La crisis de Holaluz entra en una nueva dimensión. La comercializadora catalana de electricidad verde afronta uno de los momentos más delicados de su historia después de que el Ministerio para la Transición Ecológica haya iniciado el procedimiento para extinguir su habilitación como comercializadora de energía eléctrica. Paralelamente, BME Growth ha suspendido la cotización de sus acciones debido a la trascendencia de la situación.
El Ministerio inicia el procedimiento
El acuerdo, publicado en el Boletín Oficial del Estado, abre un expediente administrativo que podría desembocar en la pérdida de la autorización para operar como comercializadora eléctrica en España.
El Ministerio no ha detallado públicamente los motivos concretos que han dado lugar al inicio del procedimiento, aunque la resolución concede a la empresa un plazo de diez días hábiles para presentar alegaciones antes de que se adopte una decisión definitiva.
Mientras tanto, el Gobierno ha iniciado también el procedimiento para el eventual traspaso de los clientes a comercializadoras de referencia, con el objetivo de garantizar que el suministro eléctrico continúe con normalidad en caso de que la inhabilitación llegue a hacerse efectiva.
Holaluz rechaza la medida
La empresa ha respondido anunciando que presentará alegaciones y defendiendo que continúa desarrollando su actividad con normalidad.
Holaluz sostiene que no se ha producido ningún traspaso efectivo de clientes y considera que el procedimiento administrativo se encuentra todavía en una fase inicial, por lo que confía en revertir la situación una vez analizada la documentación presentada.
Suspendida su cotización en Bolsa
La incertidumbre provocada por el expediente llevó a BME Growth a suspender la negociación de las acciones de Holaluz, al considerar que concurrían circunstancias que podían alterar el normal funcionamiento del mercado.
La compañía ya atravesaba una complicada situación financiera desde hace dos años, marcada por pérdidas, una reestructuración de su deuda y la entrada de nuevos inversores para intentar estabilizar su situación.
¿Qué ocurrirá con los clientes?
En caso de que el procedimiento concluya con la retirada definitiva de la autorización, los consumidores no perderían el suministro eléctrico.
El sistema eléctrico español prevé que los contratos sean trasladados automáticamente a una comercializadora de referencia, que continuará prestando el servicio mientras los usuarios deciden si permanecen en ella o contratan otra oferta del mercado.
No obstante, por el momento el expediente no es firme y la compañía mantiene abierta la vía de las alegaciones, por lo que el futuro de Holaluz dependerá de la resolución que adopte finalmente el Ministerio tras analizar la documentación presentada.


