Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Lorca un grupo criminal dedicado a cometer estafas bancarias mediante la suplantación de identidad de gestores de entidades financieras. Los agentes han detenido a ocho integrantes como presuntos responsables de delitos continuados de estafa y blanqueo de capitales.
La investigación, desarrollada por el grupo de Delitos Tecnológicos de la Comisaría de Policía de Lorca, se inició en el pasado mes de mayo tras detectarse la presencia sospechosa de un vehículo en las inmediaciones de una entidad bancaria que resultó ser utilizado por miembros de la organización criminal, según han informado desde Policía Nacional.
La organización seleccionaba cuidadosamente a sus víctimas, principalmente personas de avanzada edad con las que contactaban telefónicamente haciéndose pasar por gestores de su entidad bancaria, alertándolas de supuestos cargos fraudulentos en sus cuentas. Con la excusa de solucionarlo las convencían para que instalaran aplicaciones de acceso remoto en sus dispositivos móviles, logrando así acceder a su banca electrónica y obtener el número PIN de las tarjetas bancarias.
Retirada de efectivo, compras…
La información obtenida era utilizada por los detenidos para realizar reintegros de efectivo en cajeros automáticos, compras en distintos establecimientos comerciales, y adquisición de teléfonos móviles de alta gama que posteriormente eran vendidos a terceros.
El operativo policial permitió la detención ‘in fraganti’ del principal investigado cuando realizaba reintegros de dinero en efectivo en un cajero automático en Lorca.
Ocho detenidos
Posteriormente fueron detenidas otras siete personas integrantes de la organización, entre ellas cinco que actuaban como ‘mulas’ facilitando sus cuentas bancarias para recibir el dinero procedente de las estafas o bien colaborando en la retirada de productos adquiridos, recibiendo a cambio pequeñas cantidades de dinero o droga para su consumo.
Hasta el momento, la investigación ha permitido acreditar el uso fraudulento de 21 tarjetas bancarias de una sola entidad bancaria pertenecientes a diferentes puntos de la geografía nacional como Madrid, Sevilla, Jaén, Ciudad Real, Albacete, San Sebastián o Málaga, 110 operaciones de extracción de dinero causando un perjuicio económico superior a 40.000 euros en apenas cuatro días, estimando que el alcance de la actividad ilícita podría superar los 150.000 euros.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial como autores de delitos continuados de estafa y blanqueo de capitales. No se descarta la existencia de otras víctimas por todo el territorio nacional.

