partir de estos resultados, la tesis plantea una estrategia más flexible e individualizada para el paciente crítico. La propuesta pasa por iniciar la alimentación mediante nutrición continua en las fases más inestables del ingreso y evolucionar posteriormente hacia un sistema intermitente cuando la situación clínica lo permita. «Es muy difícil que exista una única estrategia válida para todos los pacientes. Hay que personalizar el tratamiento según el momento y las necesidades de cada persona», afirma. Así, el estudio abre la puerta a una medicina cada vez más flexible y personalizada.
Más allá de la investigación, la enfermera reconoce que la defensa de la tesis y la obtención del Cum Laude han supuesto «una enorme alegría» después de años de esfuerzo. “Es un logro colectivo», asegura, y explica que “soy la cara visible porque soy la investigadora principal, pero detrás de esto, hay mucha gente y muchos recursos”.

Y por ello, la investigadora reivindica la creación de la especialidad de Enfermería en Cuidados Intensivos. “Es importante tener en cuenta la especialidad de enfermería en UCI. El trabajo es muy específico, no todo el mundo está formado y queremos esa profesionalización como se hace en otras áreas”, concluye.

