La provincia de Albacete afronta este miércoles, 22 de julio, una jornada de máxima preocupación por el riesgo de incendios forestales. El mapa elaborado por el Plan INFOCAM sitúa a prácticamente todo el territorio provincial en nivel extremo de Índice de Propagación Potencial (IPP), el grado más elevado de la escala, lo que implica que cualquier fuego que se inicie podría propagarse con gran rapidez y presentar una elevada dificultad para su extinción.
Prácticamente toda la provincia, en rojo
El mapa difundido por el Gobierno de Castilla-La Mancha muestra a la inmensa mayoría de la provincia de Albacete teñida de rojo, color que identifica el nivel 4 o riesgo extremo. Tan solo una reducida zona del sureste provincial aparece en color naranja, correspondiente al nivel muy alto.
Este índice, elaborado diariamente por INFOCAM, evalúa las condiciones meteorológicas y del combustible vegetal para estimar cómo podría comportarse un incendio forestal en caso de producirse. Cuando el IPP alcanza el nivel extremo, aumenta considerablemente la velocidad potencial de propagación de las llamas y se complica su control por parte de los equipos de extinción.

Máxima prudencia
Ante esta situación, se recomienda extremar las precauciones y evitar cualquier actividad que pueda provocar un incendio forestal, especialmente en zonas de monte o en sus inmediaciones.
Las elevadas temperaturas previstas para estos días, unidas a la sequedad de la vegetación, convierten cualquier negligencia en un riesgo potencial de graves consecuencias. De hecho, la provincia de Albacete ya ha registrado varios incendios en las últimas jornadas, como el declarado este martes en el término municipal de Ayna, lo que pone de manifiesto la delicada situación que atraviesa el territorio.
Qué es el IPP
El Índice de Propagación Potencial (IPP) es una herramienta utilizada por el Plan INFOCAM para predecir el comportamiento que podría tener un incendio forestal en función de las condiciones meteorológicas y del estado de la vegetación. Su escala va desde bajo hasta extremo, siendo este último el escenario de mayor peligro, en el que un incendio puede alcanzar un desarrollo muy rápido y resultar especialmente difícil de controlar.

